La llegada de Leapmotor a Mallén ha dejado de ser un proyecto sobre el papel para convertirse en una implantación industrial en plena cuenta atrás. La firma china, asociada a Stellantis para su desembarco en Europa, va a transformar unas naves logísticas en desuso de esta localidad zaragozana en un centro de ensamblaje de baterías de alto voltaje para sus vehículos eléctricos.
Con este movimiento, la casa china refuerza su estrategia de convertir Aragón en una base clave para su producción europea. La planta de Mallén se sumará a la fábrica de Stellantis en Figueruelas, donde se ensamblarán varios modelos de Leapmotor, y a otras instalaciones ya anunciadas en la provincia, configurando un corredor industrial ligado al coche eléctrico.
Una nueva planta de ensamblaje de baterías en naves ya existentes…

El proyecto se asienta sobre las antiguas naves de la cadena de supermercados Dia, ubicadas en el polígono El Zafranar de Mallén y cerradas desde 2017. Estas instalaciones, con una superficie aproximada de 18.000 metros cuadrados, serán rehabilitadas y adaptadas para albergar el nuevo taller de ensamblaje de baterías de alto voltaje.
La filial española de la marca, LPMIB Automotive Spain, es la promotora de la actuación y figura como titular de la futura planta. La estrategia pasa por aprovechar la estructura ya construida, realizando principalmente obras de adecuación al código técnico y a la normativa de seguridad y contra incendios, en lugar de levantar un edificio de nueva planta.
El diseño y la redacción del proyecto técnico corren a cargo de la ingeniería IDOM, con amplia presencia en Aragón y que está pilotando el aterrizaje industrial de Leapmotor en la región. Esta firma será responsable de planificar la reforma interior de la nave y la integración de las líneas de montaje necesarias para el ensamblaje de las baterías.
Leapmotor en Mallén: claves de la nueva planta de baterías para Stellantis

El Ayuntamiento de Mallén ha agilizado la licencia ambiental para la planta de baterías de Leapmotor, permitiendo que las obras de adecuación comiencen en marzo. Esta infraestructura, situada estratégicamente junto a la autovía A-68, iniciará el ensamblaje entre mayo y junio para abastecer a los coches eléctricos fabricados en la factoría de Stellantis Figueruelas. El proyecto garantiza un suministro ágil de componentes de alto voltaje, consolidando un corredor industrial clave en Aragón para la movilidad sostenible.
La iniciativa requiere una inversión de 20 millones de euros, destinados principalmente a maquinaria avanzada y líneas de montaje. Para financiar este despliegue, la compañía ha captado cerca de 10 millones de euros a través de los fondos europeos y el programa Perte VEC. Estas ayudas, que combinan subvenciones y préstamos ventajosos, impulsan la eficiencia energética y la transformación tecnológica necesaria para integrar la innovadora tecnología de almacenamiento energético de la marca china en el mercado europeo.
En cuanto al impacto laboral, la fábrica generará hasta 100 empleos directos en su fase de plena operatividad, incluyendo especialistas en logística y mantenimiento. Gran parte de la plantilla contará con experiencia previa en el sector de la automoción, facilitando una transición fluida de conocimientos desde Figueruelas. De este modo, la instalación de Mallén funcionará como un centro especializado de ensamblaje de baterías, optimizando la cadena de valor del vehículo eléctrico mediante procesos de verificación técnica de alta precisión.
Producción de vehículos Leapmotor en Figueruelas…

