En 2026 cambia por completo el mapa de ayudas para comprar un coche eléctrico en España. El Plan MOVES III, vigente en los últimos años, ya no admite nuevas solicitudes y el protagonismo pasa al nuevo Programa Auto+, pieza clave del Plan España Auto 2030 con el que el Gobierno quiere relanzar la movilidad eléctrica y sostener la industria del automóvil.
Quien esté pensando en adquirir un turismo eléctrico, una furgoneta de cero emisiones o incluso un vehículo eléctrico de ocasión matriculado recientemente se va a encontrar con reglas nuevas: ayudas directas en el concesionario, importes máximos más bajos que en el pasado, criterios de fabricación europea y un esquema que, en principio, deja en segundo plano el achatarramiento del coche viejo. Conviene repasar con calma cómo queda todo para no perder una subvención importante en la factura final.
Adiós a MOVES III: qué pasa con las ayudas en 2026…

El Plan MOVES III finalizó oficialmente el 31 de diciembre de 2025, cerrando la posibilidad de registrar nuevas solicitudes a partir de 2026. Este programa fue el pilar fundamental para incentivar la movilidad eléctrica en España, ofreciendo ayudas directas para la compra de turismos, furgonetas e incluso vehículos seminuevos. Sin embargo, para las operaciones realizadas en el presente año, ya no es posible acogerse a estas subvenciones estatales. El cierre marca el fin de una etapa donde los incentivos financieros fueron clave para la transición hacia modelos de cero emisiones en todo el territorio nacional.
A pesar de esta clausura, quienes formalizaron la compra de su coche eléctrico durante el pasado año mantienen intactos sus derechos económicos. Todas las solicitudes presentadas correctamente dentro del plazo legal de 2025 siguen su curso administrativo habitual a lo largo de 2026. Esto significa que el cambio de calendario no anula los expedientes en cola, y los beneficiarios recibirán el importe correspondiente una vez se resuelva su trámite. El derecho a la ayuda nace con el registro de la petición, garantizando que el presupuesto asignado se respete según las normas originales.
Para estos expedientes activos, se mantendrán los criterios de la compra de vehículos del plan anterior, incluyendo el límite de precio de 45.000 euros sin IVA. Seguirán vigentes las exigencias técnicas sobre el achatarramiento y la obligatoriedad de que la venta se realizara a través de concesionarios autorizados. Aunque el marco para nuevas subvenciones ya está cerrado, la gestión de los fondos comprometidos asegura que miles de conductores reciban su apoyo financiero. La industria aguarda ahora nuevas normativas que tomen el relevo para seguir impulsando la descarbonización del parque automovilístico actual.
Programa Auto+: la nueva ayuda estatal para 2026…

El nuevo Programa Auto+ asume el relevo de las subvenciones estatales para impulsar la transición hacia modelos de cero emisiones en 2026. Este esquema nacional otorga ayudas de hasta 4.500 euros para turismos y 5.000 euros para furgonetas, a los que se añade un descuento obligatorio de 1.000 euros aplicado por el concesionario. Con una dotación de 400 millones de euros, el plan cubre desde motocicletas hasta cuadriciclos eléctricos, consolidándose como el motor principal del Plan España Auto 2030 para renovar el parque automovilístico con alternativas sostenibles y eficientes.
La principal ventaja de este sistema es que funciona como una ayuda directa aplicada en el momento de la compra, evitando que el usuario deba esperar meses para el cobro. A diferencia del modelo anterior, la gestión se centraliza a nivel estatal mediante una única bolsa nacional, lo que garantiza una distribución de fondos más equitativa y ágil. El comprador percibe el descuento inmediatamente en su factura, facilitando enormemente el acceso a la movilidad eléctrica sin necesidad de adelantar grandes sumas de dinero, eliminando así una de las mayores barreras administrativas.
Aunque la convocatoria oficial se publicará en el BOE hacia finales de primavera, el Gobierno ha confirmado que el programa tendrá carácter retroactivo desde el 1 de enero. Cualquier usuario que haya adquirido un vehículo electrificado a principios de año podrá acogerse a los beneficios una vez se abra la ventanilla administrativa. Esta medida asegura que el mercado no se paralice mientras se ultiman los detalles técnicos del procedimiento. Así, el sector garantiza una continuidad en los incentivos fiscales, protegiendo los derechos de los conductores que apuestan por la sostenibilidad desde el inicio de 2026.
Cómo se calculan las ayudas del Auto+: el criterio EEE…

