Prueba Ford Fiesta ST 1.5 EcoBoost 200 CV

Cuando llegó la actual generación del Ford Fiesta todos estábamos deseando de ver el nuevo ST, porque la verdad es que siempre ha sido uno de los utilitarios deportivos más divertidos de conducir. Meses después, el tan esperado día llegó, pero nos llevamos un chasco cuando el Ford Fiesta ST se hacía oficial declarando que su motor era un 1.5 Ecoboost de tres cilindros. Sí, un 1.500 cc. de 200 CV, pero un tres cilindros…

Muchos nos quedamos a cuadros y, sinceramente, un tanto decepcionados. Pese a ello, Ford y su división deportiva Ford Performance se mostraban muy seguras de sí mismas, advirtiéndonos de que nos llevaríamos una grata sorpresa cuando lo probáramos. Ya tenemos con nosotros al Ford Fiesta ST, así que vamos a comprobar si realmente la práctica es mejor que la teoría.

Con los justos cambios estéticos

El nuevo Ford Fiesta ST es uno de los pocos modelos para el segmento B que sigue ofreciéndose en carrocería de 3 puertas. Para mí, es mucho más bonita que esta de 5 puertas que tenemos con nosotros, aunque está claro que la practicidad no tiene nada que ver.

Las dimensiones exteriores del Ford Fiesta ST son 4.068 mm de largo,1.735 mm de ancho (sin contar retrovisores), 1.469 mm de alto.

No voy a entretenerme demasiado en el apartado de diseño, limitándome a citar simplemente las diferencias con un Fiesta “normal”. En este ST encontramos paragolpes y parrilla específicos, llantas bicolor de 18 pulgadas, un marcado alerón superior en la parte trasera (idéntico al utilizado por las versiones ST-Line) y un característico difusor con una doble salida de escape al lado derecho. Un poquito más de diferenciación estética no hubiera venido mal, pues se ve demasiado dócil para la bestia que realmente es.

En el habitáculo ocurre algo muy similar, con pocos cambios. Destacan los asientos deportivos firmados por Recaro y tapicería mixta, un acabado algo distinto para el cuadro de instrumentos, pomo del cambio específico, molduras en los estribos de Ford Performance, pedales en aluminio y… poco más. Queda claro que el Fiesta ST no pretende convencernos con su estética, sino con su dinamismo.

Hace aproximadamente un año probamos el Ford Fiesta Titanium 1.0 EcoBoost de 125 CV. Si quieres conocer todos los detalles de esa versión, así como otros términos como la habitabilidad o espacio del maletero (idénticos en el Fiesta ST), haz click aquí.

Técnica

El Ford Fiesta ST de generación anterior nos gustó mucho, especialmente la última versión ST200 (aquí la prueba del ST200). El nuevo ha dado una gran vuelta de tuerca en su parte técnica, apoyándose tanto en componentes mecánicos como en la electrónica. De este modo nos encontramos con tres modos de conducción (Normal, Sport y Circuito), una función Launch Control, un diferencial autoblocante Quaife, un nuevo sistema de suspensión que incrementa su rigidez y una nueva dirección que es un 14 % más rápida que la del anterior ST200.

El repóker de ases del nuevo Ford Fiesta ST que desea todo petrolhead

Empezando por el motor, el citado -y tan criticado al principio- 1.5 Ecoboost de 200 CV entrega su potencia máxima a 6.000 rpm; con un par motor de 290 Nm entre 1.600 y 4.000. Declara una aceleración de 0 a 100 en solo 6,5 segundos y una velocidad máxima de 232 km/h.

El consumo medio combinado es de 5,6 l/100 km, aunque ya te anticipo que es un dato inalcanzable. En una conducción normal no es demasiado gastón, y en buena parte es debido a que el cilindro central se desconecta en fases con baja demanda de energía para ahorrar algunas gotas de combustible. Cuesta muchísimo intuir cuándo trabaja con solo dos cilindros; hay que ser muy fino de oído y aún así no siempre es fácil. Sin duda, eso es una gran noticia.

Paquete Performance del Ford Fiesta ST

Uno de los requisitos que considero obligatorios a la hora de configurar el nuevo ST es el Paquete Performance, que cuesta 900 euros. Sí, es una cantidad de dinero importante, pero sin él no tendremos el diferencial mecánico autoblocante Quaife, que hace de él un coche muy ágil y rápido en tramos revirados, aprovechando todo el par desde muy abajo sin apenas pérdidas de tracción. Además, este paquete también incorpora la función Launch Control.

Al volante: ¡Diversión!

