La fotografía del mercado automovilístico europeo ha pegado un vuelco que, hasta hace no tanto, sonaba casi a ciencia ficción. En apenas un año, los coches electrificados han pasado de ser alternativa a convertirse en la opción mayoritaria, hasta el punto de firmar un adelantamiento histórico: los modelos con enchufe y, en diciembre, incluso los eléctricos puros, han superado a los de gasolina.
Detrás de este cambio está una combinación de factores: normativas medioambientales cada vez más exigentes, oferta mucho más amplia y agresiva en precio, ayudas públicas y una percepción social distinta sobre la combustión. El resultado es un 2025 que marca un punto de inflexión, con Europa tirando del carro y España siguiendo la estela con cierta fuerza.
El hito de diciembre: más eléctricos que gasolina en la Unión Europea…

Los datos de la patronal europea ACEA confirman que diciembre de 2025 será recordado como el mes del sorpasso. Por primera vez desde que hay registros, los coches eléctricos de batería (BEV) superaron a los gasolina en cuota de mercado dentro de la Unión Europea: los BEV alcanzaron el 22,6% de las matriculaciones, frente al 22,5% de los gasolina. La diferencia es mínima, pero suficiente para certificar un cambio de tendencia que venía gestándose desde hace años.
El empuje eléctrico en ese último mes ha sido contundente. Las ventas de BEV crecieron alrededor de un 51% interanual, mientras que los híbridos enchufables (PHEV) aumentaron cerca de un 36,7%. Todo ello en un contexto en el que el mercado total también subía, en torno a un 5,8% en diciembre en la UE, lo que indica que no se trata solo de un trasvase interno, sino de una expansión del volumen general con los electrificados llevándose buena parte del pastel.
Al otro lado de la balanza, la gasolina y el diésel pierden fuelle con rapidez. En el cierre del año, las matriculaciones de coches gasolina cayeron cerca de un 20% interanual en la UE, y el diésel se desplomó aún más, con descensos por encima del 24% en algunos mercados. Países como Francia (-32% en gasolina), Alemania (-21,6%), Italia (-18,2%) o España (-16%) ejemplifican un declive de la combustión tradicional que empieza a recordar a lo ocurrido con el diésel tras el ‘dieselgate’.
Electrificados a pleno rendimiento: así queda el reparto por tecnologías…
En el conjunto de 2025, el mercado europeo de coches nuevos en la zona UE + EFTA + Reino Unido alcanzó más de 13,2 millones de matriculaciones, con un crecimiento cercano al 2,4 % respecto a 2024. Más allá del volumen total, lo relevante es el cambio en el tipo de motorización elegida por los conductores. Actualmente, uno de cada tres turismos vendidos corresponde a un coche híbrido, mientras que los modelos con enchufe ya superan a los de gasolina, consolidando una clara transición hacia la movilidad eléctrica y reduciendo progresivamente el peso de la combustión tradicional.
Los datos reflejan un dominio creciente de los sistemas híbridos HEV y MHEV, que concentran alrededor del 34,5 % del mercado europeo y se sitúan como la opción más demandada. Por su parte, el coche eléctrico puro alcanza cuotas cercanas al 17-19 %, mientras que los híbridos enchufables rondan entre el 9 % y el 10,7 %. Sumando ambas tecnologías enchufables, los vehículos electrificados se aproximan al 30 % de todas las matriculaciones, evidenciando un cambio estructural en las preferencias de compra y en la estrategia de los fabricantes.
En contraste, la combustión convencional pierde protagonismo de forma sostenida. La gasolina se sitúa en torno al 26 % del mercado y el diésel cae por debajo del 9 %, cifras claramente inferiores a las de 2024. En términos absolutos, los vehículos eléctricos europeos superaron los 2,5 millones de unidades, mientras que los PHEV rebasaron 1,2 millones. La gasolina retrocedió casi un 19 % y el diésel continuó descendiendo, confirmando la consolidación del mercado de coches eléctricos frente a las motorizaciones tradicionales.
El adelantamiento de los enchufables a la gasolina en todo 2025…
Más allá del hito puntual de diciembre, la otra gran novedad de 2025 está en el acumulado del año. Según los análisis de mercado basados en datos de ACEA, la suma de eléctricos puros (BEV) e híbridos enchufables (PHEV) ya supera a la gasolina en Europa. En el agregado UE + EFTA + Reino Unido, los enchufables alcanzaron unas 3.858.088 unidades (2.585.187 BEV y 1.272.901 PHEV), por encima de los 3.467.041 coches gasolina.
Si se acota el foco solo a la Unión Europea, el cruce también se ha producido, aunque por muy poco. Los BEV y PHEV matriculados en la UE en 2025 rondan los 2,90 millones (unos 1,88 millones de eléctricos puros y 1,01 millones de híbridos enchufables), frente a aproximadamente 2,88 millones de coches gasolina. En diciembre la brecha fue aún más evidente: se registraron alrededor de 217.898 eléctricos de batería y 102.914 PHEV en la UE, frente a 216.492 gasolina. El adelantamiento de los enchufables es ya estadísticamente claro, aunque el margen todavía sea estrecho.
Detrás de este sorpasso hay dos movimientos en paralelo. Por un lado, un crecimiento fuerte de los enchufables, con subidas cercanas al 30,9% en conjunto (BEV + PHEV) frente a 2024. Por otro, un retroceso acusado de los combustibles tradicionales, con gasolina cayendo casi un 19% y el diésel alrededor de un 24%. En este contexto, el híbrido no enchufable (HEV y MHEV) se consolida como la solución de compromiso preferida por muchos conductores, dominando el mercado europeo por volumen con más de 4,5 millones de unidades y un 34% largo de cuota.
Matices importantes: híbridos, microhíbridos y cómo se cuentan las cifras

