El Circuit Ricardo Tormo ha sido testigo de una exhibición de fuerza sin precedentes por parte de la escuadra Geely Cyan Racing. Tras un inicio prometedor en tierras italianas, el equipo desembarcó en Cheste con la intención de poner a prueba el potencial real del nuevo Preface TCR. El trazado valenciano, con su reciente reasfaltado y una configuración técnica muy exigente, se convirtió en el escenario ideal para que la marca china consolidara su nueva etapa en la competición internacional de turismos.
La cita española no solo fue una prueba de velocidad pura, sino también un desafío de resistencia mecánica debido a las altas temperaturas registradas durante todo el evento. Este factor térmico puso al límite la gestión de los neumáticos y los sistemas de frenado, obligando a los ingenieros a trabajar a destajo en el paddock. Sin embargo, la estructura de Geely demostró haber hecho los deberes, manteniendo un ritmo constante y una fiabilidad que sus rivales directos no pudieron igualar en los momentos críticos de las tres carreras.
Ingeniería china al servicio de la competición…

El gran protagonista técnico del fin de semana fue el Geely Preface TCR, un modelo que hereda la experiencia ganadora de sus predecesores pero adaptada a las nuevas exigencias del reglamento internacional. Este vehículo se asienta sobre la Arquitectura Modular Compacta (CMA), una plataforma que no solo busca el rendimiento en pista, sino que establece un vínculo directo con los modelos de calle de Geely que la marca comercializa globalmente. Bajo el capó, el motor de dos litros turboalimentado entrega unos sorprendentes 530 CV, una cifra impresionante para un bloque de su tamaño que carece de cualquier tipo de hibridación.
Para adaptarse a las curvas ratoneras de Valencia, el equipo realizó ajustes específicos en la geometría de las suspensiones y en la refrigeración de los pasos de rueda. A diferencia de otras categorías donde se permiten modificaciones estructurales profundas, el TCR obliga a conservar gran parte de la carrocería y los componentes de serie, lo que realza el valor de la preparación llevada a cabo por Cyan Racing. Los frenos, equipados con pinzas de alta resistencia, fueron la clave para que los pilotos pudieran apurar las frenadas sin miedo a perder eficacia por el sobrecalentamiento.
Un triplete para los libros de historia del mundo deportivo…

Si hubo un nombre que resonó con fuerza en las gradas del circuito, ese fue el de Santiago Urrutia. El piloto uruguayo no se conformó con subir al podio, sino que firmó una actuación perfecta al imponerse en las tres mangas disputadas, algo que nunca antes se había logrado en el formato actual del TCR World Tour. Desde la primera carrera del sábado hasta la bandera a cuadros del domingo, Urrutia manejó los tiempos con una madurez asombrosa, sabiendo cuándo atacar y cuándo conservar la mecánica ante el empuje de los Hyundai y los Cupra.
La jornada del sábado ya avisaba de lo que estaba por venir cuando Yann Ehrlacher consiguió la primera pole position histórica para la marca. En carrera, la estrategia de equipo fue impecable, permitiendo que sus pilotos lucharan de forma limpia pero efectiva. La ausencia de órdenes de equipo restrictivas permitió ver duelos vibrantes entre los propios compañeros de Geely, como el protagonizado por Thed Björk y el propio Urrutia, lo que dotó a la competición de una naturalidad que el público agradeció notablemente.
La clasificación general del mundial ha sufrido un vuelco importante tras el paso de la caravana por España. Mikel Azcona, que llegaba como líder sólido frente a su afición, tuvo que conformarse con salvar los muebles y subir al tercer escalón del podio en varias ocasiones para minimizar la sangría de puntos. Ahora, la expedición pone rumbo al trazado de Paul Ricard en Francia, donde el equipo azul tratará de defender un liderato que le posiciona como el rival a batir en lo que queda de temporada, consolidando al Preface TCR como la nueva referencia del automovilismo de turismos a nivel global.
Fuente – Geely
Imágenes | Geely