El mercado de coches usados en España atraviesa una fase de encarecimiento sostenido, con subidas de precios que se mantienen por encima de la inflación general y con un claro protagonismo de los turismos más veteranos. Aunque cada comunidad autónoma presenta sus propios matices, la tónica común es que acceder a un vehículo de ocasión es hoy notablemente más caro que hace un año.
Este movimiento al alza se concentra en torno a varios factores. Una demanda elevada de coches asequibles, una oferta limitada de unidades en buen estado, un aspecto clave a la hora de comprar coches usados y un peso creciente de los modelos más caros dentro del mix de ventas. Todo ello se produce en un entorno de cierta incertidumbre regulatoria, especialmente en lo relativo a los incentivos al coche electrificado, que también termina influyendo en el mercado de segunda mano.
Precio medio del coche usado en España y composición del mercado…

El precio medio del vehículo de ocasión alcanzó los 13.555 euros en febrero, lo que representa un encarecimiento interanual del 3,9%. Este incremento supera notablemente la inflación general del país, consolidando una tendencia alcista donde los automóviles usados se revalorizan por encima de otros bienes. Aunque las transacciones globales muestran un ligero retroceso acumulado, el avance mensual del 1,4% confirma que el sector mantiene una trayectoria de precios elevados. Esta evolución refleja un mercado dinámico donde el valor de los activos sigue escalando pese a la incertidumbre económica.
La demanda de coches de segunda mano se divide en segmentos muy polarizados según el presupuesto del comprador. Mientras que el 22,2% de las ventas corresponden a unidades económicas de menos de 3.000 euros, un 6,3% de las operaciones ya superan los 36.000 euros. El encarecimiento de los modelos que sobrepasan los 21.000 euros es el principal motor que empuja la media nacional hacia arriba. Este escenario obliga a los consumidores a buscar alternativas más costosas, afectando directamente a la accesibilidad del transporte privado para gran parte de la población.
Durante el último mes, se transfirieron 177.150 turismos, evidenciando el auge de las plataformas de compraventa digitales. Destaca especialmente que el 61,5% de estas unidades tienen más de ocho años de antigüedad, lo que confirma el enorme peso del vehículo veterano en la movilidad española. Esta fuerte presencia de modelos usados antiguos define la configuración actual del parque automovilístico nacional, donde el coche de ocasión sigue siendo la opción prioritaria. El éxito de estos procesos comerciales depende cada vez más de la agilidad y transparencia que ofrecen las nuevas herramientas tecnológicas.
Fuerte encarecimiento en los coches de más de ocho años…

El segmento de turismos con más de ocho años de antigüedad es, con diferencia, el que más explica la subida general de precios. A nivel nacional, el precio medio de estos vehículos ronda los 10.850 euros, lo que supone una subida interanual aproximada del 5,6% y un incremento cercano al 0,9% respecto a enero.
En todas las comunidades el coste de los coches más antiguos se incrementa sin excepciones, si bien con intensidad muy distinta según el territorio. Hay regiones donde los aumentos se moderan, con alzas en torno al 1% anual, y otras donde el repunte se acerca o incluso supera el 10%, poniendo de manifiesto una gran heterogeneidad dentro del mercado español.
La combinación de varios factores ayuda a entender este fenómeno: falta de oferta de coches asequibles en buen estado, compradores muy sensibles al precio que optan por unidades veteranas, junto al riesgo de vicios ocultos, y una demanda que se mantiene firme pese al contexto económico. Todo ello hace que los coches con más años concentren tanto el mayor volumen de operaciones como las mayores tensiones de precios.
Diferencias regionales: Aragón, Cataluña y Canarias lideran las subidas…