Aunque las estadísticas europeas parecen claras, es importante matizar cómo se clasifican los datos de coches híbridos. La ACEA agrupa en “híbridos eléctricos” tanto a los HEV como a los MHEV, es decir, desde híbridos completos capaces de circular en modo eléctrico hasta microhíbridos 48V que solo apoyan al motor térmico. Muchos de estos vehículos siguen teniendo un propulsor de gasolina como base, por lo que, técnicamente, continúan siendo coches de combustión con asistencia eléctrica. Esta distinción influye directamente en la percepción real del avance del mercado de coches eléctricos.
Si se sumaran los híbridos suaves y completos con los gasolina puros, la combustión seguiría superando a los vehículos eléctricos de batería en volumen total. Sin embargo, reguladores y fabricantes incluyen HEV y MHEV dentro de las mecánicas electrificadas porque contribuyen a reducir emisiones y consumos. Además, resultan fundamentales para que las marcas cumplan los objetivos medios de CO₂ exigidos en Europa. Por ello, aunque no sean totalmente eléctricos, se consideran parte de la transición hacia la movilidad eléctrica sostenible y un paso intermedio clave en la evolución del sector.
Algo similar sucede con el término “enchufable”, que engloba tanto coches eléctricos puros (BEV) como híbridos enchufables (PHEV). Estos últimos combinan motor térmico y batería recargable, permitiendo circular varios kilómetros en modo cero emisiones, pero siguen dependiendo del combustible. Por eso, titulares como “se venden más eléctricos que gasolina” requieren contexto: en ciertos meses ocurre, pero en el global anual dominan los híbridos, los enchufables crecen con fuerza y la combustión tradicional pierde peso, aunque aún conserva relevancia en el mercado automovilístico europeo.
Países clave: Alemania al frente, impulso nórdico y despegue del Este…

El reparto geográfico de la electrificación también aporta pistas interesantes. Alemania lidera en volumen absoluto, con unas 545.000 matriculaciones de eléctricos puros y alrededor de 311.000 híbridos enchufables en 2025. El Reino Unido se sitúa justo detrás con más de 473.000 BEV y 225.000 PHEV, confirmando su papel como uno de los mercados con mayor capacidad de absorción para el coche con enchufe.
En el norte de Europa, los porcentajes son todavía más llamativos, aunque también conviene leerlos con cuidado. Noruega, por ejemplo, presenta una cuota cercana al 96% de eléctricos puros (BEV) sobre el total de matriculaciones según las cifras oficiales, y en algunos análisis se llega al 97,4% cuando se suman BEV y PHEV bajo la etiqueta de “fully electric”. Países como Dinamarca, Suecia o Islandia muestran también cuotas muy altas de enchufables, superando el 60%-70% del mercado en algunos casos.
En el lado opuesto, la Europa del Este comienza a moverse desde cifras todavía reducidas, pero con crecimientos espectaculares. Países como Polonia, Lituania o Letonia han más que duplicado sus matriculaciones de enchufables, con subidas superiores al 100% respecto a 2024. Su volumen absoluto sigue siendo modesto en comparación con Alemania o Francia, pero son una señal de que la electrificación ya no es cosa exclusiva de los mercados “pioneros”.
España: fuerte tirón de los enchufables y gasolina en retirada…

