La Administración Nacional de Seguridad del TrĆ”fico en Carreteras de Estados Unidos (NHTSA) ha puesto el foco sobre uno de los modelos mĆ”s vendidos de Ford en los EEUU, la pick up F-150, por un posible fallo de transmisión que podrĆa tener consecuencias serias en la seguridad vial. Aunque se trata de una investigación centrada en el mercado estadounidense, el caso se sigue con atención tambiĆ©n desde Europa y EspaƱa, donde cualquier defecto de seguridad relevante en un modelo global suele repercutir en controles adicionales y, en ocasiones, en campaƱas de revisión especĆficas.
El organismo estadounidense ha decidido ampliar una pesquisa ya existente para abarcar aproximadamente 1,27 millones de unidades de la Ford F-150 fabricadas entre 2015 y 2017. Las denuncias recibidas describen cambios de marcha sĆŗbitos hacia velocidades mĆ”s bajas y bloqueos momentĆ”neos de las ruedas traseras, situaciones que pueden sorprender al conductor y elevar el riesgo de accidente, sobre todo en vĆas rĆ”pidas o al remolcar cargas pesadas.
Alcance de la investigación sobre la Ford F-150ā¦

La investigación se encuentra ahora en lo que la NHTSA denomina anĆ”lisis de ingenierĆa, una fase mĆ”s avanzada y tĆ©cnica que la revisión preliminar. Este paso implica una evaluación en profundidad de datos, pruebas en condiciones reales, simulaciones y el uso de herramientas de diagnóstico como aplicaciones especĆficas para determinar con exactitud la naturaleza del problema, su frecuencia y su impacto real en la seguridad de los usuarios.
SegĆŗn la agencia estadounidense, el expediente afecta a los modelos Ford F-150 de los aƱos 2015, 2016 y 2017. Los vehĆculos bajo la lupa estĆ”n equipados con cajas de cambios automĆ”ticas, un tipo de problemas en coches automĆ”ticos, que en determinados casos reportados, habrĆan cambiado de manera repentina a una marcha inferior sin previo aviso, provocando una deceleración brusca y un bloqueo momentĆ”neo del eje trasero. Este comportamiento inesperado, especialmente a alta velocidad, puede generar pĆ©rdidas de control y multiplicar las opciones de colisión.
QuĆ© estĆ”n denunciando los propietariosā¦

Los datos recogidos por la NHTSA apuntan a una reducción de marcha sĆŗbita que el conductor no solicita ni puede anticipar. En cuestión de instantes, la transmisión pasa a una relación mĆ”s corta y el vehĆculo frena con mĆ”s intensidad de la que el usuario pretende, lo que en algunos casos viene acompaƱado de un bloqueo fugaz de las ruedas traseras, suficiente para desestabilizar la pick up.
Este tipo de comportamiento es especialmente delicado en situaciones en las que se circula por autopistas o autovĆas, o cuando se transportan remolques, caravanas o cargas de trabajo, un uso habitual de la F-150 en NorteamĆ©rica. Un frenazo inesperado puede pillar desprevenidos a los conductores que circulan detrĆ”s y derivar en alcances, cambios de carril bruscos o maniobras de evasión que complican aĆŗn mĆ”s el trĆ”fico.
Posible origen del fallo en la transmisiónā¦

Ford ha trasladado a la NHTSA que el problema detectado en las unidades de 2015 a 2017 no serĆa idĆ©ntico al ya registrado en las F-150 de 2011 a 2014, donde se identificó un mal funcionamiento de un sensor de velocidad externo y se llevaron a cabo campaƱas de revisión. En los modelos mĆ”s recientes investigados ahora, el origen podrĆa ser distinto y estar relacionado con el desgaste elĆ©ctrico.
La hipótesis que se maneja por el momento es que la combinación de calor y vibraciones, tĆpica de un uso intensivo y prolongado de este tipo de vehĆculo, estarĆa deteriorando ciertas conexiones elĆ©ctricas de la transmisión; por eso el mantenimiento de coches adecuado es clave. Ese desgaste podrĆa provocar la pĆ©rdida intermitente de la seƱal procedente de un sensor interno del cambio, generando órdenes erróneas a la caja automĆ”tica y derivando en los cambios de marcha inesperados descritos por los usuarios.
Un escenario adicional que aumenta la preocupaciónā¦

La investigación de la NHTSA ha identificado un escenario adicional de riesgo relacionado con la pĆ©rdida de seƱal del sensor de rango de transmisión (TRS) en la Ford F-150. En maniobras especĆficas, sobre todo al retroceder en pendiente, el sistema podrĆa cambiar de forma inesperada a punto muerto. Este posible fallo de transmisión preocupa por su carĆ”cter imprevisible y por afectar a situaciones cotidianas de conducción, elevando la atención sobre la seguridad vehicular en uno de los modelos mĆ”s vendidos del mercado norteamericano.
Si la pĆ©rdida de seƱal ocurre mientras la pick up marcha atrĆ”s en una cuesta, el paso involuntario a neutro puede dejar el vehĆculo sin tracción y provocar un desplazamiento hacia delante por inercia. Este comportamiento contrario a lo esperado incrementa el riesgo de colisiones con coches, peatones u obstĆ”culos cercanos durante maniobras de aparcamiento. La unión de pendiente, baja velocidad y reacción tardĆa del conductor convierte posible defecto tĆ©cnico en un factor especialmente delicado para entornos urbanos y residenciales.
El impacto potencial trasciende lo tĆ©cnico y alcanza a la reputación de la marca y al mercado. La Ford F-150, referente entre las pick upĀ“s grandes, podrĆa enfrentarse a un recall masivo con elevados costes y efectos en la confianza del consumidor. La NHTSA estima que hasta 1,3 millones de unidades estarĆan bajo investigación, cifra cercana al total analizado. Mientras continĆŗan pruebas y recopilación de datos, miles de propietarios esperan confirmación oficial sobre posibles revisiones, actualizaciones de software o reparaciones preventivas.
Posibles pasos siguientes y efectos en EspaƱa y Europaā¦

Si el anĆ”lisis de ingenierĆa confirma que existe un defecto de diseƱo o fabricación que compromete la seguridad, la NHTSA podrĆa exigir a Ford una llamada masiva a revisión para las F-150 afectadas. Ese proceso suele incluir la sustitución de componentes, la reparación de cableado o la actualización del software de la transmisión, segĆŗn las conclusiones tĆ©cnicas que se alcancen.
Aunque la investigación se desarrolla en los Estados Unidos, los organismos europeos y nacionales, asĆ como las autoridades de seguridad vial en EspaƱa, suelen estar atentos a este tipo de expedientes. En función de si las versiones comercializadas en Europa comparten la misma arquitectura de transmisión, podrĆa evaluarse la necesidad de controles adicionales, notas informativas a los clientes o incluso campaƱas de revisión preventivas, algo que suele coordinarse a travĆ©s de los canales oficiales de la marca.
Por ahora, la investigación de la NHTSA continúa abierta y sin una resolución definitiva, pero el volumen de unidades implicadas y la naturaleza de los incidentes descritos bastan para que tanto los conductores como el sector del automóvil sigan el caso de cerca. La posibilidad de reducciones de marcha inesperadas y bloqueos momentÔneos de las ruedas, junto con el riesgo de cambios a punto muerto en pendientes, sitúan a la transmisión de la Ford F-150 bajo un escrutinio técnico muy detallado, cuyo desenlace marcarÔ los pasos que deberÔ seguir el fabricante en los próximos meses.
Fuente ā NHTSA
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