El nuevo Mazda CX-6e ya ha iniciado su comercialización en Europa y se perfila como uno de los lanzamientos clave de la marca japonesa en el terreno de los coches eléctricos. Este SUV del segmento D, desarrollado junto a Changan y fabricado en China, llega al viejo continente con una puesta a punto específica, un diseño muy trabajado y una dotación tecnológica que lo sitúa como alternativa directa a modelos como el Tesla Model Y y otros SUV eléctricos grandes.
Con su estreno en el Salón del Automóvil de Bruselas y la apertura progresiva de configuradores en países como Polonia, Francia o Alemania, el CX-6e se convierte en el primer SUV 100% eléctrico de Mazda para Europa. La marca quiere dejar atrás el discreto paso del MX-30 y propone ahora un coche más grande, con más autonomía, mejores prestaciones y un enfoque claramente adaptado al mercado europeo.
Dimensiones y diseño: un SUV grande con aire coupé…
El Mazda CX-6e es un SUV eléctrico grande del segmento D, con 4,85 metros de largo, entre 1,93 y 1,94 m de ancho y 1,62 m de alto. Su batalla de 2,90 metros lo sitúa muy cerca del Mazda CX-60 en tamaño, aunque apuesta por una silueta más baja y estilizada. Esto le da un aspecto más deportivo y mejora su perfil aerodinámico, clave para la eficiencia en un coche eléctrico.
A nivel de proporciones, sus voladizos son contenidos (970 mm delante y 978 mm detrás), favoreciendo la estabilidad y el aprovechamiento del espacio interior. La altura libre al suelo de 15,8 cm permite un uso versátil sin elevar demasiado el centro de gravedad. Además, con un radio de giro cercano a 6 metros, mantiene una buena maniobrabilidad pese a sus dimensiones, algo importante en ciudad y aparcamientos.
El diseño exterior evoluciona el lenguaje Kodo (“Alma del movimiento”) adaptado a la nueva era cero emisiones. Destaca la parrilla tipo ala iluminada, con secuencias de luz que refuerzan su estilo tecnológico, y faros delanteros muy finos integrados con la firma luminosa. En versiones superiores puede montar retrovisores digitales por cámara, más aerodinámicos, mientras que la zaga luce ópticas horizontales estilizadas y canalizaciones de aire. La gama incluye siete colores, sobresaliendo el Nightfall Violet junto a clásicos como Soul Red Crystal o Machine Grey.
Interior minimalista con filosofía japonesa y mucha tecnología…
Por dentro, el CX-6e sigue un enfoque muy distinto al de otros Mazda actuales. El habitáculo se inspira en el concepto japonés «ma», que valora la belleza del espacio vacío; esto se traduce en un interior limpio, minimalista y con pocos mandos físicos. Las superficies son suaves al tacto, con detalles en tonos plateados semimates y piel sintética de acabado cepillado, generando una atmósfera de corte premium sin excesos.
A lo largo del salpicadero recorre una banda luminosa en forma de ala que aumenta la percepción de anchura, mientras que el techo solar panorámico de alrededor de 1,05 m², de serie en toda la gama, inunda el interior de luz sin descuidar el filtrado del calor y los rayos UV. El conjunto crea una sensación de amplitud que encaja bien con su planteamiento de SUV familiar de cierto nivel.
Mazda ofrece en Europa tres combinaciones de tapicería, asociadas a los acabados Takumi y Takumi Plus: piel sintética beige o negra para el primero, y una combinación amatista/blanco para el segundo. En el acabado superior, los asientos delanteros y traseros pueden ir calefactados y ventilados, algo poco habitual incluso en modelos de precio similar.
Pantalla panorámica de 26 pulgadas y enfoque 100% digital…

