Dacia siempre ha ido un poco a su aire en el mundo del motor, apostando por lo que ellos llaman una visión pragmática del coche. Desde que aterrizaron con fuerza allá por 2004, su receta de quitar lo superfluo para centrarse en la mejor relación valor-precio les ha funcionado de maravilla. Ahora, la marca da una vuelta de tuerca más a su estrategia en España y Europa con una propuesta que busca dar un extra de tranquilidad a los conductores sin que tengan que rascarse el bolsillo más de la cuenta.
La gran novedad que está dando que hablar es la ampliación de su programa de protección para los vehículos, que ahora puede alcanzar una cobertura de hasta una década. Con esta campaña, que estará vigente por tiempo limitado, la firma se posiciona como el único fabricante europeo en ofrecer 10 años de garantía o 200.000 kilómetros. Se trata de un movimiento que no solo busca atraer a nuevos compradores, sino que intenta mantener a los clientes de siempre dentro de su red de servicios oficiales bajo un paraguas de seguridad muy amplio.
Un sistema de renovación automática y sin papeleo…

Lo que hace que este sistema sea realmente cómodo para el usuario es que no requiere firmar contratos farragosos ni pagar cuotas adicionales por adelantado. La denominada garantía Zen se activa de manera totalmente automática cada vez que el coche pasa por el taller oficial para realizar su mantenimiento programado. Al salir del concesionario tras la revisión, el vehículo obtiene automáticamente un año de cobertura extra, lo que simplifica mucho las cosas para quien no quiere andar pendiente de fechas de caducidad o trámites burocráticos pesados.
Esta fórmula de renovación anual permite que el coche esté siempre protegido siempre y cuando se cumpla con el calendario de revisiones que marca el fabricante. En España, ya son más de 150.000 clientes los que han confiado en esta modalidad para mantener sus coches a punto. La clave aquí es la transparencia, ya que el cliente sabe que, con el simple gesto de cuidar la mecánica de su vehículo en los centros autorizados, la marca responde ante posibles averías de largo recorrido.
Segunda vida para los coches matriculados desde 2017…

Uno de los puntos más interesantes de esta iniciativa es que no se limita a los coches que salen ahora mismo del concesionario. Dacia ha decidido echar la vista atrás y rescatar a los propietarios de modelos antiguos, concretamente a todos aquellos cuyos vehículos hayan sido matriculados desde el año 2017. Esto supone que aquellos conductores que ya no tenían garantía activa pueden volver a entrar en el programa simplemente acudiendo a realizar su mantenimiento oficial antes de que termine el plazo fijado en marzo de 2027.
Esta medida es un tanto inusual en el sector, ya que normalmente las extensiones de garantía suelen ponerse muchas trabas si el coche ha dejado de ir al taller oficial durante un tiempo. Sin embargo, aquí se abre la puerta incluso a quienes habían dejado de acudir al servicio técnico oficial, dándoles la oportunidad de recuperar esa seguridad mecánica. Es una forma bastante inteligente de premiar la fidelidad y de asegurar que el parque móvil de la marca se mantenga en las mejores condiciones posibles con el paso de los años.
Impacto en el mercado de ocasión y confianza de marca…

Más allá de la tranquilidad inmediata de no pagar facturas inesperadas, contar con una garantía tan longeva tiene un efecto directo en el bolsillo a largo plazo. Al estar unida al historial de mantenimiento del coche, esta cobertura aumenta considerablemente el valor residual del vehículo en el mercado de segunda mano. Si decides vender tu coche con siete u ocho años y puedes demostrar que aún tiene garantía oficial vigente, el comprador estará dispuesto a pagar un poco más por esa seguridad extra que no ofrecen otros modelos similares.
Desde la dirección de posventa de Dacia en España subrayan que esta apuesta es una prueba de la robustez de sus productos, los cuales están diseñados para aguantar el trote diario sin desfallecer. Al final, lo que se busca es generar una relación duradera y honesta entre el fabricante y el usuario, demostrando que un coche asequible no tiene por qué ser sinónimo de una vida útil corta o de falta de respaldo oficial.
Disponer de una protección que cubre hasta los 200.000 kilómetros supone un alivio para quienes usan el coche a diario para trabajar o viajar en familia. Al extender esta ventaja a modelos con varios años a sus espaldas, la marca consigue que más de la mitad de sus usuarios actuales se sientan respaldados por una red que valora tanto el producto nuevo como el que ya lleva tiempo rodando por nuestras carreteras. Es una estrategia redonda que refuerza la imagen de fiabilidad y sencillez que siempre ha abanderado la firma rumana en todo el continente.
Fuente – Dacia
Imágenes | Dacia