El nuevo Programa Auto+ articula sus subvenciones mediante el criterio «EEE», que premia a los vehículos eléctricos, económicos y europeos. Para alcanzar la ayuda máxima de 4.500 euros en turismos, el sistema evalúa primero la tecnología de propulsión: los modelos 100% eléctricos (BEV) aseguran el 50% de la cuantía (2.250 euros), mientras que los híbridos enchufables (PHEV) reciben el 25% (1.125 euros). Este escalonamiento busca priorizar las tecnologías de cero emisiones puras, aunque mantiene el apoyo a otras opciones electrificadas siempre que cuenten con la etiqueta CERO de la DGT.
El segundo bloque del cálculo se basa en el precio del coche, estableciendo un límite infranqueable de 45.000 euros sin IVA para poder acceder al programa. Si el vehículo cuesta menos de 35.000 euros netos, suma un 25% adicional de la ayuda (1.125 euros), mientras que si su coste se sitúa entre esa cifra y el tope máximo, el tramo extra se reduce al 15% (675 euros). Este mecanismo incentiva la compra de modelos más asequibles, penalizando ligeramente a los vehículos de gama alta y excluyendo por completo a los turismos que superan el umbral impositivo fijado por el Gobierno.
Finalmente, el programa otorga un peso estratégico al origen industrial mediante el bloque de fabricación europea. Los turismos ensamblados en instalaciones de la Unión Europea reciben un 15% adicional, a lo que se suma un 10% final si el ensamblaje de baterías también se realiza en territorio comunitario. Un vehículo fabricado fuera de Europa solo podrá aspirar al 75% del total de la subvención, incluso si es económico y totalmente eléctrico. De este modo, el Programa Auto+ protege la industria local frente a la competencia externa, garantizando que el máximo beneficio revierta en el tejido económico europeo.
Ayudas para coches eléctricos de segunda mano en 2026…

El Programa Auto+ 2026 incluye ayudas para la adquisición de un coche eléctrico de ocasión, aunque bajo restricciones estrictas orientadas a vehículos seminuevos. Para acceder a la subvención, la operación debe realizarse obligatoriamente a través de un concesionario o punto de venta autorizado, quedando excluidas las transacciones entre particulares. Esta medida busca profesionalizar el mercado de segunda mano y garantizar que los beneficios fiscales se apliquen de forma transparente en la factura de compra, impulsando así la renovación del parque automovilístico con unidades de rotación rápida.
Un requisito fundamental es que la primera matriculación del vehículo en España debe ser posterior al 1 de enero de 2025. Esto limita el apoyo estatal a modelos de kilómetro cero o unidades de demostración con muy poco tiempo de antigüedad, descartando coches eléctricos con varios años de circulación. Además, el automóvil debe cumplir los mismos límites de precio y criterios industriales que los modelos nuevos, asegurando que solo los vehículos más eficientes y tecnológicamente recientes reciban el respaldo financiero del nuevo plan nacional de movilidad.
La cuantía de la ayuda para estos seminuevos sigue la misma fórmula que para los estrenos, pudiendo alcanzar un máximo de 4.500 euros de subvención estatal. A este importe se añade el descuento obligatorio de 1.000 euros por parte del punto de venta, siempre que el turismo sea de fabricación europea y su precio no supere los umbrales establecidos. Si el vehículo procede de fuera de la Unión Europea, el importe total se reducirá proporcionalmente, manteniendo siempre el foco en incentivar la compra de vehículos eléctricos de alta calidad y procedencia comunitaria.
Compatibilidad con otras ayudas y deducciones fiscales…

