EBRO, la histórica empresa española de automóviles, vuelve a situarse en el centro de la atención automovilística tras anunciar su intención de competir como equipo oficial en el Rally Dakar dentro de la categoría T1+, la más exigente y tecnológica del Mundial FIA de Rally-Raid (W2RC). Esta decisión marca un nuevo capítulo en la estrategia deportiva y comercial de la compañía, cuya historia supera las siete décadas de presencia en el mercado.
La edición de 2026, que tendrá lugar del 3 al 17 de enero en Arabia Saudí, será el escenario en el que EBRO se enfrentará a fabricantes de primer nivel como Toyota, Ford, Dacia y Mini, empleando un vehículo 4×4 desarrollado bajo la normativa T1+. El objetivo de la marca es claro. Alcanzar un papel destacado en la clasificación final del evento más exigente del mundo del motor. De esta forma, podrán llegar a más clientes recuperando su esencia…
Una apuesta por la innovación y la competición…
Con este movimiento, EBRO refuerza su imagen y busca consolidar su renacimiento en el competitivo sector del automóvil. Tras su relanzamiento en el año 2023, la compañía, radicada en la antigua planta de Nissan en Barcelona y ahora bajo la tutela de un consorcio que incluye a Chery, ha iniciado la comercialización de sus nuevos modelos a finales de 2024. Actualmente, dispone de tres propuestas en el mercado (S800, S700 y S400) y cuenta con una red de 60 concesionarios repartidos en tan solo siete meses.
Pedro Calef, CEO de EBRO Motors, ha explicado que participar en el Dakar representa para la casa mucho más que una simple aventura deportiva. “Estamos entusiasmados por volver a participar en el Dakar. Es la prueba más extrema y nos brinda la oportunidad de enfrentarnos a desafíos que ponen a prueba nuestro espíritu de equipo, la capacidad de superación y la fiabilidad, valores clave en el ADN de EBRO”.
El regreso al Dakar: historia y estrategia…
Esta será la segunda vez que EBRO participe en el mítico rally, ya que en 2022 debutó en la iniciativa Dakar Future con un SSV eléctrico como coche 0, una incursión pionera que sirvió para mostrar el compromiso de la marca con la innovación y la tecnología sostenible. Cuatro años más tarde, EBRO da el salto a la categoría principal, afrontando el reto de competir de tú a tú con las grandes escuderías internacionales.
En la categoría T1+, los vehículos están sometidos a estrictas exigencias técnicas. Usan chasis tubulares, carrocerías reforzadas con materiales compuestos y motorizaciones de alta potencia, frecuentemente V6 biturbo o V8, complementadas por sistemas de tracción total y suspensiones de gran recorrido. Los prototipos pueden alcanzar una anchura de 2,30 metros y están diseñados para soportar las condiciones más extremas de la competición.
Un desafío ante los grandes del automovilismo…
EBRO se enfrentará a una competencia feroz. Marcas como Toyota, Ford, Dacia y Mini han consolidado estructuras deportivas potentes y cuentan con un elenco de pilotos y medios técnicos de primer nivel. La presencia de EBRO en esta categoría supone no solo un reto técnico y logístico, sino también una excelente oportunidad para posicionar la marca a nivel internacional y demostrar su capacidad de adaptación a los nuevos retos del sector.
Pese a que todavía no se han detallado aspectos concretos sobre el programa técnico ni sobre la elección de pilotos –que se prevé anunciar próximamente–, todo apunta a que la marca podría optar por aliarse con especialistas como Century Racing, integrando soluciones ya testadas en competición y adaptándolas a las necesidades propias del equipo EBRO.
Planes de EBRO de cara al futuro…
El anuncio de la participación en el Rally Dakar llega tras varios movimientos estratégicos de EBRO, como el reciente acuerdo de patrocinio con la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), pasando a ser socio principal de las selecciones masculina, femenina y Sub-21. El impulso refuerza la presencia de la marca en el deporte, vinculando su imagen a los valores de esfuerzo, superación y trabajo en equipo tanto en el fútbol como en el automovilismo.
La renovación de EBRO como marca no solo pivote sobre su legado histórico, sino que también abraza la innovación tecnológica y la internacionalización. El nuevo modelo S400, por ejemplo, se posiciona como un SUV híbrido competitivo fabricado en España. Mientras que su participación en el Dakar busca elevar la notoriedad de la marca y contribuir a su expansión fuera de nuestras fronteras.
Con esta incursión en el rally más duro y mediático, EBRO aspira a consolidarse entre las opciones preferentes del consumidor para España y otros países, aprovechando tanto su memoria de marca como la oportunidad de demostrar en condiciones extremas los valores de robustez, fiabilidad y capacidad tecnológica que caracterizan su nueva etapa.
Fuente – EBRO
Imágenes | EBRO