El proyecto de baterías en Mallén está directamente vinculado a la fabricación de vehículos Leapmotor en la planta de Stellantis en Figueruelas, uno de los grandes hitos de la apuesta de la marca por Europa. La alianza con Stellantis permite aprovechar una factoría ya consolidada para ensamblar varios modelos eléctricos destinados al mercado europeo.
Entre los planes comunicados por la compañía figura la producción del modelo B10 en Zaragoza, con una previsión inicial de 40.000 unidades anuales cuando la línea esté plenamente operativa. Este modelo será el primero de Leapmotor ensamblado en Figueruelas y marcará el arranque industrial de la firma china en Aragón.
Junto al B10, se ha anunciado la fabricación de otros tres modelos: el B05, el A10 y el A05, que irán incorporándose a la línea de producción de manera escalonada en los próximos años. Para ello, la planta de Stellantis está en proceso de adaptación a fin de acoger estos nuevos vehículos eléctricos, tanto en términos de equipamiento como de procesos de trabajo.
Borja y el chasis: otra pieza más en la cadena de valor…

La apuesta de Leapmotor por Aragón no se limita a Mallén y Figueruelas. En el municipio de fabricación de los chasis del modelo B10, en una operación que da nueva vida a unas instalaciones industriales que llevaban años cerradas.
La producción se ubicará en las antiguas naves de Fagor, clausuradas desde 2019, que serán reactivadas gracias a un acuerdo entre Fagor Ederlan y la firma china Duoli Technology, agrupadas en la joint venture Lieder Automotive. Este proyecto prevé la creación de alrededor de 170 empleos y el suministro de los chasis a partir del próximo mes de agosto.
Con esta decisión, Borja se integra también en la red industrial que Leapmotor y sus socios están tejiendo en la provincia de Zaragoza, articulando diferentes fases de producción del vehículo eléctrico: chasis en Borja, baterías en Mallén y ensamblaje final de los vehículos en Figueruelas.
Un nuevo eje para el coche eléctrico en Aragón…

La concentración de proyectos vinculados a la movilidad eléctrica está configurando un eje industrial en las comarcas del Campo de Borja y la Ribera Alta del Ebro, con la A-68 como columna vertebral. A la planta de vehículos de Figueruelas y al nuevo centro de baterías de Mallén se suma la futura gigafactoría impulsada por CATL y Stellantis a través de la sociedad conjunta CSE (Contemporary Star Energy), además de otros proveedores asiáticos que están desembarcando en la zona.
En Mallén, un municipio de alrededor de 3.000 habitantes sin una larga tradición ligada directamente a la automoción, ya se perciben los primeros efectos del anuncio. Aunque la actividad industrial todavía no ha comenzado, se detecta un aumento del movimiento en el mercado de vivienda, tanto en compraventa como en alquiler, ante la expectativa de llegada de trabajadores relacionados con estos proyectos.
El acceso a vivienda se perfila como uno de los retos para Figueruelas, Alagón, Pedrola, Mallén y su entorno, especialmente si todas las inversiones anunciadas acaban consolidándose. Este escenario obliga a las administraciones y al tejido local a anticipar necesidades de servicios, infraestructuras y planificación urbana.
De proyecto discreto a realidad en plena ejecución…

Durante meses, el desembarco de Leapmotor en Aragón se gestionó con fuertes cláusulas de confidencialidad y con escasa información pública sobre los detalles de la inversión. La constitución de su filial española, la obtención de ayudas del Perte VEC, la concesión de licencias municipales y la inminente puesta en marcha de las obras muestran, sin embargo, que el plan ha pasado a una fase plenamente ejecutiva.
Para la propia marca, Aragón se configura como una base estratégica dentro de su proceso de internacionalización y de su objetivo de producir en Europa. La combinación de una planta de vehículos consolidada, la llegada de proveedores de componentes y el apoyo institucional y financiero explica en buena medida la elección de este territorio.
Con la adaptación de las naves de Mallén, la fabricación de chasis en Borja y la producción de vehículos en Figueruelas, Leapmotor y Stellantis consolidan un entramado industrial que integra varias fases clave del coche eléctrico. Si los plazos se cumplen, la zona verá cómo se reactivan instalaciones industriales que llevaban años paralizadas y cómo se generan empleos ligados a una actividad con proyección a medio y largo plazo.