
Las colaboraciones entre marcas de moda y fabricantes de automóviles suelen quedarse en un simple cambio de color o algún logotipo bordado, pero cuando se trata de BMW y Kith, la cosa va mucho más allá… La firma neoyorquina dirigida por Ronnie Fieg y el fabricante bávaro han vuelto a unir fuerzas para crear dos interpretaciones muy distintas del BMW X5, y la más llamativa es, sin duda, la que devuelve a la vida a la primera generación del SUV con un motor que muchos llevaban años pidiendo a gritos.
Durante la Monterey Car Week, BMW y Kith destaparon su cuarto capÃtulo de colaboración. Por un lado, un BMW X5 de última generación con detalles exclusivos; por otro, un ejemplar del año 2000 que ha sido sometido a una restauración integral y que esconde bajo el capó el mÃtico motor V10 atmosférico del BMW M5 E60. Una combinación que convierte a este todocamino clásico en una pieza única, capaz de emocionar tanto a los amantes de la nostalgia como a los que buscan una experiencia de conducción extrema.
Un E53 renacido con el corazón del M5
El BMW X5 E53 llegó al mercado en 1999 y fue el primer SUV de la marca, pero nunca recibió una verdadera versión M. Ahora, casi tres décadas después, Kith ha hecho realidad ese sueño. El proyecto comenzó como una restauración completa que duró más de un año, durante el cual el vehÃculo se desmontó pieza a pieza. Pero no se quedó ahÃ: el equipo decidió ir más allá e instalar el motor S85, un bloque de 5.0 litros y diez cilindros en V atmosférico que desarrolla 507 CV a 7.750 rpm y 520 Nm de par a 6.100 rpm, con una zona de potencia que alcanza las 8.250 rpm. Este propulsor, que equiparon los M5 y M6 de la generación E60, está inspirado en la tecnologÃa de los Fórmula 1 de BMW Motorsport y ofrece una banda sonora sencillamente adictiva.

La mecánica se combina con una caja de cambios manual de seis velocidades, una rareza en Estados Unidos donde el M5 E60 ofrecÃa esta opción frente al SMG III de siete relaciones. La tracción integral original del X5 se mantiene intacta, lo que permite que toda esa potencia llegue al asfalto de forma efectiva…

Y para que el chasis esté a la altura, se ha instalado un sistema de escape personalizado, una suspensión recalibrada y frenos M Sport con pinzas de color azul firmadas por Kith. El exterior luce el clásico Titanium Silver Metallic, el mismo color con el que se presentó el primer X5, y conserva las lÃneas originales de Frank Stephenson, aunque con algunos ajustes para dar cabida a la nueva mecánica.
Interior personalizado y detalles exclusivos

Dentro, el ambiente también cambia por completo. El cuero negro domina el habitáculo y el logotipo de Kith aparece grabado en los asientos, la consola central, la palanca de cambios y los paneles de las puertas.
También hay detalles en aluminio y un velocÃmetro personalizado con el logo de Kith y BMW M que marca hasta los 280 km/h. Un conjunto que mezcla artesanÃa, nostalgia y una dosis de locura perfectamente calculada. Este X5 no es solo un coche, es una pieza de coleccionista que celebra la unión entre el mundo de la moda urbana y la ingenierÃa alemana.
El X5 moderno de Kith: elegancia contemporánea
Junto a esta bestia mecánica, BMW y Kith también presentaron un BMW X5 de quinta generación, basado en la versión 40 xDrive. Este modelo es algo más sobrio, más minimalista, pero igual de exclusivo. Su carrocerÃa está acabada en Frozen Titanium Silver, un tono escultórico que le da un aspecto casi de obra de arte, y monta llantas de 23 pulgadas, frenos M Sport y pilotos traseros transparentes. El emblema de Kith se integra con discreción en la carrocerÃa, mientras que en el interior encontramos asientos deportivos con estructura de fibra de carbono tapizados en cuero negro, con el logo de Kith en relieve y el escudo ‘K&K’ en la segunda fila.
Bajo el capó, este X5 utiliza el conocido motor de seis cilindros en lÃnea B58 con sistema microhÃbrido de 48 voltios. Entrega 400 CV y 580 Nm de par, suficientes para acelerar de 0 a 100 km/h en 5,1 segundos y alcanzar una velocidad máxima limitada a 250 km/h. No es un V10 salvaje, pero sà un equilibrio perfecto entre rendimiento y sofisticación, pensado para quienes buscan exclusividad sin renunciar al confort diario.

Ambos modelos representan dos formas de entender la colaboración entre BMW y Kith: una mirada al pasado reinterpretada con audacia y una visión del futuro que apuesta por la exclusividad contemporánea. La presentación en Monterey ha dejado claro que esta alianza ya no es solo una estrategia de marca, sino una narrativa en evolución. El E53 renacido es, sin duda, el gran protagonista, pero el X5 moderno complementa a la perfección la historia, mostrando la evolución del diseño y la tecnologÃa en 26 años. Verlos juntos, uno al lado del otro, es un recordatorio de lo mucho que ha cambiado el automóvil, pero también de que ciertas emociones, como el rugido de un V10 atmosférico, nunca pasan de moda.

