El Land Rover Range Rover Electric marca un punto de inflexión para el SUV de lujo por excelencia: mantiene el porte, la presencia y la calidad artesanal que han convertido al Range Rover en un icono desde hace más de medio siglo, y añade una propulsión 100% eléctrica diseñada para elevar la finura, la capacidad y la respuesta en cualquier terreno. Tras un largo periodo de desarrollo y pruebas extremas —desde el Círculo Polar Ártico hasta el desierto—, la versión eléctrica llega con una hoja de especificaciones centrada en lo que importa a sus clientes: el mismo Range Rover de siempre, “solo que más Range Rover”.
La filosofía de producto es clara: primero, debe ser un Range Rover auténtico; después, un eléctrico. Por eso su diseño apenas se distingue del modelo térmico, y por eso también Land Rover ha apostado por una arquitectura y unos componentes propios —motores, batería, electrónica de potencia y software— que integran la electrificación con los sistemas de tracción, chasis y gestión de la energía de la casa. El resultado es un SUV silencioso, extremadamente refinado y capaz, que no renuncia a los atributos que le han granjeado fama mundial: confort regio, aptitudes off‑road reales y una experiencia de lujo sin estridencias.
En esta ficha reunimos toda la información confirmada y preanunciada por la marca y las primeras tomas de contacto de la prensa especializada con unidades de desarrollo. Muchos datos siguen en homologación o no han sido desvelados de forma definitiva, pero la imagen técnica, de uso y de posicionamiento ya está bastante definida.
Diseño del Land Rover Range Rover Electric
La estética del Range Rover Electric se mantiene deliberadamente fiel al L460 actual. A simple vista, los cambios son sutiles: una parrilla más cerrada y limpia, un difusor posterior sin salidas de escape y juegos de llantas específicos de perfil más aerodinámico. La idea es que el cliente que aprecia el diseño atemporal y minimalista del Range Rover no tenga que “cambiar de coche” por elegir la versión eléctrica. Incluso los emblemas diferenciadores son discretos.
Las proporciones permanecen inalteradas, con el capó horizontal, superficies lisas, detalles enrasados y la característica zaga vertical. En el lanzamiento se ofrecerá la carrocería de batalla estándar (alrededor de 5,05 m), y está previsto que la batalla larga (en torno a 5,25 m) llegue más adelante, reforzando el enfoque de “limusina de lujo” que siempre ha distinguido a las versiones LWB del Range Rover. La ausencia de un “frunk” o maletero delantero —el vano se reserva a unidades de control y componentes del sistema de alto voltaje— es prácticamente la única pista de que este Range Rover no es térmico ni híbrido.
En el interior, la propuesta se mantiene en la élite del segmento: materiales nobles, artesanía y una ergonomía enfocada a la serenidad. La insonorización natural de la propulsión eléctrica, el aislamiento estructural del chasis y el reglaje de la suspensión de aire llevan el confort acústico a un nivel superior, con ese “cocoon” o caparazón de bienestar que la marca persigue desde hace generaciones. A nivel de interfaz, conserva la lógica del sistema Range Rover actual, incluida la integración de los modos de conducción y del Terrain Response.
Características técnicas del Land Rover Range Rover Electric
La base técnica es una evolución profunda de la plataforma MLA (Modular Longitudinal Architecture), concebida desde el origen para admitir electrificación total. El Range Rover Electric emplea dos motores eléctricos síncronos de imanes permanentes —uno por eje—, alimentados por una batería doblemente apilada (double‑stack) de ~118 kWh de capacidad útil (algunas fuentes hablan de 117 kWh en especificaciones preliminares), una solución posible gracias a la altura del vehículo y que contribuye a mantener una buena repartición de masas y un centro de gravedad más bajo que en las versiones térmicas.
- Potencia y par: la cifra anunciada para los prototipos de desarrollo es de 542 CV, con 850 Nm (627 lb ft) de par combinados. No se ha comunicado aún el 0‑100 km/h oficial ni la velocidad máxima, pero las primeras pruebas apuntan a una entrega “suficiente” y muy lineal, priorizando la finura sobre los picos de aceleración.
