La sección de pruebas de ActualidadMotor se llena esta semana de exotismo, sobre todo en cuanto a diseño. Ponemos a prueba el Infiniti QX70, un SUV del que probablemente conozcas poco pero una de las piedras angulares de Infiniti. Nos ponemos a sus mandos para saber qué hace un coche japonés pensado para el mercado americano en Europa. Curioso, ¿no?
Pues no tanto cuando abrimos el capó y vemos que Infiniti ha hecho los deberes para lanzarse al mercado europeo, colocando un motor diĆ©sel de 6 cilindros y una potencia de 238 caballos de potencia. Sólo llega con cambio automĆ”tico y siempre asociado a una tracción total que, a pesar de todo, premia el envĆo de potencia al eje trasero. Estamos ante el Infiniti QX70 S 3.0d.
Exótico
Exótico es tal vez la palabra que mejor define al Infiniti QX70, sea en el mercado que sea. En Europa y concretamente en España, con mÔs razón, se ha hecho un hueco entre aquellos coches que miras, sigues y señalas. Y se debe a dos factores, su peculiar diseño y la escasa cantidad de unidades que seremos capaces de ver. Aunque esto último pasarÔ a ser una mera anécdota, ya que la marca ha conseguido colocar ya un millar de unidades en nuestro mercado.
Llama la atención por un diseƱo muy deportivo, con una silueta baja inusual en estos coches. El morro es muy largo y huye de superficies planas o rectilĆneas. En la parte frontal alberga unos faros tambiĆ©n de formas onduladas que quedan colocados a los laterales de una parrilla que da la bienvenida al cromo y ahora adopta las formas de los Ćŗltimos lanzamientos de la marca.
AtrĆ”s repite formas redondeadas empezando por una lunera trasera que baja de forma suave y deportiva para llegar a una zaga marcada, por encima de cualquier otra cosa, por dos salidas de escape de grandes dimensiones. Ese poderĆo se ve reforzado por unos pilotos de estilo muy americano y una carrocerĆa que viste unos bajos completamente cubiertos por superficie plĆ”stica negra.
Su diseƱo americano tambiĆ©n nos lleva a unas enormes llantas de 21 pulgadas que no nos parecerĆ”n exageradas de ninguna manera. La silueta es deportiva y eso es lo que sorprende. Infiniti que querido crear un SUV de corte deportivo y no lo ha hecho sobre una carrocerĆa de aspecto todoterreno, sino que ha trabajado desde el principio en el diseƱo dinĆ”mico.
Envolvente
Del mismo modo que el exterior tiene poco que ver con su competencia, el interior hace lo propio para desmarcarse de los rivales. Su diseƱo es una mezcla entre un japonĆ©s y un americano, creando un contraste Ćŗnico potenciado por una posición de conducción especialmente baja para tratarse de un coche se su tamaƱo y categorĆa.
El salpicadero no tiene una gama cromÔtica amplia pero sà multitud de detalles de diseño interesantes, como el reloj central que simula un reloj de pulsera o la pantalla del navegador ligeramente integrada en el salpicadero y con unos controles casi sobre el plano horizontal. Hay mucho botón y harÔ falta acostumbrarse a ellos. Luego estÔn los botones del ordenador de a bordo, completamente a desmano, a la derecha del cuadro de mandos.
El cuadro por cierto, tiene un diseño bastante sencillo combinando las esferas analógicas con una pantalla central que muestra la información de viaje. Es bastante completa pero echamos de menos poder aglutinar mÔs datos a la vez para no tener que ir cambiando de pantalla.
En cuanto a calidades, en el Infiniti QX70 lo complicado es encontrar superficies que no se cubran en material mullido. Hasta la parte baja de las puertas es asĆ. Con ello se crea un espacio acogedor donde no aparecen ruidos y la Ćŗnica pega, a mi juicio y en nuestra unidad de pruebas, es la ausencia de algĆŗn contraste cromĆ”tico que eleve esa sensación de calidad a la vista.
Habitabilidad
El Infiniti QX70 tiene el puesto de conducción que no esperas. O, al menos, el que no espera el comprador tipo de un SUV, es decir, un puesto alto en el que controlar el trĆ”fico. En el QX70 el puesto es alto por la propia fisionomĆa del coche pero bajo e integrado en el habitĆ”culo comparado con el resto de SUV. Las plazas delanteras tienen buen espacio y cuentan con unos asientos cómodos con multitud de reglajes elĆ©ctricos.
AtrĆ”s la cosa cambia. No estĆ” entre los mĆ”s espaciosos en altura libre para las cabezas a causa de la forma del techo y su caĆda. La anchura para tres pasajeros es justa pero no especialmente mala y, por Ćŗltimo, el espacio para las piernas es suficiente para todas las alturas. La plaza central trasera, por su parte, carece de forma y, aunque el asiento no es muy duro el respaldo sĆ lo es ya que cuenta con un reposabrazos abatible.
Y hablando de reposabrazos, el delantero deberĆa de poderse regular en altura. Los huecos portaobjetos en los que dejar algo rĆ”pidamente son escasos y echamos de menos un hueco plano para depositar el móvil. SĆ cuenta, como buen americano, con dos posavasos en la consola central y, en la parte de atrĆ”s, tendremos que conformarnos con las bolsas tras los asientos.
Maletero de 410 litros
El maletero del Infiniti QX70 cubica 410 litros, un volumen de carga bastante escaso para su tamaño. Las formas no son del todo regulares pero el piso es completamente plano y se sitúa enrasado con la boca de carga. Una boca, por cierto, que tampoco resulta demasiado elevada respecto al suelo.
Para mayor capacidad tendremos que accionar unos tiradores en el maletero para abatir los asientos en dos partes. La superficie no queda plana pero tampoco queda un escalón insalvable. En este caso el volumen crecerÔ hasta los 1.305 litros. El portón es de apertura eléctrica y sorprende por no emitir ningún tipo de ruido en el proceso, todo un detalle de calidad.
MaƱana arrancaremos el motor para dar vida a los 238 caballos del bloque 3.0 diĆ©sel de 6 cilindros. SerĆ” el momento de analizar su comportamiento y consumos, asĆ como de comprobar quĆ© tan deportivo es este Infiniti que ya muestra con su carrocerĆa que no es un SUV cualquiera.
El SUV mƔs bonito del mercado, sin duda.