Ferrari es una de las firmas con mayor tirĂ³n comercial y mediĂ¡tico del actual sector del automĂ³vil. No en vano, llegar a esta posiciĂ³n le ha costado muchos años y miles de millones en inversiones de I+D+i. La FĂ³rmula 1 tambiĂ©n le ha ayudado bastante, aunque Ăºltimamente no estĂ¡ pasando por su mejor momento. Sea como fuere, no puede dormirse en los laureles, pues debe asumir los nuevos paradigmas en movilidad para que sus rivales no la superen.
Uno de los mĂ¡s complejos de afrontar tiene que ver con la electrificaciĂ³n de su gama. Sobre todo, porque esta tecnologĂa aĂºn no estĂ¡ todo lo madura que deberĂa y alcanzar un punto de equilibrio es muy complicado. Por ello, el equipo de ingenieros de la firma ha decidido dar sus primeros pasos con versiones hĂbridas enchufables. El primero fue el SF90 Stradale, pero no serĂ¡ el Ăºnico ni el Ăºltimo en llegar. Ahora debuta en sociedad el Ferrari 296 GTB…
La imagen del Ferrari 296 GTB es fluida y muy limpia: pura…

Ya lo intuĂamos cuando las fotos espĂa del Ferrari 296 GTB iban viendo la luz. La imagen que luce este nuevo super deportivo es una de las mĂ¡s puras de cuantas podremos encontrar en el mercado actual. Su fisonomĂa ha nacido en el Ferrari Styling Centre y tiene como objetivo redefinir la identidad de las berlinetta biplaza de motor central trasero. Esto podemos verlo en elementos como el parabrisas de estilo visera o la luneta trasera vertical.
SegĂºn Ferrari, el exterior del 296 GTB muestra la «uniĂ³n perfecta entre simplicidad y funcionalidad». De hecho, indican que su modernidad hace referencia a los Ferrari de los años 60, que hicieron de la simplicidad y la funcionalidad sus firmas. Entre los referentes a destacar estĂ¡ el mĂtico 250 LM de 1963. AdemĂ¡s, tampoco podemos olvidar que tambiĂ©n se inspira en modelos mĂ¡s recientes, como el alerĂ³n trasero activo visto en el LaFerrari.
La cabina del 296 GTB evoluciona la interfaz digital del SF90 Stradale

Si el diseño exterior del Ferrari 296 GTB es limpio y puro, en el interior se mantiene la tĂ³nica. Aunque no lo parezca, la tecnologĂa y la digitalizaciĂ³n dominan el puesto de mando y resto del salpicadero. Sobre todo porque tras el volante cuenta con un generoso cockpit digital configurable que evoluciona el concepto que ya estrenĂ³ el SF90 Stradale. De hecho, cuando el motor estĂ¡ apagado, las pantallas se van a «negro», aportando un toque minimalista.
A destacar los nuevos asientos deportivos que, siguen un estilo de diapasĂ³n, e integran ranuras a contraste con los tonos que luce el salpicadero. Tampoco podemos pasar por alto el nuevo HUD (Head Up Display) que, con mucho tino, estĂ¡ integrado en el tapizado de cuero que recubre la cĂºpula que protege el cuadro de instrumentos. Por Ăºltimo, Ferrari destaca la calidad de los materiales empleados para vestir el salpicadero, puertas y asientos.
Motor gasolina V6 inédito en la gama + 122 kW provenientes del motor eléctrico

Por Ăºltimo debemos hablar del corazĂ³n que da vida al nuevo Ferrari 296 GTB. Como hemos mencionado es hĂbrido enchufable (PHEV), pero no tiene nada que ver con el SF90 Stradale. En este caso apuestan por combinar un nuevo bloque gasolina 3.0 V6 con un motor elĂ©ctrico en posiciĂ³n trasera. La potencia del conjunto alcanza los 830 CV y 740 Nm de par y para su gestiĂ³n confĂa en una transmisiĂ³n automĂ¡tica de doble embrague y 8 relaciones.
La capacidad energĂ©tica de la baterĂa, de ion litio, es de 7,45 kWh y estĂ¡ montada bajo el piso. Gracias a ella, el 296 GTB puede recorrer, en modo cien por cien elĂ©ctrico, hasta 25 kilĂ³metros. Y te estarĂ¡s preguntando ¿Este modelo pesarĂ¡ mĂ¡s de la cuenta? Pues no, ya que la marca anuncia una tara en seco de 1.470 kilos si, en un arrebato derrochador, apostamos por incluir el paquete Assetto Fiorano. Esto es, añade 35 kilos mĂ¡s al mĂtico F8 Tributo.
En cuanto a prestaciones puras, el 296 GTB estĂ¡ a gran altura. La aceleraciĂ³n de 0 a 100 kilĂ³metros por hora es de 2,9 segundos y la velocidad mĂ¡xima, aĂºn sin confirmar, superarĂ¡ los 330 kilĂ³metros por hora. Por Ăºltimo, mencionar que este motor no tiene nada que ver con el V6 Nettuno de Maserati y que, como curiosidad, es el primer bloque de Ferrari que lleva los turbocompresores instalados en el interior de la «V» de los cilindros.
Fuente – Ferrari