El pequeño eléctrico de acceso a la marca rumana ha dado un paso de gigante. Después de vender más de 210.000 unidades en todo el mundo desde su lanzamiento en 2021, el Dacia Spring se renueva por completo con una segunda generación que llega en 2027. La nueva entrega abandona su anterior condición de SUV urbano para convertirse en un utilitario de aspecto más maduro, perdiendo esa sensación de vehículo low-cost que tanto se le ha achacado. La base es completamente nueva, la producción se traslada a Europa y las dimensiones crecen de forma notable, pero el precio sigue siendo el gran reclamo.
Desde Dacia insisten en que el nuevo Spring no renuncia a su filosofía de ofrecer lo esencial a un precio ajustado. Sin embargo, el salto cualitativo es evidente. La plataforma utilizada es la RGEV Small del Grupo Renault, la misma que emplea el nuevo Twingo y que deriva de la arquitectura AmpR Small. Esta base permite un desarrollo más rápido y una reducción de costes, pero también aporta un comportamiento más asentado. El coche se produce en la planta eslovena de Novo Mesto, un factor decisivo para acceder a las ayudas del Plan Auto+ en España.
Un diseño que gana empaque y presencia
El nuevo Spring cambia radicalmente su estética. Mide ahora 3,85 metros de largo, lo que supone 15 centímetros más que su predecesor, y la anchura aumenta en 18 centímetros hasta los 1,74 metros. Esa ganancia se nota en el habitáculo, que deja atrás la estrechez de la primera generación. El maletero alcanza los 337 litros, ampliables a 1.283 litros si se abaten los asientos traseros, con un doble fondo dividido en dos piezas. Además, bajo el capó delantero hay un frunk opcional de 18 litros, ideal para guardar el cable de carga.
El exterior adopta el nuevo lenguaje de diseño de la marca, con líneas geométricas y sencillas. Destaca la banda negra que une los faros delanteros y la firma luminosa característica, así como las protecciones de plástico tintado en masa en los paragolpes, que ayudan a disimular los roces urbanos. Las llantas pueden ser de 15 o 16 pulgadas, siempre de acero con tapacubos, y la paleta de colores se limita a cuatro tonos. El conjunto transmite una imagen más robusta y mejor proporcionada, con un capó más elevado y pasos de rueda marcados.

Interior rediseñado, más tecnología y más espacio
Al abrir la puerta nos encontramos con un salpicadero completamente nuevo, con una instrumentación digital de 7 pulgadas de serie. En el acabado superior, denominado Journey, hay una pantalla táctil de 10,1 pulgadas para el sistema Media Nav Live, compatible con Android Auto y Apple CarPlay inalámbricos. En la versión de acceso Expression, Dacia opta por un soporte para smartphone y conexión Bluetooth, manteniendo la funcionalidad esencial. Se conservan los mandos físicos para la climatización, algo muy práctico.
El puesto de conducción mejora en ergonomía: el volante ahora es regulable en profundidad y el asiento del conductor cuenta con ajuste en altura. Los huecos portaobjetos abundan y el sistema YouClip permite fijar accesorios como portavasos o ganchos. La capacidad de las plazas traseras también crece, aunque sigue siendo un coche de cuatro plazas estricto. Dacia ha trabajado en la seguridad y la comodidad, incluyendo sensores de aparcamiento traseros, freno de estacionamiento eléctrico y el botón My Safety, que permite configurar rápidamente las asistencias a la conducción según las preferencias del conductor.
Un único motor eléctrico y batería LFP
Bajo el capó, el nuevo Spring monta un motor eléctrico delantero de 60 kW (80 CV) y 175 Nm de par. Acelera de 0 a 100 km/h en 12,1 segundos y alcanza una velocidad máxima de 130 km/h, suficiente para moverse con soltura en entornos urbanos y periurbanos. La batería, de química litio-ferrofosfato (LFP), tiene una capacidad útil de 27,5 kWh y permite homologar una autonomía WLTP de 250 kilómetros}. El consumo medio se sitúa en unos ajustados 12,7 kWh/100 km, lo que lo convierte en uno de los eléctricos más eficientes y asequibles del mercado.
Dacia ha confirmado que los clientes actuales del Spring recorren una media de 34 km al día y el 75% carga en casa. Por eso, la carga de serie es de 6,6 kW en corriente alterna, suficiente para recargar del 15% al 80% en unas 9 horas con un enchufe doméstico. En un Wallbox de 7 kW el tiempo se reduce a 2 horas y 55 minutos. Opcionalmente, el Pack Charge añade un cargador de 11 kW en CA y un cargador de CC de 50 kW, con el que se puede recuperar del 15% al 80% en solo 28 minutos. Este paquete incluye también la función V2L, que permite alimentar pequeños electrodomésticos externos.
Precios y lanzamiento
La gama se estructura en dos acabados: Expression y Journey. El Expression, el de acceso, se venderá por menos de 18.000 euros antes de ayudas, mientras que el Journey, el más equipado, se mantendrá por debajo de los 20.000 euros. Al fabricarse en Eslovenia, el vehículo puede optar a las subvenciones del Plan Auto+ en España, y con sus descuentos el precio de acceso podría quedarse cerca de los 15.000 euros. Los pedidos se abrirán a finales de 2026 y las primeras entregas llegarán a principios de 2027.
El nuevo Dacia Spring llega en un momento clave para la electrificación asequible, con la vista puesta en la creciente competencia de los eléctricos chinos. La marca rumana ha sabido mantener su esencia económica sin renunciar a las mejoras tecnológicas y de seguridad. Con una plataforma moderna, una producción europea y una autonomía más que suficiente para la mayoría de los desplazamientos diarios, este utilitario se posiciona como una de las opciones más interesantes para quienes quieren dar el salto al coche eléctrico sin arruinarse. Y encima, con la garantía de saber que se fabrica en el viejo continente.
La llegada del nuevo Spring no solo supone la renovación del modelo de acceso de Dacia, sino que refuerza la estrategia del Grupo Renault para hacer frente a la competencia asiática. El hecho de compartir plataforma con el Twingo y producirse en Eslovenia permite reducir costes y acceder a incentivos europeos, una combinación ganadora. Si a eso le sumamos un maletero más grande, más espacio interior y una carga rápida opcional, el resultado es un coche que sigue siendo fiel a su concepto original pero ha madurado en todos los aspectos. Sin duda, una opción a tener muy en cuenta para la movilidad urbana.