Prueba Mercedes-AMG GT 63 S 4 Puertas Coupé

Prueba Mercedes-AMG GT 63 S 4 Puertas Coupé

El Salón del Automóvil de Ginebra 2018, celebrado en marzo, fue el lugar escogido por la Mercedes-AMG para presentar su última gran creación. Responde al nombre de Mercedes-AMG GT 4 puertas Coupé y viene a ser el hermano con carrocería berlina coupé (o coupé de cuatro puertas) de los espectaculares AMG GT Coupé y Roadster.

Mercedes nos citaba este lunes para probar algunas de las nuevas incorporaciones a la familia AMG, entre las que destacaba, sin lugar a dudas, el Mercedes-AMG GT 63 S 4 puertas Coupé. Tras algunos codazos con el resto de compañeros de prensa, llegábamos los primeros para tomar las llaves de este modelo con motor V8 biturbo de 4.0 litros con 639 CV y 900 Nm, cuyo precio arranca en los 195.500 euros.

Cuando la marca desveló el modelo al completo me llevé una decepción. Es un coche muy deportivo y elegante, estoy de acuerdo, pero me esperaba una estética mucho más agresiva. Mercedes-AMG llevaba tiempo creando altas expectativas, afirmando que sería como un AMG GT de dos puertas, pero con dos filas de asientos y cuatro accesos.

Al final, presentaron un coche de más de 5 metros con una estética muy afinada. Me esperaba algo más “cañero”, más al estilo de sus hermanos de dos puertas, pues era lo que había entendido a través de las afirmaciones lanzadas por la marca. Sea como fuere, la teoría y los datos técnicos dicen que este Mercedes-AMG GT 63 S debe ser una máquina venida de ultratumba, o del cielo. Vamos a comprobarlo.

Diseño exterior elegante a la par que deportivo

Prueba Mercedes-AMG GT 63 S 4 Puertas Coupé perfil

El AMG GT cuatro puertas presenta un diseño muy estilizado que se combina con rasgos agresivos. En el frontal llama especialmente la atención la famosa parrilla Panamericana que ya es habitual en esta familia GT, así como las enormes entradas de aire inferiores que dejan ver los intercoolers a ambos lados y que, por cierto, parecen dejarlos muy desprotegidos ante las chinas que puedan saltar.

La aerodinámica activa permite mover las lamas de la zona central, cerrando el paso del aire cuando no es necesario una alta refrigeración del motor y sus componentes auxiliares, mejorando así la aerodinámica.

Siguiendo por el lateral, la silueta es muy, muy suave, pero ya percibimos que no estamos ante un coche precisamente pequeño. La caída del techo aparece prácticamente desde el pilar B, lo que le otorga una vista lateral muy especial. En las aletas delanteras vemos una rejilla y, justo debajo, la inscripción V8 Biturbo 4Matic+.

Los contornos cromados ponen su punto de elegancia, mientras que las gigantescas llantas AMG de 21 pulgadas, que esconden unos enormes discos de frenos perforados y mordidos por pinzas fijas de seis pistones (en el tren delantero, monopistón en el trasero) y generosas dimensiones en color amarillo, otorgan su punto de alta deportividad.

Prueba Mercedes-AMG GT 63 S 4 Puertas Coupé lateral trasera

Las dimensiones de este Mercedes-AMG GT 4 puertas Coupé son 5.054 mm de alto, 1.871 de ancho, 1.447 de alto y una batalla de 2.951 mm.

La parte trasera utiliza en su diseño la estética de los pilotos de luces del resto de la gama AMG GT, aunque en este caso da la sensación de que se extienden un poco más por el lateral a través de las aletas traseras. Cabe destacar que, pese a llamarse AMG GT 4 puertas, en realidad es un vehículo de cinco puertas, pues tenemos portón de maletero y no tapa. En el borde del mismo se despliega un alerón activo para modificar la carga aerodinámica, el cual también podemos controlar desde el interior.

Siguiendo con la retaguardia, leemos las típicas inscripciones del modelo y versión mecánica en acabado cromado. Pero el punto más llamativo se encuentra en la zona inferior, donde aparece un marcado, pero no exagerado, difusor en color negro que aloja cuatro salidas de escape, las cuales emanan una bonita melodía cuando el V8 de 4 litros cobra vida.

