
Nuevo Opel Insignia (4 puertas)
En la recta final de la primera dĆ©cada de este siglo que vivimos, o, como estĆ” el patio, en este perĆodo en el que intentamos vivir, la alemana Opel, junto con la gigante GM, golpearon la mesa con un nombre propio, Opel Insignia. El Vectra colgaba las botas y su lugar era ocupado por una berlina con mĆ”s de todo. Cuatro aƱos despuĆ©s, es hora de pasar revista al modelo y hoy, con motivo de conocerlo, el doloroso sonido del despertador a las cinco de la maƱana me sienta Ā«un pocoĀ» mejor.
La maƱana deja un cielo enrarecido. ĀæLucirĆ” el sol? O, tal vez, Āæme las verĆ© y me las desearĆ© con un mar de lluvia? Por lo pronto, a la hora en punto de llegada, un simpĆ”tico seƱor de Opel me espera para llevarme al DĆez Y Medio, el emplazamiento escogido para tal evento. Tras conseguir atravesar el incesante trĆ”fico madrileƱo, una tarea mĆ”s complicada que salir con vida en la apertura de las rebajas, aquĆ estoy. Empecemos.
PequeƱo movimiento con buen resultado
La gama Opel Insignia se actualiza, y trae sorpresas. La compaƱĆa del condado alemĆ”n ha moldeado tĆmidamente la estructura donde, los cambios mĆ”s profundos, no se verĆ”n a simple vista. Ā MĆ”s de medio millón de unidades vendidas en Europa es el balance del primer ataque, un buen primer intento que deja a los diseƱadores con pocas ganas de arriesgar.
Para empezar, el frontal recibe nuevos grupos ópticos con tecnologĆa LED, la berlina mira ahora con facciones mĆ”s angulosas gracias tambiĆ©n al paragolpes de nueva factura. La parrilla se mantiene prĆ”cticamente inalterada beneficiada, eso sĆ, por un deflector que actuarĆ”, abriĆ©ndose o cerrĆ”ndose, dependiendo de la situación.
La nueva generación equipa en la parrilla un deflector
Paseando mi mano por sus curvas me advierten que estoy ante la berlina media mĆ”s aerodinĆ”mica de su clase con un coeficiente de rozamiento de solo 0,25, un verdadero esfuerzo de los ingenieros que, pese a conservar la misma altura que su predecesor (1.498 mm), hacen de esta nueva generación un vehĆculo mĆ”s eficiente. La silueta en la variante de cuatro puertas adquiere, inspirado por el pilar C, un gen algo mĆ”s sedĆ”n. Por su parte, la de cinco y familiar, continĆŗan el planteamiento conocido con pocas alteraciones.
Pero es cuando termino el rodeo, este giro de 360Āŗ que os voy narrando, cuando me paro con mesura. Sin duda, y para mĆ gusto, es en la zaga dónde el fluir de lĆneas encuentran la armonĆa, la parte donde entiendo este lienzo. Los pilotos, al igual que ocurrĆa en la zona de delante, jubilan a los antiguos, pero Ć©stos, a diferencia de los delanteros, son mĆ”s atrevidos. Con tecnologĆa LED se muestran mĆ”s originales cogiendo del tarro de la elegancia y del de la deportividad, exactamente el mismo puƱado. El resto, hacen de Ć©l un tipo musculoso.
Sin duda, la zona mejor rematada
Por poco consiguen pleno
Quien se ponga a los mandos del nuevo Opel Insignia ya no necesitarĆ” conocimientos previos de pilotaje de aviones. Por fin, la desmesurada botonera que mĆ”s bien parecĆa la de la cabina de mando de un AirBus A380, ha desaparecido. Las voces de tantos se han escuchado y Ć©stos nos presentan un habitĆ”culo limpio, fresco, ergonómico y⦠”con pocos botones! La pantalla tĆ”ctil, de 8 pulgadas, es la encargado de gestionar el sistema de info-entretenimiento, una herramienta intuitiva y de sencilla manipulación. LĆ”stima que en un afĆ”n de limpiar la consola central, hayan dejado zonas poco aprovechadas y mal enmascaradas.
Bye Bye botonesā¦
Esta desahogada atmósfera, que cuenta con espacio de sobra tanto en plazas delanteras como en las traseras, siendo una de las berlinas mĆ”s largas de su clase con 4.842 mm. de longitud -12 mĆ”s que su predecesor- y 4.913 mm. si medimos el Sports Tourer, equipa como novedad un rediseƱado volante multifunción y asientos AGR. Al dejar caer mi peso sobre estas butacas, comprendo el āpiropeoā que le acompañó cuando me hablaron de ellos: son cómodos, bien armados y se abrazan a tu espalda como una cama de agua.
El «5» gana
Dispuesto a descubrir como de provisto viene la nueva generación del Opel Insignia, vuelvo a investigar la retaguardia. Los gestos de mi cara cambian profundamente si me acerco a la variante de cuatro puertas o a la de cinco. Ambas, disfrutan de un baĆŗl holgado, pero el Ćŗltimo, el del portón, le gana 30 litros completando un total de 530. Una elección que comparto con la mayorĆa de usuarios de Ć©ste modelo con una preferencia de mĆ”s del 60 % de los clientes.
Todo al alcance de tus dedos
Pero es aquĆ donde la innovación se apunta un tanto, en el llamado Touchpad. Este āpalpable nombreā, hace referencia a la opción que, a centĆmetros de mi mano derecha, se ubica en el tĆŗnel de transmisión. Mediante el roce de mis dedos, accedo al sistema multimedia, telĆ©fono, GPS, e incluso, reconoce el trazo de letras que dibujo y puedo utilizar para escribir una dirección. Una interesante función integrada en el Intellilink de Opel que acompaƱarĆ”, el próximo aƱo, a varias aplicaciones de móvil que permitirĆ”n al conductor actualizar el sistema.
InteractĆŗa con el Touchpad
Entre tanta tecnologĆa, la seguridad cobra especial relevancia. En este espinoso tema el Opel Insignia saca pecho con algunos nombres propios o, mejor dicho, siglas propias: RCTA, LCA y SBZA que, traducido y simplificado hace referencia a diferentes sensores que plagan la cubierta del alemĆ”n para alertarte de lo que viaje en el carril que vas a ocupar a una distancia mĆ”xima de 70m., el trĆ”fico transversal trasero, y los temibles Ć”ngulos muertos. Junto a Ć©stos provechosos āchivatosā, cabe destacar, la incorporación del control de crucero adaptativo.
Donde caben cuatro⦠caben cinco
A punto de arrancar el motor escogido para dar comienzo a la ruta que nos tienen asignada, en el tintero no se podĆa quedar otra de las principales novedades de la nueva gama Insignia. Ćste joven linaje recibe a un nuevo miembro, el Opel Insignia Country Tourer, el mĆ”s campero de todos. Vestido para la ocasión, luce protecciones, algo mĆ”s de altura y 4.920 mm. de largo. Si normalmente viajas en asfalto, pero no rechazas levantar polvo en alguna escapada por pistas de tierra, es tu opción.
Gama accesible
El abanico de precios para EspaƱa se inicia en 25.875 euros y termina en los 47.200 euros que hay que desembolsar por el Opel Insignia OPC con cambio automĆ”tico. Esta bestia tambiĆ©n ha pasado por nuestras manos y te lo contamos todo, en el próximo artĆculo, āal volante de la nueva generación Opel Insigniaā. AdemĆ”s, conoceremos toda la gama de motores de esta berlina que se estĆ” ganando a pulsoĀ convertirse en la referencia del segmento.