- Batería y gestión térmica: la batería opera en arquitectura de 800 V y está asistida por un sistema de gestión térmica propietario (referido internamente como Thermassist), capaz de evaluar de manera continua cientos de parámetros para mantener la temperatura óptima del pack, mejorar la eficiencia, acelerar la carga y garantizar el confort interior. Dispone de bomba de calor de serie, operativa incluso a temperaturas tan bajas como −15 ºC, y el conjunto ha sido validado para climas extremos (desde alrededor de −40 ºC hasta +50 ºC).
- Carga: admite carga rápida en corriente continua (DC) de hasta 350 kW, con tiempos anunciados en el entorno de 10‑80% en 20–30 minutos, dependiendo de las condiciones. En alterna (AC), equipa de serie 22 kW. Además, implementa una función de “batería partida virtual” para optimizar la carga en puntos de 400 V, dividiendo el pack en dos bancos de 400 V que cargan en paralelo para sostener potencias más elevadas en esa infraestructura.
- Autonomía: Land Rover habla de “más de 300 millas” (superiores a 480 km) y diversos medios estiman un rango WLTP en torno a 310‑330 millas (aprox. 500‑530 km), a la espera de homologación definitiva. La marca subraya que las cifras se han dimensionado a la realidad de uso de sus clientes, atendiendo a millones de trayectos analizados.
- Chasis y suspensión: mantiene la suspensión neumática con tarados y lógica de control específicos para la versión eléctrica. Se han introducido muelles de doble tasa y una calibración de amortiguación que controla con mayor precisión el cabeceo y el balanceo, aprovechando el centro de gravedad más bajo. La dirección trasera está disponible para mejorar el radio de giro y la agilidad a baja velocidad.
- Capacidad off‑road: conserva y eleva lo que define a un Range Rover. Gracias a los dos motores y al control de tracción avanzado, la gestión del deslizamiento es hasta 100 veces más rápida que en los modelos de combustión. Los sistemas ITM (Integrated Traction Management) e IDD (Independent Driveline Distribution) detectan la pérdida de adherencia en milisegundos y modulan el par al instante. La integración con Terrain Response y la Frenada de Descenso de Pendientes permite, además, que la conducción “a un pedal” se extienda al uso fuera de asfalto con una precisión inédita. La profundidad de vadeo declarada alcanza los 900 mm, manteniendo intacta esa habilidad tan propia del modelo.
- Geometrías: aunque el gran paquete de baterías reduce ligeramente el ángulo ventral —fuentes de desarrollo hablan de aproximadamente 22º—, la marca asegura que las cotas clave (ataque, salida, altura libre) igualan o mejoran a las del Range Rover convencional en la mayoría de modos.
Gama mecánica del Land Rover Range Rover Electric
El Range Rover Electric se lanza con un esquema de doble motor (uno por eje) y tracción total gestionada por software, con 542 CV y 850 Nm como referencia anunciada en la fase de prototipo. No hay confirmación oficial de variantes adicionales de potencia ni de configuraciones de cuatro motores; de hecho, los ingenieros de JLR defienden que el planteamiento de dos motores optimiza el peso, el empaquetado y la eficiencia para el uso real del Range Rover.
En cuanto a baterías, el pack usable se sitúa en torno a los 118 kWh y funciona a 800 V. La marca ha priorizado el equilibrio entre capacidad, masa y rendimiento térmico para sostener autonomías reales competitivas y potencias de carga altas sin penalizaciones en clima extremo. La carrocería de batalla estándar llegará primero; la batalla larga se incorporará posteriormente, ampliando la oferta para quienes buscan un espacio trasero de nivel limusina.
Equipamientos del Land Rover Range Rover Electric
A falta de la lista cerrada de acabados, la dotación prevista refleja la filosofía de “lujo silencioso” y capacidades Range Rover elevadas:
- Sistemas de tracción y asistencia off‑road de última generación: Terrain Response con integración completa de la propulsión eléctrica, modos específicos para nieve, barro, arena y rocas, y coordinación con la conducción a un pedal y la Frenada de Descenso de Pendientes.
- Suspensión neumática con muelles de doble tasa y amortiguación recalibrada para la versión BEV, buscando el control de la carrocería sin sacrificar confort.
- Arquitectura eléctrica de 800 V con carga rápida DC hasta 350 kW y AC trifásica de 22 kW de serie.
- Puertos de carga a ambos lados en la zona trasera para facilitar la conexión tanto en vía pública como en garaje, con cubiertas motorizadas y señalización iluminada.
