El nuevo BMW Z4 Final Edition pone punto y final a la trayectoria del roadster de la marca alemana tras más de dos décadas en el mercado. La firma bávara ha decidido despedir a su biplaza descapotable con una serie especial de producción limitada en el tiempo, orientada a quienes buscan un coche con cierto aire de colección y un enfoque muy purista.
La casa bávara ya ha puesto fecha al adiós: la fabricación del BMW Z4 terminará en marzo de 2026. Antes de llegar a ese momento, los clientes europeos y españoles tendrán una última oportunidad de hacerse con este modelo gracias a la Final Edition, cuyas reservas se abrirán a finales de enero de 2026 durante un periodo muy acotado.
Un final anunciado para el roadster de BMW…

El BMW Z4 ha sido durante años uno de los roadster más representativos de BMW, pero el contexto actual, con una demanda cada vez más volcada en SUV y modelos electrificados, ha acabado por sentenciar a este biplaza de tracción trasera. Pese a ello, en mercados como el alemán el coche todavía conserva cierto tirón: solo en el último año se han matriculado alrededor de 2.800 unidades nuevas, una cifra modesta, pero significativa para un modelo de nicho.
En España, el Z4 sigue disponible en la gama oficial, con un precio de partida en torno a los 58.700 euros para la versión básica, si bien la marca no ha detallado todavía el sobreprecio concreto que tendrá la Final Edition en nuestro país. En cualquier caso, la estrategia está clara: ofrecer una serie de despedida con un posicionamiento ligeramente más alto, cargada de detalles específicos exteriores e interiores para reforzar su atractivo a largo plazo.
Diseño exterior: Frozen Matt Black como firma de la despedida…

Uno de los elementos que mejor definen al BMW Z4 Final Edition es su acabado de carrocería. La marca ha escogido un color exclusivo denominado Frozen Matt Black, un negro mate de aspecto satinado que no se podrá pedir en el resto de Z4 convencionales. Esta pintura se ha concebido para realzar las proporciones típicas del modelo, con capó muy largo y zaga corta, y le aporta un aire más sobrio y agresivo.
Este tono se combina de serie con el paquete M Shadowline de alto brillo, que oscurece molduras exteriores, marcos y otros detalles, reforzando el contraste entre el acabado mate de la carrocería y los elementos en negro brillante. En algunos mercados europeos, la marca también ha destacado la presencia de una capota de lona en color oscuro tipo Moonlight Black, rematando el conjunto con un aspecto casi monocromo.
A pesar de que el Frozen Matt Black actúa como seña de identidad, BMW permite a los clientes que lo deseen elegir otros colores de la paleta habitual del Z4 sin coste adicional. Eso sí, el resto de rasgos propios de la Final Edition se mantienen: el paquete M Shadowline y el sistema de frenos específico, que ayudan a distinguirla claramente de un Z4 estándar.
Otro detalle que salta a la vista son los frenos deportivos M con pinzas pintadas en rojo brillante. Además de ofrecer un rendimiento de frenada más contundente, aportan un toque visual muy marcado tras las llantas de aleación. En función del mercado, se montan llantas de diseño M de 19 pulgadas en el eje delantero y 20 pulgadas en el trasero, con neumáticos de altas prestaciones y acabado bicolor, aunque la marca no ha concretado todavía todas las combinaciones para España.
Un interior en negro con costuras rojas y detalles exclusivos…

Si por fuera el protagonismo recae en el tono mate y en los frenos, por dentro el BMW Z4 Final Edition apuesta por un ambiente oscuro con numerosos detalles en rojo. La base del habitáculo está formada por tapicerías en cuero Vernasca combinado con Alcantara, todo en tonos oscuros, mientras que las costuras en contraste de tono rojo recorren el salpicadero, la consola central, los paneles de puerta y los asientos deportivos M.
El volante deportivo también recibe un tratamiento específico: se trata de un volante M forrado en Alcantara, igualmente rematado con costuras rojas, pensado para subrayar el carácter más emocional de esta versión. A ello se suman molduras exclusivas en los umbrales de las puertas con un grabado identificativo de la edición, dejando claro desde el primer momento que se trata de una serie especial.
En algunos mercados europeos, BMW ha completado la atmósfera con cinturones dotados de los colores de BMW M y alfombrillas con ribetes rojos, mientras que el equipamiento opcional Premium y Professional añade elementos como iluminación ambiental interior, sistema de sonido Harman Kardon y diversas ayudas avanzadas a la conducción. Sin embargo, la configuración exacta para España y el resto de Europa se adaptará a los paquetes de cada país, lo que deja cierto margen a las diferencias de dotación.
Gama de motores: tres opciones para la última edición…

Una de las claves de esta despedida es que el Z4 Final Edition no se limita a una única variante mecánica, sino que estará disponible con toda la oferta de motores del Z4 actual. Así, los clientes podrán optar por:
- BMW Z4 sDrive20i Final Edition: motor de cuatro cilindros, 2.0 litros, con 197 CV.
- BMW Z4 sDrive30i Final Edition: también cuatro cilindros y 2.0 litros, con 258 CV.
- BMW Z4 M40i Final Edition: seis cilindros en línea de 3.0 litros, con 340 CV.
Estas cifras de potencia se mantienen sin cambios respecto a la gama convencional del modelo. En el caso del mercado europeo, todas las variantes asociadas a la Final Edition están ligadas al cambio automático Steptronic Sport de ocho relaciones, mientras que la posibilidad de combinar el M40i con una caja manual de seis marchas se ha reservado a series específicas como la Pure Impulse o ediciones similares, disponibles en algunos países.
La marca destaca que la Final Edition puede pedirse con independencia de la motorización elegida, de manera que tanto quienes busquen un Z4 de acceso más racional como quienes prefieran el seis cilindros de la versión M40i podrán configurar su unidad con el paquete de despedida. En términos de consumo oficial, las variantes de cuatro cilindros se sitúan en torno a los 7,4 l/100 km, mientras que el M40i supera ligeramente los 8 l/100 km, según ciclo de homologación WLTP.
Equipamiento y sobreprecio del paquete Final Edition…

El BMW Z4 Final Edition se presenta como un paquete de equipamiento adicional que se suma a la configuración base del modelo. En Europa central, la marca ha concretado ya los recargos orientativos: el suplemento para la Final Edition es de 4.200 euros cuando se combina con el sDrive30i y el M40i, siempre y cuando estas versiones ya equipen el paquete M Sport de serie.
La situación cambia en el caso del Z4 sDrive20i. Este motor de acceso no incluye el paquete M Sport como dotación estándar, de modo que es obligatorio añadir dicho paquete para poder montar la Final Edition. Eso hace que el coste total del conjunto se eleve a unos 7.400 euros adicionales, teniendo en cuenta que el paquete M Sport, por sí solo, ronda los 3.200 euros en esa motorización. Estas cifras, referidas inicialmente al mercado alemán, sirven como referencia para el resto de Europa, aunque pueden variar ligeramente país a país.
A cambio de ese sobreprecio, el cliente obtiene la pintura exclusiva Frozen Matt Black sin coste extra frente a otros colores de la gama, el paquete M Shadowline, los frenos M con pinza roja, el interior con tapicería específica Vernasca/Alcantara, costuras en rojo y volante M en Alcantara, así como las molduras personalizadas en los umbrales de las puertas. La marca remarca también el potencial de esta configuración como futura pieza de colección, sobre todo sabiendo que la producción del modelo terminará pocas semanas después del inicio de las entregas.
Fuente – BMW
Imágenes | BMW