Coches míticos: Ferrari F40; el carisma (parte 2)

Evidentemente yo no he tenido el placer, o más bien honor de conducir uno, pues solo se fabricaron unas 1100 unidades, lo que unido a su marca, siguen incrementando su carisma. Ahora bien, si nos basamos en lo que a lo largo del tiempo se ha dicho, es un coche con una dirección que transmite mucho, que parece muerta a baja velocidad, pero que se aviva al apretar el ritmo, algo así como la que pueda tener un kart. El motor empuja con un sonido estremecedor y los turbos le dan una patada increíble, y el comportamiento es para expertos, tan es así que es un coche que no se diseñó para derrapar, sino para trazar a muy alta velocidad. Si lo pierdes, seguramente no lo recuperes. Era un coche muy difícil de llevar rápido.

Y esto enlaza con el último punto que creo que le da un carisma inigualable: el enfoque. No solo fue un coche creado por gente carismática, sino que el cliente potencial no es el mismo que para el resto de Ferrari, sino que también es más apasionado, y por tanto, más carisma. Esto se nota en que era un coche para expertos, indomable, y a los clientes que tenían uno se les supone un cierto nivel. Por otra parte, el acabado era tan espartano, con fibra de carbono en las puertas, sin alfombrillas, con una cuerda para abrir la puerta, con pegamento uniendo las piezas de la carrocería, que nadie se montaría salvo que fuese un entusiasta, y el entusiasmo es bueno, el entusiasmo engancha. Es bueno entre otras cosas por que es necesario para conducir este coche, una experiencia bastante sacrificada. Sacrificada por que no tiene dirección asistida, ni ABS, ni aire acondicionado, ni siquiera tiene servofreno, así que apretar el pedal del freno es más bien “durito”. El embrague es una piedra y el ruido ensordecedor.

Muchos dicen que este ha sido el mejor superdeportivo de la historia. No se si darles la razón, pero argumentos no les falta, al menos si la pureza y el pedigrí cuentan. Es mi favorito, y uno de mis ídolos de infancia, y si su nombre sigue sonando más de 20 años después, y sus prestaciones siguen pareciendo brutales (324km/h y 0-100 en 4,1 seg), por algo será. Carismático desde luego lo es un rato.

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