Prueba del Jeep Compass 2026: nuevo SUV compacto electrificado

  • Prueba del Jeep Compass 2026 con especial foco en la versión híbrida de 145 CV.
  • Diseño exterior e interior más europeo, buena calidad percibida pero con menos "carácter Jeep" que generaciones anteriores.
  • Amplia oferta mecánica: microhíbrido ECO, híbrido enchufable CERO y gama 100% eléctrica con hasta 375 CV.
  • Precios en España, coste elevado en versiones altas frente a rivales.

Jeep Compass

El Jeep Compass se ha convertido en uno de los pilares de la gama Jeep en Europa, y su nueva generación representa un cambio profundo en tecnología y, en cierto modo, posicionamiento. Y es que el salto a una arquitectura completamente nueva lo coloca en el centro de la batalla entre los SUV compactos electrificados.

Para esta iteración, el Compass se ha desarrollado sobre la plataforma STLA Medium del grupo Stellantis, una base compartida con otros modelos del conglomerado pero adaptada al enfoque SUV de Jeep. El resultado es un coche que combina mecánicas electrificadas -desde microhíbridos hasta eléctricos puros- con un enfoque muy orientado al uso diario y familiar, aunque sin renunciar del todo a ese aire aventurero que forma parte del imaginario de la marca.

Gama y versiones electrificadas del nuevo Jeep Compass

La gran novedad de esta generación es que el Compass por primera vez ofrece una gama 100% eléctrica, que se suma a las versiones híbridas ligera y enchufable. La oferta mecánica queda así estructurada en tres grandes bloques pensados para distintos tipos de uso y de cliente, con el objetivo de cubrir desde quienes buscan simplemente la etiqueta ECO hasta quienes quieren prescindir por completo de los combustibles fósiles.

En la parte de acceso se sitúa el Compass microhíbrido (MHEV) de 145 CV con etiqueta ECO, que recurre al conocido motor 1.2 turbo de tres cilindros del grupo Stellantis asociado a un pequeño sistema eléctrico integrado en la transmisión automática. No se trata de un híbrido capaz de rodar en modo 100% eléctrico durante largas distancias, sino de un apoyo pensado para reducir consumos urbanos y cumplir con las normativas de emisiones más exigentes.

Un peldaño por encima se encuentra el híbrido enchufable (PHEV) de 225 CV, que presume de distintivo CERO de la DGT. Esta variante combina motor térmico y eléctrico con una batería recargable, lo que permite hacer trayectos diarios en modo eléctrico si se tiene acceso a un punto de carga. Es la opción más lógica para quien vive en una gran ciudad pero no quiere renunciar a la polivalencia de un coche con motor de combustión para viajes largos.

Luego está la gama 100% eléctrica del Compass. Jeep ha lanzado varias configuraciones, con tres escalones de potencia: 213 CV, 231 CV y 375 CV. Las dos primeras ofrecen tracción delantera, mientras que la más potente añade un segundo motor eléctrico en el eje trasero, por lo que es de tracción total. Este segundo motor trasero, según declara la marca, puede trabajar con una función reductora.

Diseño exterior: imagen robusta, pero más civilizada

Jeep Compass

El diseño del nuevo Compass responde a una estrategia clara: ofrecer un SUV que luzca muy Jeep a primera vista, aunque debajo comparta genes con modelos como el Peugeot 3008 o el Citroën C5 Aircross. La carrocería exhibe formas musculosas, un capó elevado y una postura general sólida, lo que ayuda a mantener esa imagen de vehículo resistente y preparado para todo que tanto identifica a la marca.

El frontal es probablemente la parte más reconocible. La clásica parrilla de siete ranuras se mantiene, aunque en las versiones eléctricas gran parte de esas aberturas están prácticamente selladas, cumpliendo una función más estética que funcional por pura aerodinámica. Los faros, de diseño afilado y tecnología moderna, refuerzan esa sensación de coche actual y tecnificado, aunque dejan atrás por completo el aire rudo de los Jeep más clásicos.

En la vista lateral es donde el Compass muestra su cara más convencional. Las proporciones están equilibradas, con una altura de carrocería que transmite sensación de SUV asentado, pero la línea general resulta algo genérica. Los pasos de rueda marcados aportan un toque de robustez, aunque aquí el protagonismo está más en la apariencia que en una vocación real de uso intensivo fuera del asfalto.

Jeep Compass trasera

Detrás, el portón es limpio y bastante vertical, lo que favorece el espacio del maletero. Los pilotos traseros, unidos por una franja luminosa, recuerdan inevitablemente a otras propuestas del mercado. La sensación general es de que Jeep ha preferido apostar por un diseño seguro y fácilmente digerible antes que arriesgar con una solución demasiado original. Funciona, pero no es especialmente distintivo.