¿Qué hay de su interior?

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El diseño interior del Mercedes-AMG GT 4 puertas Coupé está bastante más logrado que el de los AMG GT de 2 puertas. La calidad percibida en el habitáculo es muy buena (cosa que no pudimos decir cuando probamos el GT Roadster), muy superior a la de sus hermanos de gama.

Es cierto que este nuevo vehículo se lleva ya tres años con sus hermanos de gama de dos puertas, por lo que es lógico que haya una evolución en aspectos como la tecnología y calidad. Sin embargo, se nota que la marca alemana ha buscado ofrecer una mejor experiencia a los clientes, con mejores materiales y acabados, pese a que esto les obligue a elevar la tarifa final del vehículo. Y es que, en la parte delantera, nos sentimos prácticamente como en un Clase S.

Volante Performance del Mercedes-AMG GT 63 S 4 Puertas

Los primeros detalles que llaman mi atención al sentarme en el puesto de conducción son su volante y su consola central. Si ya de por sí el volante es llamativo, el volante Performance de nuestra unidad de pruebas (de serie en los GT 63 S), que viene forrado en Napa, además cuenta con dos mandos satélites bajo los radios horizontales con pequeñas pantallas TFT.

El mando del lado derecho permite variar rápidamente el modo de conducción, mientras que con el izquierdo variamos algunos ajustes mecánicos como el sonido de escape o la gestión de la transmisión con dos teclas. Esto es así para que no tengamos que separar las manos del volante para buscar la configuración que nosotros deseemos del vehículo. El único pero es que, al menos en la unidad probada, crujen bastante al presionarlos, lo que me ha dejado un tanto frío. Tal vez sea solo problema de esta unidad de pruebas y no algo normalizado, pero no lo puedo confirmar.

Botones táctiles con pantalla TFT de la consola central del Mercedes-AMG GT 4 puertas

Respecto a la consola central, el diseño principal es similar al que vimos el año pasado durante la prueba del Mercedes-AMG GT Roadster. Sin embargo, ahora se ve mucho más avanzado, incluyendo también pequeñas pantallas TFT. Desde esta consola podemos cambiar la gestión del cambio, la dureza de la suspensión, el tarado del ESP, desconectar el Start&Stop, desplegar o esconder el alerón trasero y variar el sonido de escape.

Como en los nuevos modelos de Mercedes de alta gama, este AMG GT 4 puertas cuenta con multitud de configuraciones en cuanto a la información proyectada en las dos pantallas de 12,3 pulgadas, colores de las luces de ambiente interiores y, por supuesto, acabados y materiales utilizados; entre otros.

Habitabilidad

El habitáculo del Mercedes-AMG GT 4 puertas Coupé puede configurarse con cuatro o cinco plazas; aunque lo más lógico en este tipo de coches es adquirirlo con cuatro plazas por su mayor confort. El espacio interior de las plazas delanteras es amplio. El puesto de conducción es bajo (pero no tanto como en los otros AMG GT) y la consola central no es tan intrusiva como puede parecer en las imágenes. La cantidad y volumen de huecos portaobjetos está bien para un coche como este.

Plazas traseras Mercedes-AMG GT 4 puertas Coupé

Para acceder a las plazas traseras debemos tener algo de cuidado para no golpear con la cabeza en el marco superior. Una vez sentados, el espacio para las piernas es bueno, aunque no tanto como podríamos esperar para un coche de más de 5 metros, siendo bastante más justo para la cabeza. Yo, con mi 1,76 de altura, me encuentro al límite de rozar con el pelo en el techo.

La capacidad de personalización para esta segunda fila también es grande. De hecho, podemos configurarlo con cuatro plazas de asientos individuales, cuatro plazas con una gran consola central entre medias o cinco plazas. En el segundo caso, incluso se pueden consultar informaciones de prestaciones en tiempo real del vehículo, cargar los smartphones de forma inalámbrica y realizar multitud de ajustes como variar el climatizador o la iluminación ambiental interior.