El interior del CX-6e está dominado por una pantalla táctil panorámica de 26-26,45 pulgadas con formato ultrapanorámico 32:9, que se extiende desde la zona del conductor hasta el acompañante. El sistema se divide en dos áreas: una para la información de conducción y otra para el infoentretenimiento, permitiendo mostrar contenidos distintos en cada lado. Esta solución refuerza su enfoque de SUV eléctrico moderno y tecnológico.
El panel ofrece resolución 5K, tratamiento antirreflejos y una respuesta fluida gracias al procesador MediaTek MT8676 de 4 nm. La interfaz HMI ha sido diseñada pensando en el público europeo, con menús adaptados a hábitos de conducción del continente. Además, incorpora compatibilidad con Android Auto y Apple CarPlay, facilitando el uso diario. La digitalización es total: no hay cuadro tradicional y la información se proyecta en un Head-Up Display de gran tamaño.
Como complemento, el retrovisor interior puede funcionar como espejo convencional o como pantalla digital de 9 pulgadas con visión por cámara. Los mandos físicos se reducen al mínimo, con la climatización integrada en la pantalla y botones hápticos en el volante. En conectividad incluye reconocimiento de voz en 9 idiomas, actualizaciones OTA, servicios conectados, puertos USB-C, cargador inalámbrico y rutas con paradas de carga. El audio destaca con 23 altavoces y 1.280 W, además de altavoces Bluetooth en reposacabezas para un sonido más inmersivo y cómodo.
Confort a bordo, espacio y maleteros delantero y trasero…

El Mazda CX-6e está configurado para cinco plazas y presume de un habitáculo amplio, especialmente en las plazas traseras. La marca ha diseñado los respaldos de los asientos delanteros con una forma ondulada que libera espacio para las rodillas en la segunda fila. Además, dispone de unos 150 mm de espacio bajo los asientos delanteros para colocar los pies, algo que se nota en viajes largos.
El maletero trasero ofrece 468 litros de capacidad en las versiones europeas con esta configuración de asientos, que se pueden abatir para alcanzar hasta 1.434 litros. La boca de carga es amplia y el borde está relativamente bajo, lo que facilita meter objetos voluminosos. A esto se suma un maletero delantero (frunk) de alrededor de 80 litros, pensado para guardar los cables de carga o pequeños bultos.
Entre los elementos de confort destacan el portón trasero eléctrico, el freno de estacionamiento electromecánico con función Auto-Hold, el climatizador automático con sensor de humedad y filtro de partículas PM2.5, los cristales traseros oscurecidos, la iluminación ambiental configurable y el volante multifunción calefactado. Todo ello forma parte, en buena medida, del equipamiento de serie de los acabados Takumi.
Sistemas de asistencia y seguridad…

En el apartado de seguridad, el CX-6e llega a Europa con un amplio paquete de asistentes de conducción (ADAS), apoyados en una red de cámaras de alta resolución, radar de ondas milimétricas y sensores ultrasónicos. De serie, incorpora sistemas como la frenada automática de emergencia con detección de peatones y vehículos, asistente de mantenimiento de carril, avisador de cambio de carril, control de crucero adaptativo con función Stop & Go y reconocimiento de señales de tráfico.
No faltan ayudas como el detector de ángulo muerto, alerta de tráfico cruzado delantero y trasero, asistente de límite de velocidad, avisador de colisión frontal y trasera, monitorización de atención del conductor y sistema de asistencia de parada de emergencia. Un sistema de detección de ocupantes avisa si se dejan niños o mascotas en el interior, una prestación cada vez más requerida en Europa.
El CX-6e incluye además cámara de visión 360º, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, asistente de luces largas automáticas y, según versión, retrovisores exteriores digitales con cámaras. La dotación de seguridad pasiva contempla nueve airbags distribuidos por el habitáculo.
Modos de uso inteligentes y ayudas al confort…

Fiel al concepto japonés de Omotenashi (hospitalidad), Mazda ha incorporado una serie de modos específicos pensados para el día a día. Entre ellos están el Modo Pet, que mantiene estable la temperatura del habitáculo cuando se viaja con mascotas; el Modo Relax, orientado a crear un ambiente más sereno mediante ajustes de iluminación y climatización; y el Modo Descanso, que ayuda a desconectar en paradas prolongadas.
También se incluye un Modo Túnel de lavado, que configura automáticamente ciertos elementos del coche -como los retrovisores, ventanillas o el sistema de limpiado- para pasar por lavaderos automáticos sin tener que ir ajustando todo manualmente. A estos modos se suman los habituales Normal, Sport e Individual, que modifican la respuesta del acelerador, la capacidad de regeneración y la asistencia de dirección según el perfil deseado.
Motor, batería y prestaciones: una única versión para Europa…

