El Plan Auto+ ya tiene letra pequeña y llega para ocupar el hueco que ha dejado el Moves III en España. Este nuevo programa de incentivos a la compra de vehículos eléctricos e híbridos enchufables aspira a reactivar las matriculaciones en 2026, en un momento en el que el mercado llevaba meses pendiente de saber qué ayudas seguirían vigentes y bajo qué condiciones.
Aunque la tramitación administrativa aún debe completarse, el Gobierno ha concretado las bases de funcionamiento, los importes máximos y los requisitos de acceso. Las ayudas serán retroactivas desde el 1 de enero de 2026, de modo que quienes hayan comprado un coche electrificado desde esa fecha podrán beneficiarse cuando se abra la convocatoria oficial, previsiblemente hacia finales de la primavera.
Un relevo del Moves III con 400 millones y gestión centralizada…

El Plan Auto+ se enmarca dentro del Plan España Auto 2030, la estrategia conjunta del Gobierno con el sector de la automoción para acelerar la electrificación del parque. Esta nueva línea de subvenciones contará con una dotación de 400 millones de euros para 2026 y supone el relevo directo de las ayudas del Moves III, que expiraron el 31 de diciembre de 2025.
Una de las grandes diferencias frente al esquema anterior es que la gestión será estatal y centralizada. Las comunidades autónomas dejan de repartir y tramitar los fondos, de modo que todas las solicitudes acudirán a una única “bolsa” nacional. La intención declarada del Ejecutivo es simplificar procesos, homogeneizar plazos y evitar situaciones en las que unas autonomías agotaban rápidamente el presupuesto mientras otras seguían teniendo remanentes.
Además, el plan se coordinará con las regiones, pero la ventanilla única dependerá directamente del Ministerio de Industria, que también será el encargado de publicar las bases definitivas y la convocatoria. El procedimiento se tramitará por la vía de urgencia, aunque las estimaciones sectoriales apuntan a que el BOE no recogerá la convocatoria hasta finales de mayo o principios de junio, siempre que los informes preceptivos no introduzcan más retrasos.
Retroactividad de las ayudas y encaje con otros programas…

El diseño del Plan Auto+ intenta cerrar el vacío de ayudas de comienzos de año. Aunque la convocatoria todavía no está operativa, se ha confirmado que todas las compras de vehículos elegibles realizadas desde el 1 de enero de 2026 computarán a efectos de subvención. Esto permitirá cubrir a quienes decidieron no paralizar su decisión de compra a pesar de la falta de certidumbre normativa.
Estas ayudas a la adquisición de vehículos se complementan con la prórroga de la deducción del 15% en el IRPF por la compra de vehículos electrificados y por la instalación de puntos de recarga, una medida que el Gobierno ha incluido de nuevo en el llamado escudo social. Esa deducción, con límite de 3.000 euros en la base de deducción, deberá ser ratificada por el Congreso, lo que mantiene cierto margen de incertidumbre tras el rechazo previo a un decreto similar el 27 de enero.
En paralelo, el Plan Auto+ se integra con otras líneas del Plan España Auto 2030, como el Moves Corredores -orientado a la infraestructura de recarga pública en carretera- y los fondos del PERTE del vehículo eléctrico, destinados a reforzar la cadena industrial. Entre todas las piezas, se pretende configurar un paquete de más de 1.200 millones de euros para renovar el parque, desplegar cargadores y apoyar a la industria.
Qué vehículos pueden acogerse al Plan Auto+

El programa se dirige de forma exclusiva a vehículos con etiqueta CERO de la DGT, por lo que deja fuera a híbridos no enchufables y a modelos de combustión convencional. El ámbito de aplicación incluye distintos tipos de vehículos ligados a la movilidad eléctrica:
- Turismos M1: coches de hasta nueve plazas, considerados el foco principal del programa al ser el grueso del mercado particular.
- Comerciales ligeros N1: furgonetas y camiones ligeros de hasta 3,5 toneladas, claves para flotas urbanas y reparto de última milla.
- Motocicletas eléctricas L3e, L4e y L5e: con velocidad de diseño superior a 45 km/h, potencia mínima de 3 kW y al menos 70 km de autonomía.
- Cuadriciclos ligeros L6e y pesados L7e: desde microcoches urbanos de baja potencia hasta cuadriciclos pesados para uso profesional.
Podrán entrar tanto vehículos nuevos como unidades ya matriculadas a partir del 1 de enero de 2026 en España, siempre que se adquieran a través de concesionarios oficiales, puntos de venta autorizados o contratos de renting y leasing canalizados por empresas habilitadas. El precio de referencia será el de factura sin impuestos y descontando previamente las promociones comerciales aplicada por la marca o el comercio.
Límites de precio y exclusión de la alta gama…

