Mientras buena parte de la industria del automóvil todavía discutía si la electrificación era una apuesta realista o solo un ejercicio teórico, BYD llevaba ya años recorriendo su propio camino. Dieciocho años después de su primer híbrido enchufable de producción masiva, la marca china alcanza la madurez de su tecnología Dual Mode y consolida una gama enchufable que ya compite de tú a tú en el mercado europeo y español.
Ese recorrido arranca con el BYD F3DM, presentado en el Salón de Ginebra de 2008 ante el público europeo, y culmina hoy con modelos como el ATTO 2 DM-i, el SEAL 6 DM-i y el SEAL U DM-i. En todo este tiempo, la compañía ha pasado de los experimentos casi de laboratorio a cifras de producción masiva, con 7,7 millones de vehículos enchufables fabricados y un papel destacado en las matriculaciones de coches electrificados en España.
Dieciocho años de evolución tecnológica: del BYD F3DM al ATTO 2 DM-i…

El B-SUV BYD ATTO 2 DM-i representa la culminación de casi veinte años de innovación constante en el sector de los híbridos enchufables, evolucionando desde el pionero F3DM de 2008 hasta un SUV moderno y eficiente. Este nuevo modelo impulsa la movilidad eléctrica en España con un precio competitivo, ofreciendo una solución versátil para quienes buscan reducir emisiones sin sacrificar la autonomía en viajes largos.
Con una autonomía eléctrica de hasta 150 km en ciudad, este vehículo permite cubrir los trayectos diarios sin gastar combustible, alcanzando los 1.000 km de rango total gracias a su motor de gasolina. La tecnología de carga rápida es otro de sus grandes atractivos, permitiendo recuperar el 80% de la energía en solo 26 minutos, lo que mejora drásticamente la experiencia del usuario frente a los modelos antiguos.
La llegada de este B-SUV al mercado europeo consolida a la marca como un referente en eficiencia y tecnología aplicada a los coches con etiqueta Cero. Al combinar un equipamiento avanzado con tiempos de recarga optimizados, el ATTO 2 DM-i se posiciona como una de las opciones más equilibradas y accesibles para los conductores que desean dar el salto definitivo hacia una conducción mucho más sostenible.
Tecnología DM-i: cuando el motor eléctrico lleva la voz cantante…

El eje de esta evolución es la tecnología Dual Mode Intelligence (DM-i), una arquitectura híbrida enchufable que se aleja del planteamiento más clásico de otros PHEV. En lugar de dar el protagonismo constante al motor de combustión, BYD sitúa al sistema eléctrico como protagonista, dejando el bloque de gasolina principalmente como generador de energía y apoyo en situaciones concretas. El corazón térmico del sistema es el motor Xiaoyun de 1,5 litros, que alcanza una eficiencia térmica anunciada del 43%, una cifra muy elevada en comparación con los motores de gasolina habituales.
Este motor se coordina con uno o varios motores eléctricos, alternando automáticamente entre distintos modos de funcionamiento para intentar optimizar el consumo en función del tipo de trayecto. En el uso diario, el sistema DM-i trabaja con varios modos de operación. El Modo EV apuesta por el funcionamiento 100% eléctrico, especialmente en ciudad y recorridos cortos, donde el coche se mueve sin emisiones en el tubo de escape y con el silencio típico de un vehículo eléctrico puro. En el Modo HEV en serie, el motor de gasolina no mueve directamente las ruedas, sino que actúa como generador para cargar la batería, mientras el motor eléctrico se encarga de la tracción.
Y en el Modo HEV en paralelo, disponible a alta velocidad o cuando se demanda mucha potencia, el bloque térmico sí se conecta a las ruedas para apoyar al sistema eléctrico. En la práctica, la experiencia de conducción urbana se aproxima más a la de un eléctrico que a la de un híbrido convencional. El arranque es suave, apenas hay ruido mecánico y las vibraciones se reducen notablemente. El motor de gasolina se reserva para momentos puntuales —incorporaciones, adelantamientos o tramos prolongados de autopista—, lo que permite aprovechar mejor el potencial del sistema enchufable.
Blade Battery y V2L: seguridad y uso práctico…