- Gestión térmica avanzada (Thermassist) con bomba de calor operativa en frío extremo, priorizando rendimiento, autonomía y confort.
- Dirección a las ruedas traseras para mejorar la maniobrabilidad urbana y el aplomo en cambios de carril.
- Conducción a un pedal con varios niveles de regeneración, afinada para asfalto y también para uso off‑road.
En el habitáculo, cabe esperar la misma factura de materiales y tecnología del Range Rover actual: tapicerías de alto nivel, inserciones y mandos con tacto exquisito, y el ecosistema de infoentretenimiento de la marca con integración de los modos del vehículo. La acústica se beneficia tanto de la ausencia de motor térmico como de un gran trabajo en sellado y aislamiento estructural, asentando un interior de referencia por quietud.
El Land Rover Range Rover Electric según EuroNCAP
Ensayo de Euro NCAP del Range Rover 2023 (generación L460) con calificación de 5 estrellas. El vídeo resume los impactos frontal y lateral, la prueba de poste, la protección de usuarios vulnerables y la evaluación de asistentes (frenada automática de emergencia, apoyo de carril y control de velocidad). Aunque corresponde a la versión de combustión, comparte base estructural y tecnologías de seguridad con el Range Rover Electric, por lo que es una referencia útil mientras se publica la valoración específica del BEV.
Rivales delLand Rover Range Rover Electric
El Range Rover Electric se sitúa en la cúspide del segmento de los SUV eléctricos de lujo, un territorio que gana competencia a gran velocidad. Entre sus rivales más directos destacan:
- Mercedes‑Benz EQS SUV: referencia por tecnología y autonomía WLTP elevada, con enfoque de confort premium y gran habitabilidad.
- BMW iX: propone altas potencias, buen rango de uso real y chasis muy elaborado, con una imagen más vanguardista.
- Volvo EX90: apuesta por la seguridad y la eficiencia, con siete plazas y una plataforma moderna, a precios más contenidos.
- Lotus Eletre: enfoque más deportivo y de diseño llamativo, con potencias muy altas y gran carga tecnológica.
- Kia EV9: alternativa de gran tamaño y 3 filas, muy competitiva por precio y practicidad, aunque de menor posicionamiento de lujo.
Por planteamiento, refinamiento y capacidades 4×4, el Range Rover Electric mantiene una personalidad única. No pretende ser el más llamativo; sí el más sereno, capaz y lujoso en el uso cotidiano y fuera del asfalto. La clave competitiva estará en la autonomía homologada final, la eficiencia real y la política de precios/equipamiento frente a sus rivales alemanes y escandinavos.
Puntos a destacar
- Refinamiento sobresaliente: silencio de marcha y confort de suspensión de primer nivel, potenciados por la propulsión eléctrica.
- Capacidad off‑road real con respuesta instantánea: gestión de tracción 100 veces más rápida que en los térmicos, integración con Terrain Response y vadeo hasta 900 mm.
- Infraestructura eléctrica de alto rendimiento: 800 V, hasta 350 kW en DC, 22 kW en AC y puertos de carga a ambos lados.
Puntos a mejorar
- Autonomía estimada “>300 millas”: podría quedar por debajo de las cifras WLTP de algunos rivales que anuncian 600 km o más.
- Precio elevado: previsiblemente desde alrededor de 130.000 £, con configuraciones que podrían acercarse (o superar) las 150.000 £.
- Sin frunk y datos de maletero sin confirmar: la ausencia de hueco delantero resta versatilidad y aún no hay cifra oficial de carga trasera.
Precios del Land Rover Range Rover Electric
Los precios oficiales por mercado están pendientes de comunicación. Las referencias publicadas por medios especializados en el Reino Unido sitúan el arranque “desde” alrededor de 130.000 £, con configuraciones bien equipadas que podrían acercarse o superar las 150.000 £. La disponibilidad inicial está prevista con la batalla estándar; la llegada posterior de la variante de batalla larga podría implicar un escalón adicional en precio. Como siempre en Range Rover, la personalización y los paquetes de confort/tecnología podrán influir significativamente en el coste final. Las tarifas definitivas, equipamientos cerrados y posibles programas de servicio/garantía asociados a la batería (8 años o 160.000 km, según comunicaciones de la marca sobre cobertura de baterías) se confirmarán en la fase de lanzamiento en cada país.