Dyson muestra el prototipo del SUV eléctrico que jamás lanzó al mercado

Triunfar en el sector del automóvil es una de las empresas más arduas. Lo vemos en multitud de pequeños fabricantes que llegan con ganas de comerse al mundo y al final son ellos quienes desaparecen. Las razones para que sea tan complejo son muchas y muy variadas, pero hay una muy importante: la económica. Un ejemplo de proyecto fracasado es el que emprendió hace un par de años el fabricante de electrodomésticos Dyson.

Dyson, que es mundialmente conocido por sus aspiradoras, quiso crear un modelo eléctrico de elevado nivel. Para ello, puso sobre la mesa una gran inversión y contrató a un equipo de ingenieros brillantes. Sin embargo, de un día para otro anunció que cancelaba el proyecto y no dieron más explicaciones. Ahora sabemos qué pasó y podemos ver las imágenes de aquel proyecto que, para nuestra desgracia, nunca verá la luz del día.

Dyson se retiró del sector por sus elevados costes de desarrollo

Como buen británico, Sir James Dyson ha explicado a The Times los periplos de este proyecto. Además, uno de sus hombres fuertes dejó un tweet en la red social del pajarito para recordarnos que no podíamos perdernos esta entrevista. Basta con leerla, pero con traducir las palabras de Davage conoceremos algunas características del modelo que estaban preparando y la verdadera causa de porqué nunca llegó al mercado…

«Imágenes del automóvil «Dyson» que ninguno de nosotros conducirá, desde el Times de hoy, 7 asientos, 2.6 toneladas, rango de 600 millas. Tuvo que abandonar el proyecto ya que habría tenido que vender cada automóvil por £150,000, más que los principales fabricantes de automóviles, que subsidian sus vehículos eléctricos»

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Sí, el producto que Dyson quería comercializar era un SUV de gran tamaño, habitabilidad generosa y precio ciertamente elevado. Respecto a su interior, el habitáculo estaba configurado para acoger hasta a siete pasajeros repartidos en tres filas de asientos. Todo ello se traducía en un tamaño exterior de 5 metros de longitud, 2 metros de ancho, 1,7 metros de altura y un peso final de 2,6 toneladas.

Para moverse, contaba con dos motores eléctricos de 200 kW (544 CV en total) alimentados por baterías en estado sólido. Gracias a ellas alcanzaría una autonomía, entre recargas, cercana a los 1.000 kilómetros. Todo ello con unas prestaciones de auténtico deportivo: aceleración de 0 a 100 kilómetros por hora de 4,8 segundos y velocidad máxima limitada a 200 kilómetros por hora.

¿Y quién fue el perdedor de toda esta historia? Pues Sir James Dyson, que fue quien puso de su bolsillo la inversión necesaria para el proyecto. En concreto, unos 500 millones de libras, al cambio unos 560 millones de euros. Con todo, es poco probable que el proyecto «N526» vuelva a resurgir, aunque quien sabe, igual lo piensan y encuentran una forma de recuperar la inversión y acabar con sus rivales. ¿Qué os parece?

Fuente – The Times


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