Visto todo en estático, creo que ya es momento de abrocharnos el cinturón y de empezar a hablar de lo realmente importante en este Ford Fiesta ST; aunque os pido que me permitáis hablar primero de sus asientos. Yo, que soy relativamente delgado (aunque cada vez menos, todo hay que decirlo), me he encontrado a gusto y muy bien sujeto en estos deportivos asientos firmados por Recaro. Sin embargo, algún acompañante que necesita un poco de dieta y gimnasio se ha quejado de la anchura. Son un tanto estrechos y los pétalos laterales marcados.

Es sencillo encontrar una postura de conducción idónea, pues el volante tiene amplios reglajes en altura y profundidad, y el asiento también tiene múltiples regulaciones.

Pie derecho al freno, izquierdo al embrague y dedo índice al botón de arranque. El 1.5 Ecoboost de 200 CV cobra vida y, ante todo pronóstico, no tenemos ni rastro del típico sonido a tres cilindros, ni tampoco de vibraciones que se transmite a nuestras manos a través del volante. No puedo resistirme a dar algún toque al gas mientras empiezo a revisar el interior, a configurar el navegador y a vincular el bluetooth de mi smartphone.

Nada más iniciar la marcha ya empiezo a notar que el radio de giro se ha incrementado notablemente respecto al Fiesta normal. Es más, me atrevería a decir que gira menos entre bordillos que un modelo de segmento superior, como podría ser un Focus, por ejemplo. Desventajas de la nueva configuración de la dirección, aunque después veremos las ventajas.

En los primeros metros sentimos -incluso con el modo de conducción normal y a baja velocidad- el agresivo carácter de este Ford Fiesta ST. El motor es muy reactivo, las suspensiones son duras, la dirección es muy rápida y se han acortado los recorridos del cambio. Todo cambia, y ya me hago a la idea de que voy a disfrutar mucho de este deportivo cuando lleguen las curvas.

Afronto una incorporación a autovía, así que segunda marcha y pedal derecho a fondo. Los pegajosos neumáticos Michelin Pilot Super Sport luchan por no deslizar, el control de tracción entra para echar una mano y, sin apenas tiempo de reacción, la aguja llega a la zona roja del tacómetro. Embrague, tercera, otra vez gas a fondo durante unos instantes, y nuevamente mi espalda pegada al logotipo de Recaro en el asiento…

Circulando por la autovía a velocidad de crucero, ya con la sexta engranada, las juntas del asfalto y demás irregularidades se dejan notar mientras que la dirección se muestra muy reactiva, muy rápida. La insonorización es buena, pero los baches ya me advierten de que no es el deportivo del segmento B más cómodo para viajar. Tras unas cuantas decenas de kilómetros, el consumo se estabiliza en unos más que dignos 6 litros.

Selecciono el modo de conducción Sport, la válvula del escape se abre y el sonido se vuelve mucho más interesante. Además, la dirección gana peso y las órdenes sobre el acelerador son más instantáneas. Abandono las siempre aburridas autovías y me enfrento a uno de mis tramos de montaña preferidos. El negro asfalto y las curvas reviradas nos están esperando. No se hable más. ¡A disfrutar!

Empiezo a trazar a ritmo suave, pero incrementándolo poco a poco. Los pegajosos neumáticos empiezan a tomar temperatura y el Ford Fiesta ST cada vez pide más guerra. El motor tiene buen empuje desde abajo, pero le gusta ir alto de vueltas, encontrándose muy cómodo por encima de las 3.500 rpm. El gorgoteo del escape en cada cambio de marcha a altas vueltas te pone una sonrisa en la cara y me invita a utilizar la transmisión una y otra vez. Una lástima que, al menos para mí, la posición de los pedales no sea la más ideal para realizar un punta-tacón de cine.

El motor tiene buen empuje desde abajo, pero le gusta ir alto de vueltas, por encima de las 3.500 rpm.

El mayor peso de la dirección y su rapidez, así como la dureza de las suspensiones, nos hacen sentir el coche a la perfección. En todo momento sabemos dónde está el límite de agarre y, si vamos a un ritmo fuerte, incluso llegamos a notar que la rueda trasera del interior de la curva se llega a despegar unos milímetros del suelo.

Por otro lado, me gusta mucho que el control de estabilidad no es muy intrusivo. Aparece para echarnos una mano cuando vamos muy rápido o cuando hemos cometido un error de conducción. Jugando con el gas en pleno apoyo podemos hacer deslizar ligeramente el tren trasero. Basta con ahuecar el pedal derecho para sentir que las ruedas traseras nos ayudan a redondear la curva. Todo ello con mucha facilidad y una alta sensación de control.