Maletero: Aunque se llama 4 Puertas, en realidad es un 5 puertas

Maletero del Mercedes-AMG GT 4 puertas

Es curioso que Mercedes-AMG haya optado por la denominación GT 4 Puertas cuando en realidad tiene portón del maletero. Esto le otorga una mayor practicidad, aunque no es precisamente cómodo cargarlo y descargarlo porque el borde inferior se encuentra muy alto y cuesta llegar al fondo del maletero.

El volumen del maletero es de 456 litros, pudiendo ampliarse (si adquirimos opcionalmente los asientos plegables) hasta los 1.324 litros. La capacidad de carga es bastante buena para un coche de estas prestaciones -pero algo pequeño para su tamaño exterior- y será suficiente para llevar cuatro maletas de tamaño compacto. El Porsche Panamera, que es uno de sus rivales principales, ofrece prácticamente 500 litros.

Motorizaciones disponibles para el Mercedes-AMG GT 4 Puertas Coupé

Motor V8 biturbo 4.0 Mercedes-AMG GT 4 Puertas

Empezamos a meternos en faena y comenzamos hablando de su oferta de mecánicas. El Mercedes-AMG GT 4 Puertas Coupé se ofrece, con una versión de seis cilindros en línea y dos V8. En la siguiente tabla os dejamos todos los datos:

Mercedes-AMG GT 53 Mercedes-AMG GT 63 Mercedes-AMG GT 63 S
Mercedes-AMG GT 53 Mercedes-AMG GT 63 Mercedes-AMG GT 63 S
Motor 6 en línea biturbo 3.0 litros (EQ Boost) V8 Biturbo 4.0 litros V8 Biturbo 4.0 litros
Potencia y par 435 CV y 520 Nm 585 CV y 800 Nm 639 CV y 900 Nm
Caja de cambios Auto 9v. convertidor de par Auto 9v. doble embrague Auto 9v. doble embrague
Tracción 4Matic+ variable 4Matic+ variable 4Matic+ variable
0 a 100 km/h 4.5 segundos 3.4 segundos 3.2 segundos
V. max 285 km/h 310 km/h 315 km/h
Consumo mixto 9.1 l/100 km 11.1 l/100 km 11.3 l/100 km
Peso 2.045 kg 2.100 kg 2.120 kg

Ninguna de las tres versiones parece que se quedará corta de prestaciones. Por otro lado, la marca ya informó que una cuarta variante, más accesible, con denominación “43” se incorporaría a la gama con 367 CV, aunque por el momento se desconoce la fecha de llegada al mercado español.

Otras avanzadas soluciones técnicas

Más allá de los motores, el AMG GT 4 puertas cuenta con interesantes soluciones que le permiten brindar un gran comportamiento sin por ello penalizar en el confort. Se han utilizado materiales ligeros como el aluminio y la fibra de carbono en determinados elementos, así como otros de muy alta resistencia para proteger a los ocupantes en caso de impacto.

Interesante también la antes citada aerodinámica activa, variando la ventilación hacia el vano motor dependiendo de la temperatura en el interior, así como el alerón posterior extensible que varía su posición para mejorar el apoyo aerodinámico y las prestaciones.

Siguiendo en la misma línea, los soportes dinámicos del motor permiten aumentar o disminuir la rigidez del vehículo, así como la suavidad de respuesta del mismo. No menos interesante es el AMG Ride Control+, el sistema de suspensión neumática adaptativa, que permite regular el comportamiento de la amortiguación dependiendo del modo de conducción seleccionado y del tipo de conducción llevada a cabo por el conductor.

Por su parte, el eje trasero directriz aporta, además de una mejor estabilidad a alta velocidad, mucha agilidad tanto en carreteras viradas y estrechas como a la hora maniobrar en ciudad. A menos de 100 km/h las ruedas traseras giran unos grados en sentido opuesto al tren delantero, dando la sensación de que estamos conduciendo un vehículo con menor batalla. Al superar los 100 km/h el eje trasero gira en el mismo sentido que el delantero, otorgando una mayor estabilidad y aplomo en vías rápidas.

Alerón trasero activo del Mercedes-AMG GT 63 S 4 Puertas

La empresa de Affalterbach ha integrado varios modos de conducción, algo común en prácticamente todos los coches nuevos del mercado. Sin embargo, en el modo RACE de este vehículo podemos seleccionar varias formas de gestionar la tracción, incluyendo una función Drift Mode que prioriza el envío del par motor a la rueda trasera exterior para facilitar el deslizamiento lateral.