Para contener el coste presupuestario y focalizar el apoyo en modelos de precio más contenido, el Plan Auto+ fija techos de precio diferentes según la categoría. En el caso de los turismos M1, el precio máximo subvencionable será de 45.000 euros sin impuestos. Todo aquel coche que supere ese umbral queda automáticamente fuera del programa.
En el segmento de motocicletas eléctricas, el límite se establece en 10.000 euros sin IVA. Si la moto excede ese importe, aunque cumpla el resto de requisitos técnicos, no podrá obtener ayuda. Por el contrario, en el caso de las furgonetas y camiones ligeros N1 y de los cuadriciclos L6e y L7e, no se impone un tope de precio, una decisión que busca no penalizar vehículos comerciales o especializados que, por diseño y carga tecnológica, pueden presentar tarifas más elevadas.
Esta acotación de precios implica que el plan no está pensado para vehículos eléctricos de lujo, sino para configuraciones que, una vez aplicada la subvención estatal y el descuento del concesionario, puedan resultar atractivas para usuarios con presupuestos medios o para empresas que busquen renovar sus flotas de trabajo.
Cuantías máximas por tipo de vehículo…

Las ayudas no consisten en una cifra única e invariable; parten de importes máximos por categoría sobre los que luego se aplican distintos porcentajes según el nuevo sistema denominado EEE (Eléctrico, Económico y Europeo). Los topes brutos fijados son los siguientes:
- Turismos M1: hasta 4.500 euros de subvención estatal.
- Comerciales ligeros N1: hasta 5.000 euros de ayuda directa.
- Motocicletas eléctricas L3e, L4e y L5e: hasta 1.100 euros, siempre que cumplan requisitos de potencia y autonomía.
- Cuadriciclos L6e y L7e: hasta 1.500 euros por vehículo.
En el caso de los turismos y los comerciales ligeros, el programa añade una exigencia relevante para la red de distribución: los puntos de venta deberán aplicar un descuento adicional mínimo de 1.000 euros en factura, independiente de la subvención pública. Ese descuento correrá a cargo de las marcas, según ha aclarado el sector, y no de los concesionarios de forma individual, después de que estos se negasen a repetir el esquema de adelantar ayudas como en planes previos.
De esta forma, un comprador de un turismo eléctrico que logre el máximo apoyo podría alcanzar hasta 5.500 euros de reducción sobre el precio antes de impuestos sumando ayuda estatal y rebaja comercial obligatoria, una cifra que también se replica, con importes mínimos propios, en el caso de las furgonetas N1.
La fórmula “EEE”: Eléctrico, Económico y Europeo…

El Plan Auto+ introduce una diferencia clave frente al Moves al aplicar una ayuda variable basada en tres factores combinados: tipo de propulsión, precio del vehículo y vínculo industrial con la Unión Europea. En lugar de una subvención fija, el porcentaje final se calcula sumando tramos asociados a cada criterio, lo que permite un incentivo más ajustado al perfil de cada coche. Este sistema busca optimizar las ayudas a coches eléctricos y orientar el gasto público hacia opciones más eficientes, tecnológicas y estratégicas para el mercado de la movilidad sostenible.
El primer bloque, denominado criterio Eléctrico, diferencia entre tecnologías enchufables para priorizar la electrificación total. Los vehículos 100 % eléctricos, tanto de batería como de hidrógeno, reciben el 50 % del importe máximo disponible, mientras que los híbridos enchufables y eléctricos de autonomía extendida obtienen un 25 %. Con esta estructura se refuerza la apuesta por el coche eléctrico puro como solución principal para reducir emisiones y avanzar hacia la descarbonización del transporte, incentivando decisiones de compra alineadas con la energía limpia.
El tercer elemento es el criterio Económico y Europeo, que combina precio y producción comunitaria para fortalecer la industria automotriz europea. En turismos M1, los modelos de hasta 35.000 € suman un 25 % adicional, y los de hasta 45.000 € un 15 %, mientras que motos y N1 añaden un 25 % lineal. Además, fabricar o ensamblar en la UE aporta hasta un 25 % extra, impulsando la producción local, la economía verde y la competitividad del vehículo eléctrico en Europa.
Cómo se alcanza el 100% de la ayuda y qué ocurre con los coches chinos…

