Si bien los coches del Grupo VW son conocidos por su fiabilidad en condiciones (climatológicamente hablando) adversas, y una prueba en la nieve se toma como un control más en el camino a la fiabilidad, no deja de pasarnos por la mente la idea de que, al menos en parte, las pruebas de prototipos en la nieve tengan algo de fardar de calidad ante los medios que convenientemente aparecieron en las pistas de pruebas cuando se probaban los futuros Q7 y Beetle convertible.
Fuente imagen: TopSpeed
El nuevo Audi Q7 se rejuvenece para tratar de recuperar la cuota de mercado perdida por la crisis económica. Para ello se ha empleado más aluminio con el fin de aligerar la masa total a pesar del mayor dimensionamiento de las defensas y, si son ciertos los rumores, Audi comenzará a retirar los motores de alta cilindrada en favor de pequeños motores turboalimentados e híbridos.
En cuanto al Beetle convertible que vemos en las imágenes, VW no pudo mantener el secreto hasta el Salón del Automóvil de Nueva York 2012, pero dada la nula presencia de camuflaje, no creemos que últimamente la compañía se haya estado tomando muy en serio aquello de ocultar el producto.
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Este modelo va a contar con un diseño calcado a su versión coupé, hasta el punto de no poder distinguir un coupé de un convertible monocolor con la capota puesta hasta que se haya acercado considerablemente.
El Volkswagen Beetle Cabrio estará propulsado por la misma familia de motores disponibles para el coupé que irán desde los 138 a 197 caballos de fuerza.



