Si has tenido la bendita suerte de tener un bebé y vas a viajar por primera vez con él este verano, deberás tener muy presente una serie de consejos para que el viaje sea lo mejor posible, tanto para ti como para los peques. Aquà verás todo tipo de consejos, tanto para su salud, como para la seguridad de todos.
De este modo, los viajes de este verano no se convertirán en algo problemático, sino todo lo contrario, una oportunidad fantástica para descansar, divertirse y pasar tiempo en familia, generando asà los mejores recuerdos…
PlanificaciĂłn

Lo primero es elegir una ruta lo más corta posible, y debe reunir una serie de caracterĂsticas como:
- Con lugares para parar de forma frecuente, como apartaderos donde estirar un poco, áreas de servicio, etc.
- DeberĂa ser una ruta para evitar el mayor tráfico posible, y si no la hay, no viajar en horas punta.
- Calcula bien el tiempo y los descansos para alimentar al bebé.
- Debes tener una sillita adecuada para su edad y que sea cómoda y segura. No olvides seguir las recomendaciones de anclaje, posición del fabricante de la sillita. Y no dejes cosas peligrosas a su alcance, o uses el cinturón de seguridad para pasárselo a través de su cuerpo.
- DeberĂas contar tambiĂ©n con protectores solares para las ventanillas, o una capota para la sillita, y que no le de el sol directamente.
- No olvides llevar canciones que le gusten, juguetes con los que se entretenga (pueden ser mejores los juguetes sensoriales, aunque si tiene algo favorito, entonces no lo dudes…), además de su bolso con todo lo necesario: alimento, agua (la hidratación es vital), pañales, toallitas, biberón, y ropa, chupe, abrigo, etc.
- Antes de viajar, si el bebĂ© tiene algĂşn tipo de patologĂa, consulta siempre al pediatra sobre el viaje, Ă©l te aconsejará sobre la administraciĂłn de medicamentos o precauciones que debes tener para evitar que vomite, se maree, etc.
- Antes de ponerte en marcha, evita comidas demasiado copiosas o que puedan generar gases al bebé, mejor una comida más ligera y fácil de digerir, y si puede ser dos horas antes.
- No olvides ponerle una ropa cĂłmoda para facilitarle el bienestar en el viaje.
DuraciĂłn del viaje
Muchas veces no se puede elegir si un viaje es largo o corto, ya que si tienes pensado un destino, o tienes que ir a ese destino sĂ o sĂ, poco se puede hacer. No obstante, los profesionales recomiendan no superar las 6 horas diarias de viaje en coche para los pequeños. Por eso, si el viaje es más largo, puedes parar cada dos horas para amamantarlo, hidratarlo, darle el pecho, cambiarlo de posiciĂłn, etc. Además, le vendrá bien al resto de viajeros…
¿Cuándo viajar?
Lo mejor es viajar durante el dĂa, para tratar que el bebĂ© estĂ© despierto el mayor tiempo posible. Esto hará que durante la noche estĂ© más cansado y duerma, lo cual tambiĂ©n quiere decir que dejará dormir a los papás. De lo contrario, podrĂa alterarse su sueño viajando por la noche y que luego sea algo más de trastorno para todos.
En caso de imprevistos
Pese a tener todo bien planificado y controlado, pueden surgir imprevistos durante el viaje:
- Lloros o nerviosismo: si el bebé llora o se queja, trata de calmarlo, pero nunca lo saques de la silla de coche. Evidentemente, ni que decir tiene que el conductor deberá prestar atención a la carretera, y no al bebé. Y en caso de viajar solo con el bebé, en ese momento, para en un lugar seguro. Conducir con el llanto de fondo puede ponerte nervioso y terminar cometiendo imprudencias.
- VĂłmitos o manchas: es algo frecuente, lo ideal es que pares en un lugar seguro cuanto antes para ponerle la muda. No intentes cambiar al bebĂ© durante la marcha, ya que en caso de impacto podrĂa costarle muy caro…
Golpe de calor

El verano y los bebĂ©s en el coche son dos elementos peligrosos. Los bebĂ©s son más sensibles al calor, y pueden ser propensos a sufrir golpes de calor. Los sĂntomas más frecuentes son la piel caliente, temperatura elevada como si tuviese fiebre, vĂłmitos, irritabilidad, decaimiento, respiraciĂłn agitada, sed intensa o incluso pĂ©rdida de consciencia. En estos casos, trata de buscar ayuda mĂ©dica lo antes posible, y enfriar su temperatura.
Nunca dejes al bebĂ© solo en el coche, incluso con las ventanillas bajadas. No solo porque podrĂa sufrir un golpe de calor, tambiĂ©n podrĂan robarlo. Regula la temperatura del coche y asegĂşrate de que el bebĂ© estĂ© bien hidratado.
Controla la temperatura del coche
Incluso si no hay peligro de sufrir un golpe de calor o si no lo vas a dejar desatentido, debes regular la temperatura del coche. En verano, pon el aire acondicionado, pero a una temperatura moderada, entre 21 y 22ÂşC puede estar bien. Ni el calor excesivo es bueno, ni tampoco el frĂo del aire, que puede terminar generando resfriados, problemas de garganta, etc., por lo que serán unas vacaciones complicadas.
Vigila al bebé
Observa al bebé con frecuencia, asegúrate de que esté tranquilo y no presente ningún problema. Coloca un espejo retrovisor para bebés si es necesario. Esto te permitirá ver al bebé desde el asiento del conductor, para no tener que retirar la mirada de la carretera. En caso de viajar con más adultos, que otra persona se encargue de ello.
Ten paciencia

Sobre todo, no pierdas la paciencia. Viajar con un bebĂ© puede requerir más tiempo y paciencia de lo habitual. MantĂ©n la calma y disfruta del viaje en familia. Alterarse o desesperarse podrĂa causar distracciones al volante.
Evita olores fuertes
Evita olores fuertes como perfumes, comida o humo, ya que pueden empeorar el mareo del bebé.
Amamanta en las paradas
Amamantar al bebĂ© o darle el biberĂłn durante las paradas no solo evitará que lo tengas que sacar de su silla durante el viaje, con los riesgos que implica eso, sino que tambiĂ©n ayudará a aliviar la presiĂłn de sus oĂdos si se han taponado con las diferencias de presiĂłn del viaje.
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