Combinando los tres criterios, un turismo M1 puede o no acceder al total de los 4.500 euros disponibles. Para lograr el 100% de la subvención, el vehículo debe cumplir a la vez tres condiciones muy concretas: ser eléctrico puro, tener un precio inferior a 35.000 euros sin impuestos y contar tanto con montaje final como con parte del proceso de batería realizados en la UE. Es decir, el arquetipo de coche favorecido por el plan es el que sigue la lógica EEE de ser eléctrico, económico y europeo.
Este esquema sitúa en clara ventaja a los modelos fabricados en Europa, incluidos aquellos ensamblados en plantas españolas, frente a vehículos importados de mercados extracomunitarios. Sin embargo, el programa no expulsa a los coches eléctricos chinos ni a aquellos fabricados fuera del continente: estos seguirán pudiendo acogerse al Plan Auto+, aunque su ayuda se limitará a la parte ligada a la propulsión y al precio, sin sumar o con menor peso en el componente europeo.
En la práctica, un eléctrico chino de precio contenido pero sin fabricación ni batería en la UE podría recibir el 50% del máximo por ser eléctrico puro y el 25% por ser económico, quedándose en el entorno del 75% de la ayuda tope. Ese diferencial puede traducirse en algo más de mil euros de distancia respecto a un modelo equivalente ensamblado y con parte de su batería en Europa, lo que estrecha la brecha de precio final entre opciones europeas y productos importados.
Importes específicos para turismos, furgonetas, motos y cuadriciclos…

Aplicando la fórmula EEE, el plan detalla cuantías máximas y condiciones de acceso por tipo de vehículo. En turismos M1, el techo es de 4.500 euros de ayuda estatal, modulable según tecnología, precio y origen. La aportación mínima de 1.000 euros del punto de venta hace que la reducción total pueda llegar hasta los 5.500 euros en los casos más favorables. En el caso de los comerciales ligeros N1, el importe máximo de subvención asciende a 5.000 euros por vehículo, sin límite de precio de compra.
Las furgonetas, al igual que los turismos, deberán beneficiarse de un descuento adicional mínimo de 1.000 euros por parte del punto de venta, pensado para aliviar el coste de renovación de flotas profesionales. Las motocicletas eléctricas de las categorías L3e, L4e y L5e, con una velocidad de diseño superior a 45 km/h, una potencia mínima de 3 kW y 70 km de autonomía, podrán optar a hasta 1.100 euros de ayuda, siempre que su precio antes de impuestos y descuentos no supere los 10.000 euros.
De este modo, el plan intenta incentivar también la electrificación de la movilidad de dos ruedas en entornos urbanos. Los cuadriciclos ligeros L6e y los cuadriciclos pesados L7e, tanto de uso particular como profesional, dispondrán de hasta 1.500 euros de subvención, sin tope de precio. Estos microvehículos, cada vez más presentes en ciudades como alternativa al turismo tradicional, entran así de lleno en el nuevo esquema de incentivos.
Beneficiarios: quién puede pedir las ayudas y con qué límites…

El Plan Auto+ está abierto a una amplia gama de beneficiarios potenciales. Podrán solicitar ayuda las personas físicas, los autónomos y las empresas, siempre que cumplan los requisitos generales y estén al corriente de sus obligaciones con Hacienda y la Seguridad Social. En el caso de los trabajadores por cuenta propia y las compañías, será imprescindible figurar en el censo de empresarios, profesionales y retenedores de la Agencia Tributaria cuando las ayudas se vinculen a una actividad económica.
El programa establece un límite de un vehículo subvencionado por persona física, de forma que un mismo ciudadano no pueda acumular múltiples ayudas a título individual. En el ámbito empresarial, las sociedades y autónomos podrán recibir apoyo para hasta diez vehículos, cantidad que permite abordar renovaciones parciales de flota sin concentrar en exceso los fondos en unos pocos actores.
En todos los casos, será imprescindible que el vehículo cumpla la exigencia de etiqueta CERO y que se mantenga en poder del beneficiario durante un periodo mínimo que se fijará en las bases, evitando operaciones de compraventa rápida orientadas únicamente a capturar la subvención.
El papel de los concesionarios y empresas de renting…

El nuevo plan cambia de enfoque respecto a cómo llegan las ayudas al usuario final. Frente a la experiencia del Moves, donde muchos compradores se vieron obligados a adelantar el dinero y esperar meses o años a que la administración hiciera efectivo el pago, el Plan Auto+ apuesta por ayudas directas aplicadas en el propio concesionario. La subvención se descontará del precio en el momento de la compra y será el punto de venta quien gestione la tramitación.
Para ello, concesionarios, distribuidores oficiales y empresas de renting reconocidas podrán encargarse de la gestión de las solicitudes, siempre que estén autorizados para la comercialización de vehículos o la oferta de renting en territorio español. El objetivo es que el cliente vea reflejada la ayuda en la factura sin tener que ocuparse del papeleo posterior, reduciendo tiempos e incertidumbres.
En las negociaciones previas, las asociaciones de concesionarios dejaron claro que no asumirían el adelanto de las ayudas públicas ni descuentos adicionales fuera de los mil euros comprometidos por las marcas. Finalmente, el acuerdo establece ese descuento mínimo de 1.000 euros en turismos y furgonetas, a sumar a la subvención estatal, lo que mejora el atractivo del programa sin tensionar en exceso la tesorería de los puntos de venta.
Qué queda fuera del nuevo Plan Auto+: cargadores y achatarramiento…

