Dacia lleva años construyendo su éxito sobre una fórmula simple: coches bien equipados y, sobre todo, más baratos que la mayoría de sus rivales. El Sandero es la máxima expresión de esa estrategia, un utilitario que domina las listas de ventas en España y que en julio volvió a ser el coche más vendido de Europa con 19.709 unidades. Ahora, la marca rumana prepara la electrificación de su modelo estrella con una nueva generación que llegará en 2028 y que, por primera vez, incluirá una variante totalmente eléctrica sin renunciar a la gasolina.
El anuncio no es menor. El Sandero actual es el turismo más vendido del continente, y su relevancia para el Grupo Renault es clave. La firma ya ha confirmado que lanzará cuatro nuevos eléctricos antes de 2030, y los dos más importantes serán el nuevo Sandero y un B-SUV derivado del Stepway. Ambos compartirán plataforma y mecánicas, pero tendrán carrocerías específicas y un posicionamiento más diferenciado. La llegada del Sandero eléctrico supondrá un punto de inflexión en la estrategia de Dacia, que quiere trasladar al vehículo eléctrico la misma filosofía de precio contenido que le ha funcionado con los modelos de combustión.
Un superventas que se electrifica
La cuarta generación del Sandero usará la plataforma CMF-B, una base multíenergía que permitirá ofrecer tanto mecánicas híbridas como eléctricas puras. Este enfoque es clave porque, a diferencia de lo que hacen otros fabricantes, Dacia no recurrirá a una arquitectura eléctrica pura como la AmpR Small que usan los Renault 4 y 5. En su lugar, optará por una evolución de la plataforma que ya conoce bien, lo que reduce costes de desarrollo y permite mantener un precio de acceso bajo. La decisión de no usar una plataforma eléctrica específica responde a la obsesión de la marca por controlar el precio final, tal como reconoce Frank Marotte, vicepresidente de marketing, ventas y operaciones de Dacia.
La gama mecánica incluirá versiones híbridas, siguiendo la estela de otros modelos del grupo, y una variante 100% eléctrica que se espera que cuente con una batería de tamaño contenido. Aunque no hay datos oficiales, se baraja que la autonomía no será su principal reclamo; en su lugar, el argumento será el precio. El Sandero eléctrico debería arrancar en torno a los 20.000 euros, según las estimaciones realizadas a partir de los precios del Spring (menos de 18.000) y del Renault 5 (menos de 25.000). Eso le permitiría competir directamente con el Citroën ë-C3 y con los eléctricos chinos que están llegando a Europa.
El Stepway, un B-SUV independiente

El actual Sandero Stepway dejará de ser una simple versión campera del utilitario para convertirse en un modelo propio. Será un B-SUV situado por debajo del Duster, con una carrocería específica y un diseño más diferenciado. David Durand, responsable de diseño de Dacia, ya ha anticipado que habrá “mayores diferencias” entre el Sandero y el Stepway de nueva generación. Ambos compartirán plataforma, mecánicas y muchos componentes, pero el SUV tendrá una personalidad propia. El nuevo Stepway eléctrico competirá en un segmento donde las marcas chinas están ganando terreno, con rivales como el BYD Atto 2 como referencia actual.
Para mantener los costes controlados, Dacia recurrirá previsiblemente a baterías de litio-ferrofosfato (LFP), más baratas que las NCM y adecuadas para vehículos donde el precio es el argumento principal. Esta tecnología ya se utiliza en el Renault 5 y se espera que se extienda a los próximos lanzamientos. La marca también ha mostrado interés en baterías de sodio, aunque no hay confirmación sobre su uso en estos modelos.
La ofensiva eléctrica de Dacia
El Sandero y el Stepway no son los únicos planes de la marca. Dacia quiere lanzar cuatro nuevos eléctricos antes de 2030. El primero será la segunda generación del Spring, que se presentará en el Salón de París y que dará un salto técnico importante basándose en el nuevo Renault Twingo. Después llegarán los dos productos mencionados, que serán los más relevantes comercialmente. Dacia tendrá que defender el territorio donde los fabricantes chinos atacan con más fuerza: el de los eléctricos asequibles y prácticos. La ventaja es que el Sandero ya es un nombre reconocido y con una base de clientes leal, lo que facilita la adopción de la variante eléctrica.
El reto será trasladar al eléctrico la fórmula que ha hecho del Sandero un éxito: simplicidad, funcionalidad y precio competitivo. No se espera un coche con tecnología punta ni grandes prestaciones, sino un vehículo que cumpla con lo esencial y que esté al alcance de muchos bolsillos. La gasolina seguirá presente en la gama, al menos durante los primeros años, lo que permite a Dacia mantener su volumen de ventas mientras el mercado eléctrico madura.
En resumidas cuentas, el Dacia Sandero eléctrico llegará en 2028 con un precio estimado de 20.000 euros, manteniendo la gasolina como opción y ofreciendo versiones híbridas y EV. El Stepway se convertirá en un B-SUV independiente, y la plataforma CMF-B multíenergía será la base para que Dacia siga siendo la marca barata del Grupo Renault. La estrategia está clara: no revolucionar el modelo más exitoso, sino adaptarlo a la nueva era sin perder su esencia de coche asequible y práctico.