El tercer modo de conducción, denominado Circuito, deja prácticamente desconectadas el control de estabilidad, eliminando el control de tracción. Apenas lo he probado, pero, como su propio nombre indica, mejor dejarlo solo para circuito. Como curiosidad, en este modo de conducción no solo llevábamos la válvula de escape abierta, sino que también simula parcialmente el sonido del motor desde los altavoces.

Pero lo más interesante para este coche, por el trabajo de desarrollo que hay detrás, es conducir “finos”, practicando una conducción rápida y efectiva. Es en ese momento cuando más notamos el trabajo del diferencial autoblocante Quaife, pues podemos acelerar muy pronto con total seguridad. No habrá signos de subviraje (a no ser que seamos muy brutos) y el morro buscará y encontrará el interior con gran precisión. Me reafirmo en que los 900 euros del Paquete Performance están más que justificados en este coche.

Si hay algún pero a destacar es el uso de un sistema de frenos que, aunque sobredimensionado, puede resultar justo para un coche de estas prestaciones. Ojo, que el coche frena bien, pero me temo que en verano y practicando una conducción muy exigente en circuito o descendiendo un puerto de montaña a ritmo muy elevado, puede haber algún problema de sobrecalentamiento. Nada que, por otro lado, no se pueda solucionar gastándonos algo de dinero en piezas de aftermarket, empezando por unas buenas pastillas de freno.

Conclusiones

No es un coche tan polivalente por confort para utilizar a diario como un Polo GTI, por ejemplo. El Fiesta ST es más duro y siempre tiene ganas de marcha, mientras que el citado utilitario deportivo alemán ofrece un comportamiento más suavizado, menos radical. Si quieres un coche rápido pero confortable, apuesta por el Polo; pero si prefieres la máxima diversión y sensaciones, tu coche es este Ford Fiesta ST. Sin duda, me ha parecido el utilitario deportivo que más sensaciones transmite y con el que más me he podido divertir.

A estas alturas ya me he olvidado de todo aquello que pensé cuando Ford anunció su deportivo de tres cilindros. He cambiado ese pensamiento por tener ahora grabado en mi mente ese dulce sonido de escape y esas reacciones tan ágiles, con unos cambios de dirección sorprendentemente rápidos.

Si te preguntas por el consumo de combustible, tras 740 kilómetros de prueba, conduciendo por todo tipo de vías y practicando en ocasiones una conducción agresiva y en otros momentos mucho más relajada, la media obtenida ha sido de 6,9 l/100 km. Como decía más arriba, por autovía a 120 rondaremos los 6 litros. El “susto” viene cuando estamos algo motivados en un puerto de montaña y caemos en la tentación de mirar el ordenador de viaje, pues no es nada complicado encontrar registros por encima de los 10 litros.

Equipamiento Ford Fiesta ST

  • Climatizador automático
  • Control de crucero y limitador de velocidad
  • Asientos Recaro calefactables en las plazas delanteras
  • Volante, palanca de cambios y freno de mano forrados en piel
  • Apertura y arranque sin llave
  • Radio SYNC3 con pantalla táctil de 8 pulgadas y Navegador
  • Faros halógenos con luces diurnas de LED
  • Luces automáticas
  • Parrilla delantera específica
  • Paragolpes delantero y trasero específicos
  • Cristales oscurecidos
  • Spoiler trasero,
  • Llantas de aleación de 18 pulgadas
  • Sistema de escape con válvula variable y doble salida

Precios Ford Fiesta ST

Carrocería Precio
Carrocería Precio
3 puertas 20.650 €
5 puertas 21.200 €

Opinión del editor

Ford Fiesta ST
  • Valoración del editor
  • Puntuación 5 estrellas
20.650 a 21.200
  • 100%

  • Ford Fiesta ST
  • Reseña de:
  • Publicado el:
  • Última modificación: 10 de diciembre de 2018
  • Diseño exterior
    Editor: 75%
  • Diseño habitáculo
    Editor: 75%
  • Plazas delanteras
    Editor: 70%
  • Plazas traseras
    Editor: 75%
  • Maletero
    Editor: 75%
  • Mecánica
    Editor: 100%
  • Consumos
    Editor: 75%
  • Confort
    Editor: 55%
  • Precio
    Editor: 80%

Pros

  • Puesta a punto del conjunto
  • Sensaciones que es capaz de transmitir
  • Sonido de escape

Contras

  • Radio de giro demasiado amplio
  • Carácter un tanto agresivo incluso en modo normal
  • Sistema de frenos algo mejorable

Galería Ford Fiesta ST

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