A diferencia de lo que ocurría con el Moves, el Plan Auto+ no contempla ayudas para la infraestructura de recarga doméstica o privada. La compra e instalación de puntos de carga para particulares y empresas no forma parte de los conceptos subvencionables en este programa, de forma que quienes quieran instalar un cargador deberán recurrir a otras líneas de apoyo específicas o asumir el coste íntegro.
Otra diferencia relevante es la desaparición de la ayuda adicional ligada al achatarramiento de un vehículo antiguo. Bajo el Moves III, la combinación de la aportación base y el incentivo por entregar un coche viejo para desguace podía elevar la ayuda hasta los 7.000 euros en algunos casos. Ahora, el importe máximo se sitúa en 4.500 euros para turismos, sin plus por retirada de vehículos, aunque la deducción fiscal en el IRPF sigue operando como complemento.
El Plan Auto+ tampoco es compatible con el programa MOVES Flotas Plus, con lo que no se podrán acumular subvenciones de ambos esquemas sobre un mismo vehículo. Sí mantendrá, en cambio, la posibilidad de convivir con los Certificados de Ahorro Energético (CAE), figura que permite monetizar reducciones de consumo energético y que puede suponer un incentivo extra en determinadas operaciones.
Contexto del mercado: crecimiento con dudas y presión del sector…

La definición del Plan Auto+ llega en un momento en el que el mercado de vehículos enchufables crece, pero con síntomas de agotamiento. En enero, las matriculaciones de eléctricos puros e híbridos enchufables aumentaron alrededor de un 40% interanual, con algo más de 17.000 unidades, y en todo 2025 el incremento rozó el 90%. Sin embargo, asociaciones como Ganvam o Aedive subrayan que buena parte de esas matriculaciones responden a pedidos cerrados el año anterior, antes de que caducaran los incentivos vigentes.
Las patronales del motor, desde Anfac y Faconauto hasta Aedive, llevaban meses reclamando un nuevo esquema de estímulo para evitar un frenazo en las ventas de coches eléctricos. El sector defendía que el plan se comunicase y activase cuanto antes, para dar visibilidad a los compradores sobre qué modelos recibirían ayuda y en qué cuantía. Una parte minoritaria del debate interno en el Gobierno llegó a plantear incorporar criterios de huella de carbono en todo el ciclo de vida del vehículo, lo que habría perjudicado especialmente a modelos fabricados en China por el peso de la logística, pero esa línea finalmente no se ha incorporado como filtro principal.
El resultado final recoge el acuerdo alcanzado entre Industria y las asociaciones mayoritarias, priorizando los vehículos eléctricos europeos con una ayuda porcentualmente superior y modulando el apoyo a híbridos enchufables y modelos de origen extracomunitario. Economía, por su parte, ha impulsado que el mayor peso de la ayuda recaiga en los vehículos más asequibles, con el argumento de que son los que más se ajustan al bolsillo de los hogares con menor renta disponible.
Fiscalidad, plazos y horizonte de aplicación…

El Gobierno ha aprobado un real decreto-ley que amplía hasta 2026 la deducción del 15 % en el IRPF por la compra de vehículos eléctricos e híbridos enchufables, así como por instalar puntos de recarga domésticos. Esta ventaja fiscal se integra dentro del llamado escudo social, junto a medidas de protección frente a desahucios, garantía de suministros esenciales y alivios tributarios por fenómenos climáticos extremos. El objetivo es reforzar el acceso a la movilidad sostenible mientras se protege a los hogares vulnerables y se estimula la transición energética sin descuidar el impacto económico general.
La aplicación definitiva del paquete dependerá de su convalidación en el Congreso, donde el Ejecutivo necesita mayoría suficiente. El rechazo de un texto anterior que mezclaba incentivos a la electromovilidad con la revalorización de pensiones ha generado prudencia en el sector. Fabricantes y concesionarios observan el proceso con cautela, conscientes de que la estabilidad normativa influye directamente en la compra de coches eléctricos, la planificación comercial y la confianza del consumidor, elementos clave para acelerar la adopción del vehículo eléctrico en el mercado nacional.
Paralelamente, el Ministerio de Industria prepara las bases y la convocatoria del Plan Auto+, con un calendario estimado de unos cuatro meses de tramitación. Si no surgen retrasos, la apertura de solicitudes se situaría a finales de mayo o principios de junio, con efecto retroactivo desde enero de 2026. El programa busca equilibrar incentivos a coches eléctricos, apoyo a la industria europea y control del gasto público, priorizando modelos eléctricos puros, precios moderados y producción comunitaria para reducir importaciones y evitar cuellos administrativos.