El encarecimiento del turismo usado se extiende a la mayoría de comunidades autónomas, pero con comportamientos muy dispares. Aragón aparece entre las regiones con mayor incremento, con un avance interanual cercano al 7,5% en el precio del turismo de ocasión. Le sigue de cerca Cataluña, donde el coste medio se eleva alrededor de un 6% respecto al mismo mes del año anterior.
En el lado contrario figuran territorios donde el precio medio retrocede ligeramente. Castilla-La Mancha registra un descenso muy acusado del coste del turismo usado frente al año previo, mientras que La Rioja anota una pequeña caída próxima al 0,4%. Pese a estas excepciones, el cuadro general es de encarecimiento prácticamente generalizado.
Si se pone el foco en los vehículos más antiguos, el alza es todavía más homogénea. Aragón vuelve a destacar, con una subida cercana al 9,9% en los coches de más de ocho años, mientras que en la Comunidad Foral de Navarra el incremento se sitúa en torno al 1,1%, uno de los más suaves del país. Esta dispersión ilustra cómo el encarecimiento no avanza al mismo ritmo en todo el territorio.
Ceuta y Melilla: dos mercados vecinos con trayectorias opuestas…

El coste del coche de ocasión en Ceuta experimentó un repunte extraordinario en febrero, con una subida interanual cercana al 15,4%. Este incremento sitúa el precio medio en 11.429 euros, marcando uno de los ascensos más intensos del territorio nacional. La dinámica responde al encarecimiento de los modelos con más de ocho años, que sufrieron un alza del 21%. Dado que este segmento veterano representa el 85,3% de las operaciones locales, cualquier variación en sus tarifas altera drásticamente la media del mercado, dificultando el acceso a vehículos económicos para los residentes ceutíes actuales.
En Melilla, la evolución del vehículo usado muestra una tendencia opuesta, con una caída de precios próxima al 3,8% hasta los 9.719 euros. Las unidades de mayor antigüedad también registraron una corrección a la baja, situando su valor medio en torno a los 8.526 euros. A pesar de este descenso, los turismos veteranos mantienen un dominio absoluto en las transacciones, concentrando el 82,8% de las ventas totales. Este ajuste tarifario ofrece un respiro a los compradores locales, diferenciando claramente el comportamiento comercial de esta ciudad autónoma respecto a la fuerte escalada de precios observada en la región vecina durante este último periodo.
Ambos territorios comparten una proporción de coches antiguos muy superior a la media estatal, lo que condiciona el mantenimiento de vehículos y la estructura del parque móvil. Los compradores en estas zonas priorizan soluciones de movilidad ajustadas a presupuestos reducidos frente a modelos recientes con equipamiento avanzado. Esta realidad refleja un mercado centrado en la funcionalidad, donde la longevidad mecánica es un factor clave para los consumidores. El predominio del coche veterano define un perfil de cliente específico que busca fiabilidad a bajo coste, alejándose totalmente de las tendencias de renovación tecnológica que hoy imperan en el resto de España.
Cantabria: precios por encima de la media, pero frenazo mensual…