El otro gran pilar de esta tecnología es la Blade Battery de BYD, una batería LFP (litio ferrofosfato) que la marca ha convertido en uno de sus elementos diferenciales. Además de su durabilidad, destaca por su comportamiento en pruebas de seguridad extremas como el conocido Nail Penetration Test, en el que se comprueba la respuesta de la batería ante perforaciones internas. Según la propia compañía, la Blade Battery supera este ensayo sin incendiarse, algo clave para mejorar la percepción de seguridad en el usuario europeo.
Esta batería no solo alimenta la propulsión, sino que permite funciones añadidas como el Vehicle-to-Load (V2L). Gracias a esta capacidad, el coche puede suministrar electricidad a dispositivos externos, desde pequeños electrodomésticos hasta herramientas eléctricas, haciendo que el vehículo se convierta en una especie de generador móvil. En un contexto de escapadas al aire libre, teletrabajo en movilidad o emergencias puntuales, esta función añade un plus de versatilidad que empieza a valorarse cada vez más en el mercado europeo.
Una familia DM-i que crece en Europa: ATTO 2, SEAL 6 y SEAL U…

La estrategia de BYD en Europa se apoya en una sólida gama de híbridos enchufables con tecnología Dual Mode, diseñada para cubrir desde trayectos urbanos hasta largos viajes. Modelos como el SEAL 6 DM-i destacan por alcanzar autonomías asombrosas de hasta 1.505 km, superando a los motores diésel tradicionales. Esta oferta busca convencer al conductor que necesita espacio y eficiencia en un solo paquete.
La seguridad y la versatilidad son pilares fundamentales para la marca, como demuestra el SEAL 6 con sus cinco estrellas Euro NCAP y su amplia capacidad de carga. Por otro lado, el SUV familiar SEAL U DM-i ofrece distintas potencias de hasta 324 CV y tracción total, adaptándose a diversas necesidades. Estos vehículos impulsan la movilidad eléctrica en España mediante opciones que garantizan confianza y un alto rendimiento.
Finalmente, BYD apuesta por una dotación tecnológica de serie que incluye conectividad con Google integrado y avanzados asistentes de conducción. Desde el accesible ATTO 2 hasta las berlinas premium, la firma se consolida en el mercado de coches con etiqueta Cero gracias a su excelente relación precio-equipamiento. Esta propuesta integral posiciona a la compañía asiática como un competidor directo frente a los fabricantes europeos tradicionales.
De unos inicios con 20 empleados a un referente global en electrificación…

BYD ha pasado de ser un pequeño fabricante de baterías a una multinacional líder en coches eléctricos con más de un millón de empleados. Su enorme inversión en I+D le permite registrar 45 patentes diarias, consolidando su ventaja en el sector de la automoción. Esta evolución tecnológica ha transformado a la compañía en un gigante global capaz de liderar la transición energética en múltiples sectores industriales.
La experiencia acumulada con los híbridos enchufables DM-i posiciona a la marca como un referente en España frente a las restricciones de emisiones urbanas. Con modelos clave como el ATTO 2, BYD compite en los segmentos de mayor volumen, ofreciendo soluciones que combinan eficiencia térmica y conectividad avanzada. Su apuesta por la electrificación temprana es hoy su mayor argumento de peso para conquistar el mercado europeo.
Actualmente, su oferta madura ofrece autonomías de hasta 1.505 km, facilitando el salto a la movilidad eléctrica sin renunciar a la flexibilidad del combustible. Gracias a funciones como la carga rápida y la tecnología V2L, sus vehículos con etiqueta Cero son alternativas reales y funcionales para los conductores. BYD demuestra así que su visión innovadora de 2008 es ahora la solución definitiva para el transporte sostenible.
Fuente – BYD by Newspress Spain
Imágenes | BYD