Land Rover se apunta al sistema Start-Stop

Land Rover es, sin comerlo ni beberlo, una de las marcas más afectadas por la “caza de brujas” que se ha desatado contra los mal llamados todoterreno.

Necesita imperiosamente implementar tecnologías que le permitan disminuir sus consumos para poder seguir ofreciendo a sus clientes la clase de vehículos que necesitan.

Y mientras sigue investigando (con excesiva lentitud, creo yo) en este campo, ha dado un tímido primer paso introduciendo el sistema Start-Stop en el Freelander.

La tecnología estará disponible a partir de mediados del año que viene en el Freelander TD4e, y permitirá al más pequeño de la gama (el único Land Rover que no es un TT estricto al carecer de reductora) firmar unos consumos homologados de 6,8 litros a los 100 frente a los 7,5 l. actuales. Las emisiones de CO2 descienden 15 g. por kilómetro recorrido, quedando en 179.

El mecanismo vendrá de serie en todos los modelos con motor diesel 2.2 y cambio manual, junto a un indicador del momento adecuado para cambiar a una marcha superior.

Te puede interesar

Escribe un comentario