En el mercado europeo, al menos en su lanzamiento, el Mazda CX-6e se ofrecerá con una sola configuración mecánica. Se trata de un esquema de tracción trasera con un motor eléctrico situado sobre el eje posterior, que desarrolla 190 kW (258 CV) y 290 Nm de par máximo, gestionado por una transmisión de una sola velocidad.
Con esta configuración, el CX-6e acelera de 0 a 100 km/h en 7,9 segundos y alcanza una velocidad máxima de 185 km/h. Son cifras que lo colocan en un punto equilibrado dentro del segmento, sin buscar récords de prestaciones pero con reserva suficiente para adelantamientos y uso en autopista sin esfuerzo.
La batería recurre a una química LFP (litio ferrofosfato), valorada por su estabilidad térmica y su durabilidad. Tiene una capacidad útil de 78 kWh y permite homologar, según ciclo WLTP, hasta 484 km de autonomía con llantas de 19 pulgadas (acabado Takumi) y alrededor de 468 km cuando se montan llantas de 21 pulgadas (Takumi Plus), debido al mayor rozamiento de los neumáticos.
Carga rápida y funciones V2L…

En cuanto a recarga, el CX-6e admite carga rápida en corriente continua de hasta 195 kW. Según los datos de la marca, en un cargador ultrarrápido puede pasar del 10 al 80 % de batería en unos 24 minutos, una cifra competitiva dentro de su categoría. Esto permite recuperar varios cientos de kilómetros de autonomía con paradas relativamente cortas en viajes largos.
Para el día a día, dispone de cargador embarcado de 11 kW trifásico en corriente alterna, válido tanto para wallboxes domésticos como para puntos públicos de potencia media. Aunque Mazda no concreta el tiempo exacto, a esa potencia una recarga completa desde bajo nivel de batería se sitúa, a grandes rasgos, en el entorno de las 7-8 horas.
El modelo incorpora también función de carga bidireccional V2L (Vehicle to Load) con una potencia máxima de 3,3 kW, útil para alimentar dispositivos eléctricos externos, herramientas o pequeños electrodomésticos, algo que añade un plus de versatilidad en actividades al aire libre o en situaciones de emergencia. En el plano práctico, la capacidad de remolque llega a los 1.500 kg, una cifra notable para un SUV eléctrico de propulsión trasera y que lo hace apto para arrastrar caravanas ligeras o remolques medianos.
Puesta a punto específica para Europa…

Aunque el CX-6e comparte base técnica con el Changan Deepal S07 / Mazda EZ-60 vendido en China, Mazda subraya que el modelo destinado a Europa ha pasado por un ajuste exhaustivo en su Centro Europeo de Investigación y Desarrollo de Oberursel, cerca de Fráncfort (Alemania). El objetivo ha sido adaptar su comportamiento a las particularidades de las carreteras y al gusto del conductor europeo.
Los ingenieros han trabajado en la calibración del chasis, la suspensión, la dirección y los frenos. El esquema de suspensiones recurre a McPherson delante y multibrazo detrás, con muelles y amortiguadores reconfigurados para ofrecer un equilibrio entre confort y control de la carrocería en autovía y en tramos más revirados.
La dirección asistida eléctrica de cremallera y piñón se ha ajustado en asistencia y desmultiplicación, con unas 2,55 vueltas entre topes, para dar un tacto ligero en maniobras pero más consistente a alta velocidad. En paralelo, se ha optimizado el tacto del pedal de freno para suavizar la transición entre la frenada regenerativa y la frenada hidráulica convencional, un punto sensible en muchos eléctricos.
El trabajo también ha abarcado el aislamiento acústico y el control de vibraciones (NVH), así como la sonoridad artificial asociada al sistema eléctrico, adaptada a las preferencias del cliente europeo. Mazda indica que incluso la interfaz hombre-máquina (HMI) y los modos de conducción se han ajustado localmente para que todas las ayudas y sistemas electrónicos funcionen de forma coherente con lo que aquí se espera de un coche de este tipo.
Gama, equipamientos y versiones Takumi…