Al volante del Mercedes-AMG GT 63 S 4 Puertas Coupé

Ahora sí, y tras haber descrito todo la parte visual y técnica en estático, llega el momento de ver de qué es capaz este modelo. Como te contaba al inicio, he probado la versión más potente de este deportivo de cuatro puertas, es decir, el Mercedes-AMG GT 63 S 4 puertas Coupé. Pie al freno, botón de arranque y el V8 de 4 litros empieza a cantar por esas cuatro impresionantes colas de escape.

Me ajusto el asiento y el volante, todo ello mediante reglajes eléctricos, me familiarizo durante unos momentos con todos los mandos e introduzco el punto de destino en el navegador, no sin algunas complicaciones por no estar del todo familiarizado con este nuevo sistema de infoentretenimiento y navegación.

Prueba Mercedes-AMG GT 63 S 4 Puertas Coupé lateral delantera

Pongo la transmisión en modo D e inicio la marcha. Pese a las grandes dimensiones exteriores de la carrocería, la maniobrabilidad es mejor de la esperada gracias al eje trasero directriz, aunque lógicamente es más complicado de maniobrar que, por ejemplo, un Clase C. Con cuidado de no rozar los bajos ni las llantas con los bordillos y resaltos, salgo a carretera.

Con el modo de conducción Comfort, el Mercedes-AMG GT 4 puertas Coupé se muestra muy suave en todo momento, transmitiendo una gran sensación de comodidad ante los baches e irregularidades del asfalto. No muy lejos de la fluidez que suele transmitir un coche como el Clase S. Tampoco resulta para nada seco o brusco al sobrepasar juntas de puentes. La caja de cambios de doble embrague con 9 marchas tiene una configuración muy buena, tanto a la hora de iniciar la marcha, como al pasar de una velocidad a otra.

Es una delicia conducirlo a ritmos normales en este modo de conducción. Sorprende lo bien aislado que está y el confort que transmite, aunque deja de hacerlo cuando pensamos en su precio de casi 200.000 euros. Pero estamos ante un deportivo de 639 CV, así que, ahora que me llego a carreteras más viradas y divertidas, activo el modo de conducción Sport. La caja de cambios reduce un par de marchas, la dirección gana peso, el motor se vuelve más reactivo y la suspensión también se endurece.

Llanta y frenos del Mercedes-AMG GT 63 S 4 Puertas Coupé

Incremento un poco el ritmo, aunque sin excederme porque la gran anchura del vehículo y la estrechez de los carriles dan mucho respeto. Poco a poco y con buena letra. La carrocería apenas se inclina cuando trazamos a ritmo elevado y transmite mucha confianza, aunque es cierto que filtra mucho las sensaciones al conductor.

Pese a las dimensiones, el AMG GT 4 Puertas Coupé no se achanta ante carreteras muy reviradas

Llego a un Stop y no puedo resistirme. Modo de conducción Sport+, botón para incrementar el sonido de escape y pedal derecho a tabla. Instantáneamente mi acompañante y yo quedamos pegados a los confortables asientos mientras que el velocímetro suma decenas a un ritmo bestial, los cambios de marcha son casi imperceptibles, mientras el bramido del escape nos incrementa nuestros sentidos.

Ni un solo tirón brusco por pérdidas de tracción y apenas se ha encendido el testigo del control de tracción en un par de ocasiones. En menos de 4 segundos alcanzo la velocidad máxima de la vía, por lo que me veo obligado a cortar gas y a comportarme con una persona civilizada… Mi compañero y yo nos miramos y no podemos evitar sonreír. ¡Qué burrada!

Prueba Mercedes-AMG GT 63 S 4 Puertas Coupé

Como curiosidad, los asientos delanteros cuentan con ajustes instantáneos de los laterales para sujetarnos bien en las curvas. Me explico. Si trazamos una curva a izquierdas, el lado derecho del asiento se infla para que no nos deslicemos hacia el exterior. Una curiosa solución. En las primeras curvas lo notaba como algo extraño a la par que efectivo, pero tras muy pocos kilómetros ya pasaba totalmente desapercibido.