El Programa Auto+ no es el único beneficio disponible, ya que se complementa con una deducción en el IRPF del 15 % por la compra de vehículos enchufables. Esta ventaja fiscal permite recuperar hasta 3.000 euros en la declaración de la renta, aliviando la carga económica del comprador. Además, ayuntamientos y comunidades autónomas ofrecen planes locales compatibles que incrementan el ahorro total. Estos instrumentos financieros consolidados son fundamentales para reducir el coste efectivo de la movilidad sostenible y fomentar que más usuarios den el paso hacia la electrificación total del transporte privado.
El abanico de beneficiarios del nuevo plan nacional es amplio, incluyendo a particulares, autónomos y empresas. El diseño de las ayudas estatales contempla tramos reforzados para colectivos específicos, como familias numerosas o personas con movilidad reducida. Para evitar la concentración de fondos, se establecen límites de vehículos por solicitante, permitiendo generalmente una unidad por particular y hasta diez para corporaciones. Este enfoque garantiza una distribución equitativa de los recursos públicos, asegurando que la subvención llegue a un número mayor de hogares y favoreciendo la transición energética de forma inclusiva.
Finalmente, programas municipales como el Plan Cambia 360 en Madrid ofrecen subvenciones adicionales por achatarrar vehículos contaminantes. Es vital revisar la letra pequeña de cada convocatoria para asegurar la compatibilidad entre el Auto+ y las subvenciones locales disponibles en cada región. El componente social seguirá presente en 2026, con incentivos especiales para residentes en zonas rurales en riesgo de despoblación. La combinación de rebajas directas, beneficios fiscales y apoyos autonómicos convierte este año en un momento estratégico para invertir en un vehículo de cero emisiones con las máximas garantías.
Importes por tipo de vehículo y ejemplo de casos reales…

El Programa Auto+ establece ayudas financieras diferenciadas según la categoría del vehículo para fomentar la movilidad sostenible. Los turismos eléctricos pueden percibir hasta 4.500 euros, mientras que las furgonetas y camiones ligeros alcanzan los 5.000 euros de subvención. Por su parte, las motocicletas y los cuadriciclos eléctricos disponen de apoyos que oscilan entre los 1.100 y 1.500 euros respectivamente. Estas cuantías, sumadas al descuento obligatorio del concesionario, permiten reducir significativamente el precio final de los modelos urbanos que cumplen con los requisitos de precio y tecnología fijados por la normativa vigente.
La cuantía final depende del cumplimiento del criterio EEE, que prioriza los vehículos eléctricos, económicos y de fabricación europea. Un turismo 100% eléctrico fabricado en China, con un coste inferior a 35.000 euros sin impuestos, recibiría el 75% de la ayuda máxima, sumando 3.375 euros estatales más el descuento comercial. Este sistema garantiza que, incluso los modelos producidos fuera de la Unión Europea, cuenten con incentivos atractivos siempre que su precio sea competitivo y su tecnología sea de cero emisiones, facilitando así una transición energética más rápida y accesible para todos los conductores.
En el escenario más favorable, un coche eléctrico ensamblado íntegramente en Europa, con batería comunitaria y precio contenido, accede al 100% de la subvención estatal de 4.500 euros. Esta estructura protege la industria local y potencia la oferta de utilitarios cero emisiones fabricados en territorio de la Unión. Gracias a esta combinación de ayudas directas, los nuevos utilitarios eléctricos europeos se posicionan como la opción más ventajosa para los usuarios. El objetivo es vertebrar una oferta de acceso sólida que permita renovar el parque automovilístico con vehículos eficientes, seguros y plenamente respetuosos con el medio ambiente.
Críticas y propuestas de mejora al Programa Auto+…