El Mazda CX-6e se ofrece en Europa con dos niveles de acabado: Takumi y Takumi Plus. Ambos comparten la misma mecánica eléctrica y gran parte del equipamiento tecnológico, pero se diferencian en detalles de diseño, tamaño de llantas y elementos de confort. Esta estrategia permite ajustar el enfoque entre eficiencia, imagen y dotación premium sin cambiar la base del SUV.
El acabado Takumi incluye de serie un completo paquete de confort, con techo solar panorámico, llantas aerodinámicas de 19 pulgadas, Auto-Hold, climatizador con filtro PM2.5, asientos delanteros ventilados, volante calefactado, iluminación ambiental y bomba de calor. También suma sensores de lluvia y luces, portón trasero eléctrico y cristales traseros oscurecidos. En tecnología incorpora pantalla de 26 pulgadas, Head-Up Display, audio de 23 altavoces, radio DAB, puertos USB-C, cargador inalámbrico y reconocimiento de voz en 9 idiomas.
En seguridad, el Takumi ya ofrece control de crucero adaptativo, mantenimiento de carril, frenada inteligente, alerta de tráfico cruzado, detección de ángulo muerto, monitor de atención y detección de presencia infantil. Por su parte, el Takumi Plus añade un enfoque más exclusivo con espejo interior digital, tapizados de cuero acolchado, iluminación ambiental extendida, cristales insonorizantes delanteros y una pantalla trasera para funciones de confort. También incorpora retrovisores digitales por cámaras y llantas de 21 pulgadas, que realzan la estética pero reducen ligeramente la autonomía homologada.
Precios en Europa y posición frente a sus rivales…

La llegada del Mazda CX-6e al mercado europeo está prevista para el verano de 2026, aunque en algunos países ya se han publicado precios. En Alemania, Mazda anuncia una tarifa de partida cercana a 49.990 euros, mientras que en Francia se vende con acabados Takumi y Takumi Plus por unos 48.600 y 49.800 euros. En Polonia ya está disponible, y su expansión continuará en los próximos meses por más mercados europeos.
Para España, Mazda todavía no ha confirmado fecha exacta ni precios oficiales, pero todo apunta a un lanzamiento durante la primera mitad de 2026. Según las referencias de Francia y Alemania, se espera un precio alrededor de los 50.000 euros, posicionándolo como un SUV eléctrico competitivo dentro del segmento D. Su estrategia busca crecer en Europa con un modelo más ambicioso que el anterior MX-30 y con una propuesta más completa en autonomía, calidad y tecnología.
Por enfoque, el CX-6e se presenta como un D-SUV eléctrico premium, rival directo del Tesla Model Y en versiones de tracción trasera y de otros SUV eléctricos medianos-grandes. El Tesla puede ofrecer más autonomía o mejores prestaciones y precios más bajos en algunos mercados, pero el Mazda responde con un interior más cuidado y un equipamiento de serie muy completo orientado al confort. Frente al CX-60 PHEV, promete menor mantenimiento por ser 100% eléctrico, aunque pierde la flexibilidad del motor térmico. En conjunto, apunta a conductores que priorizan equilibrio, tecnología y calidad de uso.
Un pilar en la estrategia eléctrica de Mazda en Europa…
El CX-6e se enmarca en la estrategia de electrificación en tres fases que Mazda ha definido para Europa. En una primera etapa, entre 2022 y 2024, la firma dio sus primeros pasos con el Mazda MX-30, su primer eléctrico puro; ahora, en la segunda fase, amplía gama con el Mazda 6e y este nuevo CX-6e, modelos con más alcance, ambición y vocación global.
Más adelante, a partir de 2028, la marca prevé introducir una nueva arquitectura eléctrica modular propia, sobre la que se apoyará una generación totalmente nueva de vehículos cero emisiones. Hasta que llegue ese momento, el CX-6e y el 6e serán las puntas de lanza eléctricas de Mazda en Europa, con un papel importante en su objetivo de reducir emisiones de CO₂ y reforzar su oferta multienergía.
Fuente – Mazda
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