España se ha incorporado con fuerza a la tendencia de movilidad eléctrica, aunque partiendo de cifras más moderadas que otros países europeos. En 2025 se registraron 1.148.650 matriculaciones de turismos, lo que supone un crecimiento del 12,9 % respecto al año anterior. Más allá del volumen, el cambio relevante está en la composición del mercado, donde los coches electrificados ganan protagonismo frente a la combustión tradicional. Este giro refleja una transformación progresiva del mercado automovilístico español, impulsada por nuevas normativas medioambientales y un mayor interés del consumidor.
Según datos sectoriales, los coches eléctricos e híbridos enchufables alcanzaron más de 225.000 unidades, con una cuota cercana al 20 % del total de turismos vendidos. Dentro de este bloque, el coche eléctrico puro superó las 100.000 matriculaciones, mientras que los híbridos enchufables rozaron las 124.000, con crecimientos muy destacados frente a 2024. Si se consideran todos los vehículos y no solo turismos, la cifra de vehículos electrificados se aproxima a las 246.000 unidades, consolidando una tendencia de expansión sostenida en el ámbito de la electrificación del automóvil.
En paralelo, la combustión pura pierde terreno de forma evidente. Las ventas de gasolina descendieron alrededor de un 16 % y el diésel cayó más de un 35 %, confirmando el cambio de preferencias. El avance de la compra de coche eléctrico se vincula en parte a ayudas públicas como el Plan MOVES y a la llegada de marcas con precio competitivo y buen equipamiento. Esta combinación de incentivos y oferta accesible está animando tanto a particulares como a empresas a renovar flotas ante las Zonas de Bajas Emisiones.
El papel clave de las flotas y las nuevas obligaciones climáticas…

Otro elemento que explica el auge de los electrificados es el comportamiento del canal profesional. Las cifras de 2025 no reflejan solo las decisiones de los particulares; las matriculaciones de empresas, alquiler y renting tienen cada vez más peso. En muchos países, las corporaciones están renovando sus parques móviles con vehículos eléctricos, híbridos e híbridos enchufables para adaptarse a las futuras normas europeas de emisiones y a las exigencias ESG (criterios ambientales, sociales y de gobierno corporativo).
Aunque la Unión Europea ha suavizado ligeramente su hoja de ruta climática —rebajando del 100% al 90% el objetivo de reducción de emisiones de CO₂ para 2035—, eso no ha frenado la apuesta de las flotas por la electrificación. De hecho, muchos fabricantes y grandes empresas dan por hecho que la combustión quedará relegada a nichos concretos y que las tecnologías con enchufe serán la norma en el grueso del mercado europeo a lo largo de la próxima década.
En España, por ejemplo, el reparto de canales en 2025 muestra un peso muy alto de las empresas y el renting en la compra de electrificados. Las propias asociaciones del sector subrayan que buena parte de las matriculaciones de eléctricos puros y PHEV se explican por la renovación de flotas corporativas, que buscan reducir tanto las emisiones como los costes operativos, aprovechando el menor gasto por kilómetro de los modelos de cero o bajas emisiones frente a los térmicos tradicionales.
Un mercado que avanza a pesar de la relajación regulatoria común…

El avance de los coches eléctricos y de los vehículos electrificados se produce en un entorno político algo contradictorio dentro de la Unión Europea. Bruselas ha suavizado parcialmente la prohibición total de vender coches de combustión en 2035, transformándola en un objetivo de reducción del 90 % de emisiones y dejando margen a tecnologías como los e-fuels. Esta flexibilización parecía indicar dudas sobre la movilidad eléctrica, pero el comportamiento del mercado muestra lo contrario: los consumidores continúan apostando por opciones con enchufe pese a un marco regulatorio menos estricto.
Los datos de 2025 revelan que muchos compradores se adelantan a futuras restricciones y priorizan etiquetas medioambientales favorables y menor coste total de propiedad. El crecimiento del coche eléctrico y del híbrido enchufable responde más a decisiones de mercado que a imposiciones legales, consolidando una transición progresiva hacia la electrificación del automóvil. Aunque las normativas se ajusten, la demanda mantiene una tendencia ascendente impulsada por eficiencia energética, ahorro en uso diario y mayor oferta de modelos competitivos.
Analistas del sector prevén varios años adicionales de expansión para los vehículos eléctricos europeos, aunque con ritmos distintos según país y segmento. Se estima que aún podrían pasar algunos años antes de que el eléctrico puro supere completamente a la combustión en volumen total, pero la dirección ya está definida. El mercado ha entrado en una fase donde los coches enchufables superan a la gasolina en relevancia y la combustión pierde peso de forma sostenida, consolidando la movilidad eléctrica como realidad presente más que como simple proyección futura.