Continuamos nuestra breve ruta por carreteras estrechas de curvas y, aunque no invite a correr demasiado por su envergadura, el Mercedes-AMG GT 63 S 4 puertas Coupé se muestra muy ágil. La carrocería sigue conteniendo las inercias de las 2 toneladas de peso y se muestra bastante ágil, ayudado también por una alta precisión de la dirección. No vamos a un ritmo endiablado, pero el comportamiento parece muy bueno, con una gran motricidad al salir de las curvas acelerando fuerte. Ni un solo rastro de pérdidas de agarre.

Mi tiempo se está agotando a los mandos de este AMG-GT de 4 puertas, pero antes me queda apenas una decena de kilómetros por autovía. Llego al carril de aceleración y tras un leve “zapatazo” en el acelerador, con el consiguiente imantado del respaldo del asiento a mi cuerpo, la velocidad que aparece en el cuadro de instrumentos es demasiado alta y toca echar el freno y activar de nuevo el modo Comfort, porque la DGT siempre está velando por nuestra seguridad…

V8 Biturbo 4Matic+ Inscripción lateral Mercedes-AMG GT

Sin duda, las vías rápidas son el terreno donde mejor se encuentra este modelo, con un comportamiento intachable pese a calzar llantas de 21 pulgadas con neumáticos muy deportivos (Michelin Pilot Sport Cup 2) de perfil bajo. En el cuadro de instrumentos aparece el testigo V4, que indica la desconexión de cuatro de los ocho cilindros para ahorrar combustible y reducir la contaminación.

Es en este momento cuando, recapacitando, pienso en el poco sentido que este tipo de vehículo tiene en nuestro mercado. Es un modelo coupé de cuatro puertas que puede llevarte a 315 km/h, pero en España no podemos superar los 120 km/h. Desde parado y acelerando a fondo, solo necesitamos unos 4 segundos para alcanzar dicha velocidad.

Conclusiones

Mercedes-AMG ha tratado de convencernos de que es un coche muy apto tanto para circuito como para viajar desde que lo presentaron en Ginebra. No he podido conducirlo en circuito -una auténtica pena- y seguro que es muy rápido, pero no creo que muchos clientes de AMG GT 4 puertas se apunten a jornadas de Track Day para exprimir llevar al límite esta bestia de 2 toneladas. Para ello tendrán, por ejemplo, un AMG GT-R, o alguna otra máquina de circuito similar.

Mercedes-AMG GT 4 Puertas drift

Es el momento de cambiarme al asiento del acompañante, apuntar mis notas para después contároslo todo aquí y de volver a recapacitar. 195.500 euros. Es un precio muy elevado, pero la verdad es que sorprende la polivalencia de este modelo en el sentido de que puedes ir a un ritmo realmente rápido y ágil con 2 toneladas, sintiendo todo bajo control pese a sus 640 CV, y a la vez realizar un largo viaje con una comodidad intachable.

Creo que eso es lo que más me ha sorprendido de este coche, la capacidad de cambiar totalmente de carácter con solo pasar de un modo de conducción a otro. Ojalá dentro de poco tenga la oportunidad de cambiar la carretera abierta por un amplio circuito para ver si tengo que dar la razón o no a Mercedes en que este coche es totalmente válido para disfrutar en circuito.

Para finalizar, el rival más directo del AMG GT 63 S 4 Puertas es el Porsche Panamera, que recientemente ha estrenado su segunda generación. El caso es que el Panamera Turbo queda lejos de su potencia, con 550 CV, por lo que el rival a nivel de prestaciones sería el Porsche Panamera Turbo S E-Hybrid, que rinde 680 y 850 Nm, pero tiene la condición de ser un vehículo híbrido. Su precio de partida en España es de unos 190.000 euros.

Precios gama Mercedes-AMG GT 4 Puertas Coupé para España

Versión Precio
Versión Precio
Mercedes-AMG GT 53 4Matic+ 135.700 €
Mercedes-AMG GT 63 4Matic+ 176.200 €
Mercedes-AMG GT 63 S 4Matic+ 195.500 €
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