El maletero se sitúa como uno de los puntos fuertes del Compass, con 550 litros de capacidad y unas formas regulares que permiten aprovechar bien el espacio. El umbral de carga no es excesivamente alto, y la verticalidad del portón ayuda a encajar objetos voluminosos. Para un uso familiar -carritos, maletas, equipaje variado- cumple con nota dentro del segmento C-SUV.

Interior y calidad percibida: enfoque claramente europeo

El salto dentro del habitáculo es evidente nada más abrir la puerta. El nuevo Compass abandona el interior algo tosco y funcional de anteriores generaciones para ofrecer una cabina mucho más cuidada, tecnológica y con claro sabor europeo. La evolución en calidad percibida se nota, aunque no todo es perfecto si se mira con lupa.

Jeep Compass interior

El salpicadero presenta un diseño horizontal y ordenado, con la pantalla central bien integrada sin adoptar el formato de “tablet flotante” tan habitual en otros modelos. Los mandos principales están donde se esperan y no hay experimentos extraños con la ergonomía, lo que facilita la adaptación de cualquier conductor que venga de otro coche del segmento.

Lleva una pantalla digital para el cuadro de instrumentos y otra, de hasta 16 pulgadas, para el sistema multimedia.

Los materiales han dado un salto positivo respecto al Compass anterior: aparecen más plásticos de tacto blando en las zonas visibles y una sensación general de mejor ajuste. Pese a ello, en las partes bajas del interior todavía se encuentran plásticos duros. Los asientos delanteros resultan cómodos y con un mullido equilibrado, y las variantes con regulación eléctrica pueden incluir funciones de masaje y calefacción.

En términos de habitabilidad, las plazas delanteras ofrecen buena anchura y numerosos huecos portaobjetos. Hay bandejas, compartimentos cubiertos y un espacio generoso bajo la consola central para dejar móviles, llaves o documentos, lo que denota que se ha pensado en el uso cotidiano.

En la segunda fila, el espacio para las piernas es correcto, siendo también así el espacio para la cabeza. Probablemente no sea el coche más amplio aquí detrás, pero podríamos decir que más o menos está en la media de la categoría. Eso sí, como es habitual, acomodar tres adultos atrás es tarea compleja, sobre todo por anchura.

Prueba del Jeep Compass e-Hybrid 145

Jeep Compass prueba

En esta toma de contacto hemos conducido brevemente la versión e-Hybrid de 145 CV. Se trata de una variante pensada para convertirse en el grueso de las ventas del modelo, aunque se espera también una gran acogida de las otras tecnologías mecánicas.

Para uso urbano y periurbano, el 1.2 turbo de tres cilindros junto al apoyo del pequeño sistema eléctrico le permite desenvolverse bien, aunque es cierto que en vías rápidas si se quiere circular a ritmo alto no es tan efectivo. Al fin y al cabo, es un coche de cierto tamaño y peso, por lo que no es de extrañar.

Eso sí, el conjunto se muestra algo tosco en determinadas situaciones. Pueden aparecer pequeños tirones, transiciones entre motor térmico y eléctrico no siempre suaves y cierta sensación de falta de refinamiento. El motor eléctrico tiene capacidad limitada para mover el vehículo por sí solo más allá de maniobras y cortos desplazamientos, por lo que su función es más la de suavizar y asistir que la de proporcionar una experiencia EV propiamente dicha.

En cualquier caso, para la mayoría de clientes que normalmente conduzcan a un ritmo «normal» esta opción será satisfactoria para la inmensa mayoría de situaciones, tanto en uso diario como para viajes.

Prueba Jeep Compass

A nivel de chasis y suspensiones, muestra un comportamiento equilibrado si tenemos en cuenta que es un SUV con unos 20 cm de altura libre al suelo, el cual también tiene cierto enfoque para su uso por pistas. No es el más ágil en asfalto, pero ni mucho menos lo consideraría un modelo torpe a la hora de afrontar curvas.

Al haber sido una toma de contacto breve, tampoco podemos sacar impresiones totalmente claras, pero esta primera cita nos ha dejado un buen sabor de boca. De lo que no podemos hablar en absoluto es de los consumos obtenidos

Precios y financiación del Jeep Compass en España

En el mercado español, el nuevo Compass se comercializa con una oferta de financiación que busca facilitar la entrada al modelo mediante cuotas mensuales contenidas, a cambio de una elevada cuota final para quienes deseen quedarse el coche al terminar el contrato.

En cuanto a PVP sin descuentos ni campañas, la tarifa de acceso es de 43.200 euros para este motor e-Hybrid, por lo que no es un coche barato, sino más bien caro para su categoría.


Tasa gratis tu coche en 1 minuto ➜