
Jeremy Clarkson es el típico presentador de televisión que no deja indiferente a nadie, que jamás deja satisfechos a todos con una respuesta y por supuesto que siempre va con la ironía por delante, aunque algunos no quieran apreciarlo o consideren que tanta ofensa no puede ser originada en la ironía.
La polémica vino porque Clarkson declaró que los trabajadores públicos que se pusieron en huelga deberían haber sido “ejecutados enfrente de sus familias”, algo que por supuesto es un comentario ofensivo, de nefasto tacto y muy reprochable… pero es Clarkson, y sin ese humor negro, ácido y descarado no sería él.
No quiero defenderle porque no me gusta el comentario, pero muchas veces queremos que hable a las claras y que sea irreverente y aquí tenemos una. Recordad que lo sencillo es esconderse.
Ah! se me olvidaba, Jeremy se ha librado y no le han sancionado. Ha tenido suerte.
Fuente | Autoblog


