Alfa 147 Q2: mecánica tradicional frente a electrónica.

Alfa 147 Q2

La firma italiana ofrece esta versión del compacto italiano con el motor JTD de 150 caballos, que equipa un diferencial autoblocante tipo Torsen en el eje delantero. Este sistema distribuye el par del motor a la rueda delantera que cuenta con mayor motricidad, disminuyendo los subvirajes y retardando la entrada en funcionamiento de los controles de tracción y estabilidad.

También está disponible en el Alfa GT Q2.

Pese a que el 147 verá su renovación el próximo año, hablaré de él por esta interesante versión para los amantes de la conducción deportiva , o simplemente, mas segura.

Esta versión se distingue suficientemente de las demás: espejos satinados, llantas específicas, alerón y escapes cromados, volante con costuras rojas y pedales de aluminio.

Pero no es estos detalles lo que más interesa, sino su transmisión. ¿En que consiste el sistema Q2? Pues bien, ¿cuantas veces habremos notado que al acelerar en curva la dirección se vuelve blanda y el coche tiende a irse de morro irremediablemente?(los que conduzcan Diésel de cierta potencia o gasolina con nervio sabrá perfectamente de lo que hablo); esta pérdida de trayectoria es porque las ruedas patinan por el par motor y pierden la capacidad de dirigir el coche. Hoy en día, cualquier control de tracción o estabilidad evitará esto cortando la potencia o actuando en los frenos, según la velocidad del vehículo, pero…¿cual es el problema entonces? Pues que dichos controles electrónicos se ajustan a la rueda que antes patina, normalmente la interior (por el balanceo del coche y transferencia de masas) y entonces no aceleraríamos tanto como podríamos, puesto que la exterior está firmemente agarrada al suelo y no recibe potencia.

Con la ayuda del autoblocante, ambas ruedas tienden a quedarse “bloqueadas” y girar a la vez, con lo cual se retrasa la acción del control de tracción hasta que patine también la exterior, pudiendo aprovechar la máximo la adherencia.

¡Pero no solo eso! Gracias al empuje extra de dicha rueda exterior se produce un efecto de “guiñado” sobre el centro de rotación del coche que tiende a meter el morro hacia el interior de la curva, es decir, lo ideal para poder abordar curvas acelerando fuerte y a buen ritmo.

Lo dicho: que la electrónica está muy bien y sin duda el ESP ha hecho manejable y seguro coches que serían salvajes, pero para nuestros coches “normales” de corte deportivo, el autoblocante daría un toque “de carreras” y un plus de seguridad que sería muy de agradecer.

A ver si toman ejemplo y se hace mas frecuente.

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Un comentario

  1.   Calicata dijo

    Me gusta el sistema, cuanto cuesta?

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