El fabricante chino Chery ha dado un paso firme en su expansión internacional al anunciar una inversión de 75 millones de dólares en KG Mobility (KGM), la antigua Ssangyong. La operación, que se materializará mediante bonos convertibles en acciones, podrÃa otorgar a Chery hasta un 10% del capital del fabricante surcoreano si decide ejecutar la conversión. El acuerdo, firmado en Seúl el pasado 2 de agosto, refuerza una alianza que ya venÃa fraguándose desde 2024 y que promete dar sus primeros frutos en forma de un nuevo SUV.
La noticia llega en un momento en que los fabricantes chinos buscan alianzas con marcas consolidadas para sortear barreras comerciales y aprovechar capacidad industrial fuera de su paÃs. Chery, que ya es el mayor exportador de automóviles de China, ve en KGM una puerta de entrada a mercados como Corea del Sur y, sobre todo, a Europa, donde el nuevo modelo conjunto tiene previsto su lanzamiento.
Una inversión estratégica
La inyección de capital se realiza a través de bonos convertibles en acciones, una fórmula que permite a Chery no asumir el control inmediato pero sà asegurarse una participación relevante a medio plazo. Si se convierte la totalidad de los bonos, la compañÃa china controlarÃa aproximadamente el 10% de KGM, convirtiéndose en su segundo mayor accionista. La operación fue refrendada por los máximos directivos de ambas empresas, incluido el presidente de Chery, Yin Tongyue, y el de KGM, Kwak Jae-sun, asà como el embajador chino en Corea del Sur, lo que subraya el respaldo polÃtico al acuerdo.
Más allá del capital, ambas compañÃas han acordado compartir plantas de producción y redes de distribución a nivel global. Chery ha ofrecido sus fábricas repartidas por el mundo como base para futuras colaboraciones, mientras que KGM aporta su experiencia en el mercado surcoreano y su red de posventa. Esta cooperación industrial permitirá a ambas marcas optimizar recursos y acelerar el lanzamiento de nuevos modelos.
El primer modelo conjunto: SE-10
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El primer resultado tangible de esta alianza es el SUV mediano con nombre en clave SE-10, que se convertirá en el sucesor del KGM Rexton. El vehÃculo se desarrollará sobre la plataforma T2X de Chery, una arquitectura moderna que ya se utiliza en otros modelos del grupo chino. Según lo anunciado, el SE-10 llegará al mercado a principios de 2027 con dos opciones de motorización: una versión de gasolina de 2.0 litros y una variante hÃbrida enchufable (PHEV), pensada para cumplir con las exigencias de emisiones en mercados como el europeo.
No será el único proyecto conjunto. Las dos marcas ya han confirmado que trabajan en un segundo modelo, esta vez orientado a mercados estratégicos como Corea del Sur, China y Europa. La idea es desarrollar cada vehÃculo por separado pero aprovechando recursos compartidos de ingenierÃa, plataformas y producción. Para KGM, que compite en su paÃs contra gigantes como Hyundai y Kia, esta colaboración supone una vÃa rápida para renovar su gama sin asumir en solitario los costes de desarrollo.
Colaboración más allá de los coches
El acuerdo no se limita a la fabricación de vehÃculos. Chery y KGM han creado grupos de trabajo para explorar sinergias en semiconductores para automoción, robótica, materias primas y acero. En el ámbito de los chips, ya han acordado estudiar inversiones conjuntas y desarrollo tecnológico compartido, un movimiento que cobra relevancia en un contexto de escasez global de componentes. También analizarán inversiones conjuntas en instalaciones productivas en el extranjero, buscando aprovechar de forma cruzada sus cadenas de suministro y redes comerciales.

Para Chery, esta alianza encaja en su estrategia de consolidarse como jugador global. La compañÃa china vendió cerca de 2,8 millones de vehÃculos en 2024, de los cuales más de 1,3 millones fueron exportaciones, y en julio de 2025 superó por primera vez las 200.000 unidades exportadas en un solo mes. Sin embargo, su crecimiento se apoya casi por completo en los mercados exteriores, ya que las ventas en China cayeron alrededor de un 30% en el mismo periodo. Asociarse con KGM le permite acceder a capacidad industrial ociosa y eludir aranceles, una fórmula que ya han utilizado otros fabricantes chinos como Geely con Renault Korea.
Por su parte, KGM refuerza su posición frente a sus rivales locales. En el primer semestre de 2025, la marca vendió más de 55.000 vehÃculos, con las exportaciones representando cerca del 60% de sus ventas totales. La llegada del SE-10 y la colaboración tecnológica con Chery le permitirán ofrecer una gama electrificada más competitiva, tanto en Corea como en mercados internacionales.
La alianza entre Chery y KGM no es un hecho aislado, sino parte de una tendencia creciente en la industria automotriz asiática. Con esta inversión, el gigante chino no solo asegura una participación en el fabricante más antiguo de Corea del Sur, sino que sienta las bases para una colaboración a largo plazo que abarca desde la fabricación de vehÃculos hasta el desarrollo de tecnologÃas clave. El SE-10 será la primera prueba de fuego de esta relación, y su llegada a Europa en 2027 marcará un hito en la expansión de ambas marcas en el continente.