El modelo espaƱol de seguridad vial ha sido protagonista en la Reunión de Alto Nivel de Naciones Unidas celebrada en Nueva York. Tanto el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, como el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Ćscar Puente, intervinieron para exponer los avances logrados y las propuestas de futuro, con el objetivo comĆŗn de reducir a la mitad las muertes por accidente de trĆ”fico y lesiones por siniestros viales para 2030, tal como recoge la Agenda 2030 y el Decenio de Acción de la ONU.
EspaƱa ha pasado de ser uno de los paĆses con peores tasas de mortalidad en carretera de la Unión Europea a situarse entre los mejores, con una reducción de 128 a 37 fallecidos por millón de habitantes en los Ćŗltimos veinte aƱos. Este logro, segĆŗn la dupla de ministros, se debe a una combinación de voluntad polĆtica, coordinación institucional y medidas concretas que ahora se presentan como ejemplo internacional en materia de seguridad vial, accidentes de trĆ”fico y movilidad segura. Y aunque lo que pasa en nuestras carreteras te parezca injusto, en un sin fin de paĆses la situación es todavĆa peor, de ahĆ la colaboración.
La delegación espaƱola habla en la ONUā¦

La delegación española, compuesta también por la subsecretaria de Interior, Susana Crisóstomo, y el director general de TrÔfico, Pere Navarro, ha participado activamente en los debates. Marlaska intervino en la Asamblea General y en un evento paralelo de la Organización Mundial de la Salud, mientras que Puente tomó parte en una mesa redonda organizada por el enviado especial de la ONU, Jean Todt. Ambos coincidieron en que la seguridad vial es una responsabilidad compartida que requiere el compromiso de administraciones, empresas y ciudadanos.
Medidas mĆ”s destacadas y propuestas de futuroā¦
Grande-Marlaska puso sobre la mesa tres pilares fundamentales: situar a las vĆctimas en el centro de la gestión, implicar a toda la sociedad y garantizar el cumplimiento de la legislación. Entre las medidas ya implantadas, destacó el lĆmite de velocidad a 30 km/h en vĆas urbanas de un solo carril y la sustitución de los triĆ”ngulos de emergencia por las balizas V-16 conectadas. De cara al futuro, el ministro insistió en la urgencia de reducir la tasa mĆ”xima de alcohol al volante hasta 0,1 miligramo por litro de aire espirado, una propuesta que calificó de prioritaria para el Gobierno.
Infraestructuras y tecnologĆa como pilaresā¦

Por su parte, Ćscar Puente centró su intervención en el mantenimiento de las infraestructuras, afirmando que la inversión pĆŗblica en conservación y modernización de carreteras no es un gasto, sino la forma mĆ”s eficaz de salvar vidas. El ministro recordó que el Ministerio estĆ” transformando muchas carreteras a su paso por municipios en vĆas accesibles y seguras para peatones, ciclistas y motoristas, que representan el 38% de las vĆctimas mortales. AdemĆ”s, destacó el sistema integral de gestión de la seguridad vial que permite identificar riesgos y priorizar actuaciones, apoyado por los avances tecnológicos en seguridad pero sin sustituir la inversión directa.
Ambos ministros coincidieron en la importancia de la cooperación internacional. Marlaska apostó por reforzar el Programa Iberoamericano de Seguridad Vial y por incluir compromisos claros en la próxima Cumbre Iberoamericana de jefes de Estado, que se realizarĆ” en noviembre en Madrid. La declaración conjunta adoptada en la reunión insta a los paĆses a trabajar en sistemas de transporte seguros y sostenibles, y a desarrollar infraestructuras resilientes.
EspaƱa ha compartido siete lecciones aprendidas que van desde la voluntad polĆtica hasta la comunicación pĆŗblica, con la esperanza de que otros paĆses puedan aplicarlas para reducir la siniestralidad. El balance de la participación espaƱola en la ONU deja claro que el paĆs ha logrado avances significativos, pero que aĆŗn queda camino por recorrer. La reducción de la tasa de alcohol, la mejora de las infraestructuras y la apuesta por la tecnologĆa son algunas de las lĆneas que marcarĆ”n el futuro de la seguridad vial en EspaƱa, con el objetivo Ćŗltimo de que ningĆŗn siniestro sea inevitable.
