Coches míticos: Honda NSX

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Con este coche voy a comenzar una serie de homenajes a coches que me gustan, por su relevancia, por su historia, o coches que creo se deberían recordar más de lo que se les recuerda.

Comienzo con el Honda NSX, que es un gran desconocido, pero que es ya un clásico, por muchos motivos. Para empezar, destacaba por su altísima tecnología para la época, 1990, y entre otras cosas fue el primer coche en estar construido íntegramente en aluminio (y no el Audi A8, como muchos piensan), su motor giraba hasta 8300rpm, cifra descabellada para la época, y pasaba de 90cv/litro, cifra loable incluso hoy. El motor usaba piezas de titanio, como las bielas, lograba 274cv y además tenía un control de tracción muy avanzado para el momento.

Todo ello hizo que se pusiese muy por delante de sus rivales. El Porsche 911 en generación 964 con sus 250cv y su “culo gordo” no podía hacer nada, y Ferrari en ese momento solo tenía al 348tb para contrarrestar, y este fue uno de los peores Ferrari que ha habido (si es que se puede decir “Ferrari malo”). Además, con 11 millones de pesetas cuando salió al mercado español, era competitivo comparado con ellos.

El problema es que de esos 11 millones en 1991 pasó a 20 (120.000€) cuando se dejó de vender en 2005, y eso era demasiado para un coche que apenas se actualizaba. Conclusión: los primeros años se pasó de 10.000 unidades vendidas, sobre todo el primer año, a poco mas de mil durante el resto de su vida comercial.

Lejos de restar atractivo, el que haya pocos y que se convirtiese en un coche caro es lo que le convierte en un clásico en toda regla, sumado a una fiabilidad típicamente japonesa y mayor facilidad de conducción lo hace un coche deseable incluso para comprar hoy (y apenas pierde valor).

Pero lo que realmente hace especial a este coche fue el ser el primer coche en salir de Japón capaz de competir con quien se pusiese delante, y para garantizar esa habilidad lo puso a punto mi ídolo de la infancia: Ayrton Senna. En aquella época Senna lo ganaba todo (salvo lo que ganaba Prost), los ingenieros de Honda lo querían como a un hijo, y participó muy activamente con el proyecto.
  Esto le da un carisma muy especial al coche, y pocas marcas pueden decir que el que ha sido posiblemente el mejor piloto de la historia ha desarrollado su automóvil. Schumacher ayuda a Ferrari, pero no tan activamente (Ferrari no necesita mucha ayuda…) y Senna era puro talento, donde Schumi, para mi gusto, es pura trampa, brillante, pero con métodos poco estéticos, y si no, repasemos su carrera.

En suma, un gran vehículo, un gran piloto, un gran clásico

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