A pesar de la aprobación del Auto+, asociaciones como la OCU consideran que la movilidad eléctrica enfrenta nuevos retos financieros. La reducción del importe máximo, que pasa de 7.000 a 4.500 euros, no compensa el elevado precio de los vehículos actuales. Además, la eliminación de las subvenciones para la instalación de puntos de recarga domésticos supone un obstáculo crítico para los usuarios. Sin este apoyo, la rentabilidad a largo plazo de un coche a baterías se ve comprometida, dificultando que el ahorro en combustible justifique el desembolso inicial realizado por el consumidor medio.
La red pública de abastecimiento sigue siendo un cuello de botella, con infraestructuras escasas y frecuentes fallos operativos. Las propuestas actuales exigen una estrategia nacional de recarga vinculante que solucione la falta de cargadores en vías públicas y aparcamientos comunitarios. Es fundamental proteger a quienes no disponen de garaje propio, garantizando soluciones de carga accesibles para todos los ciudadanos. Solo con una red sólida y tarifas competitivas se podrá asegurar una transición energética real, evitando que la falta de autonomía o de enchufes disponibles paralice el crecimiento del sector sostenible.
Por otro lado, existe la preocupación de que los fabricantes aumenten los precios artificialmente, diluyendo el beneficio de la subvención estatal. Se requieren controles de mercado estrictos y una transparencia total en la publicidad de los precios finales para proteger al comprador. Asimismo, los 400 millones de euros presupuestados para 2026 podrían resultar insuficientes si la demanda repunta con fuerza en los próximos meses. Una dotación estable y una información al consumidor clara son pilares básicos para generar confianza y evitar que el plan de ayudas se agote antes de cumplir sus objetivos ambientales.
¿Es obligatorio achatarrar un vehículo antiguo en 2026?

Una de las grandes diferencias con el MOVES III es la desaparición del achatarramiento como condición central para acceder al tramo más alto de ayuda. En el esquema anterior, entregar un coche viejo al desguace permitía elevar la subvención hasta los 7.000 € en algunos casos.
En el diseño del Auto+, el achatarramiento no aparece como requisito imprescindible para cobrar el importe máximo. La filosofía del programa es premiar sobre todo el rendimiento ambiental del vehículo subvencionado y su contribución a la industria europea, más que la retirada de un coche antiguo. En todo caso, habrá que esperar a la letra pequeña de la convocatoria para ver si se mantiene algún tipo de incentivo adicional ligado a la sustitución del parque más envejecido.
Aspectos prácticos antes de comprar un eléctrico en 2026…

Para quienes planeen adquirir un vehículo este año, resulta vital verificar que el precio sin impuestos no supere los 45.000 euros. Para maximizar la subvención de coches eléctricos, lo ideal es que el coste se sitúe por debajo del umbral de los 35.000 euros. En el caso de los seminuevos, es obligatorio que la primera matriculación sea posterior a enero de 2025 y que la venta se realice siempre en concesionarios oficiales. Contar con un compromiso por escrito sobre la aplicación de la ayuda evitará sorpresas desagradables al formalizar la operación comercial.
La gestión del Programa Auto+ se simplifica al aplicarse como un descuento directo en la factura de compra. Los concesionarios actúan como intermediarios clave en la movilidad eléctrica, adelantando el importe al cliente y tramitando la documentación telemática necesaria, como contratos y justificantes de matriculación. Es muy recomendable consultar si la marca ofrece aportaciones adicionales al mínimo legal, especialmente en modelos asiáticos. Algunos fabricantes ya están cubriendo la diferencia económica para igualar las ventajas de los vehículos producidos íntegramente en territorio de la Unión Europea.
El año 2026 se consolida como un ejercicio fundamental para la renovación del parque automovilístico gracias a un sistema más ágil que el anterior MOVES III. Aunque las cuantías máximas son menores, la inmediatez del cobro y el apoyo a modelos asequibles incentivan la decisión de compra del usuario final. Mientras tanto, las asociaciones de consumidores siguen presionando para mejorar la red de recarga pública y recuperar las ayudas a cargadores domésticos. El objetivo final es garantizar que cada euro invertido facilite una transición energética real, económica y accesible para todos.