Espíritu del Éxtasis incrustado en diamantes. ¿No será mucho?

Desde ya que cuando hablamos de lujo en el rubro automotor pocos son los nombres de marcas que refieren a tal palabra. Mercedes seguramente dirá un alemán, Bentley también se pondrá en la boca de los más informados. Lincoln, por que no, pensará el norteamericano. Lexus, si el lector es fanático de los japoneses. Pero todos ellos coincidirán en una sola marca: Rolls Royce.

Tener un Royce no es nada sencillo, hay que tener mucho dinero para hacerlo y por supuesto creerse a la altura de las circunstancias para llevarlo puesto. Pero si no te bastase el vehículo en si para presumir en tu vecindario podrías hacer lo que este concesionario estadounidense: mandar construir un Espíritu del Extasis incrustado en diamantes.

La pieza, originalmente esculpida por el artista británico Sykes, le ha costado a Manhattan Motorcars algo así como

Esta obra de arte, que estuvo exhibida en el último salón de New York fue realizada por el diseñador Jean Kemanjian, quien utilizó 150 quilates de diamantes transparentes para el cuerpo y otro tantos más de color amarillo para las alas. Según su creador la obra de arte no está a la venta y supongo que difícilmente se la pueda ver rodando por las calles de Manhatan.

Quien creía que un Rolls Royce era lo máximo en ostentación automotriz tiene ahora un motivo más para seguir soñando.

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