El precio del coche de segunda mano en Cantabria alcanzó los 12.809 euros en febrero, lo que supone un incremento interanual del 5,3%. Este dato sitúa a la región entre las zonas con mayor presión en el mercado de coches de ocasión, solo por detrás de territorios como Cataluña o Aragón en intensidad de subida. A pesar del repunte anual, el precio del vehículo usado registró un descenso mensual del 1,4%, en contraste con la tendencia alcista predominante en el mercado de coches usados en España.
La clave de esta estructura se encuentra en el peso de los coches de más de ocho años, que concentran el 74,8% de las ventas de coches de ocasión en Cantabria. Este porcentaje supera ampliamente la media nacional y refleja un parque automovilístico envejecido con fuerte demanda de modelos económicos. El precio medio de coches usados antiguos ha aumentado un 8% respecto al año anterior, por encima del 5,6% registrado en el conjunto del mercado nacional de vehículos de segunda mano.
La escasez de unidades en buen estado dentro del mercado de coches usados y el crecimiento del mercado de recambios de segunda mano explican estas variaciones. La alta rotación de vehículos antiguos y la búsqueda de reparaciones económicas mantienen el precio del coche de ocasión en niveles elevados. Estas fluctuaciones responden a ajustes en la oferta y a cambios en la demanda del mercado automovilístico en Cantabria, donde la funcionalidad del vehículo sigue primando frente a la renovación tecnológica.
Extremadura: subidas suaves pero mercado claramente apoyado en coches veteranos…
En Extremadura, la evolución del precio del turismo usado es algo más suave que en otras regiones, pero no por ello deja de encarecerse. En febrero, el precio medio del coche de ocasión ronda los 12.646 euros, lo que supone un aumento interanual moderado, cercano al 0,1%. Aun así, se mantiene por debajo del promedio nacional, que se sitúa por encima de los 13.500 euros.
Si se compara con el mes anterior, el precio medio desciende aproximadamente un 1,5%, lo que introduce un matiz de corrección a corto plazo. No obstante, el balance de los últimos ejercicios refleja una clara tendencia al alza, con el vehículo usado consolidado como una pieza fundamental de la movilidad en la región.
Los datos muestran que los turismos con más de ocho años dominan de forma clara el mercado extremeño. En este tramo, el precio medio en febrero se sitúa en torno a 10.774 euros, con un incremento interanual de alrededor del 5,5%. Además, este tipo de vehículo representa aproximadamente el 72,1% de las ventas de ocasión, un porcentaje que confirma el fuerte peso de las unidades veteranas.
En cuanto al balance anual más reciente, el mercado de usados en Extremadura cerró 2025 prácticamente estable, con unas 52.347 unidades vendidas y una ligera variación próxima al 0,1% frente al año anterior. A escala estatal, las cifras son mucho mayores: más de 2,21 millones de turismos de ocasión cambiaron de manos en 2025, con un incremento del 4,2% y una relación de aproximadamente 1,9 coches usados vendidos por cada vehículo nuevo matriculado.
Canarias: precios por debajo de la media estatal pero con fuertes subidas

En el archipiélago canario, el precio medio de los coches usados se sitúa en torno a 12.083 euros, por debajo de la referencia estatal pero con un encarecimiento interanual de aproximadamente el 4,5%, superior al 3,9% observado en el conjunto de España. De este modo, aunque partir de un nivel de precios más bajo, la subida relativa en las islas es más intensa.
El segmento de turismos con más de ocho años también es el principal motor de la subida. En Canarias, estos vehículos tienen un precio medio cercano a los 9.429 euros, con una subida interanual aproximada del 8,6%. Además, suponen alrededor del 65,8% de todas las operaciones de ocasión, por encima de la cuota nacional del 61,5%.
La comparación con el conjunto del país es clara: mientras España paga de media esos 10.850 euros por un coche veterano con un aumento del 5,6%, el mercado canario está subiendo más deprisa desde un nivel medio algo menor. Esta dinámica sugiere un mercado muy activo en la franja de vehículos antiguos y relativamente económicos, donde la disponibilidad de unidades y los costes de transporte pueden tener un papel relevante.
Castilla-La Mancha y otros territorios: excepciones en un contexto alcista

Aunque el mercado de coches de segunda mano registra subidas en gran parte del país, Castilla-La Mancha se sitúa como una excepción en la comparación interanual. Los datos muestran que el precio del coche usado en la comunidad baja ligeramente frente al mismo mes del año anterior, mientras que en la mayoría de regiones sube. Esta evolución convierte al mercado de vehículos de ocasión regional en un caso particular dentro de España, donde el precio medio de turismos usados mantiene una tendencia claramente alcista.
Si se analiza la variación mensual, el comportamiento es más matizado. En febrero, el precio de turismos usados en Castilla-La Mancha cae cerca de un 0,2% respecto a enero, frente al aumento aproximado del 1,4% en el mercado nacional de coches de segunda mano. Sin embargo, el segmento de coches de más de ocho años sigue otra dinámica. El precio medio de coches usados ronda los 13.425 euros, con una subida interanual cercana al 7% y un incremento mensual próximo al 3,1%.
En volumen, los coches de más de ocho años representan el 56,4% de las ventas de coches de ocasión en Castilla-La Mancha, por debajo del 61,5% de la media nacional. Esto refleja un mayor peso de vehículos seminuevos frente a otras regiones. Aun así, el encarecimiento del precio de coches usados antiguos también se percibe en la comunidad. Además, existen diferencias provinciales: mientras algunas zonas registran subidas en el precio de coches de segunda mano, en otras como Toledo se observan descensos mensuales.
Estructura del mercado: diésel, gasolina y electrificados…

Más allá del precio, la configuración tecnológica del parque de ocasión también influye en la evolución del mercado. Los vehículos diésel siguen siendo mayoritarios en las ventas de coches usados, con una cuota cercana al 49% y un ligero descenso en torno al 0,8% en el último ejercicio completo analizado. La gasolina, por su parte, representa alrededor del 36% del mercado y muestra un pequeño aumento, de aproximadamente el 2,3%.
En contraste, los vehículos electrificados —eléctricos puros e híbridos enchufables— continúan siendo minoritarios en el mercado de segunda mano, aunque crecen con fuerza desde cifras todavía reducidas, con interés por los mejores coches eléctricos. Las ventas de eléctricos de ocasión aumentan más de un 50% en el año, hasta situarse en torno al 1,3% del total, mientras que los híbridos enchufables avanzan cerca de un 43-44% y alcanzan alrededor del 2% de cuota.
Resulta llamativo que, mientras el conjunto del mercado de ocasión encarece sus precios, el coche eléctrico usado registre descensos de dos dígitos en su valor medio. Según distintos informes especializados, el precio del eléctrico de segunda mano se ha abaratado aproximadamente un 10% en el último año, hasta situarse en torno a 31.471 euros de media, frente a los algo más de 35.000 euros de ejercicios anteriores. A pesar de esta caída, continúa siendo uno de los segmentos más caros dentro del mercado de ocasión.
Impacto de la política fiscal y la incertidumbre regulatoria…

La evolución del precio de coches usados está estrechamente vinculada al contexto político y fiscal. Las decisiones sobre incentivos públicos y ayudas a la compra, especialmente en el ámbito de los coches electrificados, influyen tanto en el mercado de coches nuevos como en el de vehículos de ocasión. Cuando se modifican los programas de apoyo o cambia el marco regulatorio, muchos compradores optan por aplazar la compra de un vehículo o redirigen su interés hacia otros segmentos del mercado de automóviles, lo que repercute directamente en la demanda y en el comportamiento del precio del coche de segunda mano.
En este contexto, la no prórroga de la desgravación del 15% en el IRPF para la adquisición de coches eléctricos e híbridos enchufables ha sido interpretada por parte del sector como un elemento adicional de incertidumbre. Representantes del sector del vehículo de ocasión, como el presidente de Ancove, han advertido de que la falta de consenso político puede afectar a la confianza de consumidores y empresas. Esta situación se produce además en un momento en el que el coche electrificado gana peso dentro del mercado del automóvil en España, acercándose a representar aproximadamente uno de cada cinco vehículos vendidos.
Mientras tanto, el sector permanece atento a la posible aprobación del Plan Auto+, llamado a sustituir al Moves III y que el Gobierno pretende aplicar con carácter retroactivo desde enero. Hasta que se clarifique este escenario, parte de la demanda mantiene una actitud prudente dentro del mercado de coches de segunda mano. Los datos recientes reflejan un contexto de encarecimiento del precio de vehículos usados, con protagonismo de los coches de más de ocho años y diferencias entre regiones, mientras los coches eléctricos de ocasión muestran ajustes de precio en un panorama marcado por la incertidumbre regulatoria.

