Las ayudas para la compra de coches electrificados viven un momento especialmente intenso en España, con una combinación de programas estatales y autonómicos que buscan dar un último empujón al vehículo eléctrico y al híbrido enchufable. Entre la extensión del Moves III, la inminente llegada del Plan Auto+ y los planes propios de comunidades como Galicia y Cataluña, el mapa de incentivos se ha vuelto más amplio, aunque también algo complejo para quienes están pensando en cambiar de coche.
En paralelo, el Gobierno central está desplegando el Plan España Auto 2030, que marca la hoja de ruta para la próxima década y reserva miles de millones para ayudas directas, infraestructura de recarga y apoyo a la industria. Todo ello se traduce en subvenciones significativas, deducciones fiscales y condiciones algo más sencillas que en etapas anteriores, con el objetivo de que quien quiera dar el salto a un electrificado lo tenga más fácil, tanto si compra un vehículo nuevo como si opta por uno seminuevo.
Moves III: ampliación de fondos y última prórroga en 2025
El Programa Moves III, que ha sido durante años la pieza central de las ayudas a la compra de vehículos eléctricos e híbridos enchufables, encara su recta final con una ampliación extraordinaria de presupuesto. El Ministerio para la Transición Ecológica, a través del IDAE, ha aprobado una extensión de 400 millones de euros para 2025, destinada sobre todo a vaciar las listas de espera acumuladas en buena parte de las comunidades autónomas.
De esos fondos adicionales, ya se han transferido 381,76 millones a las autonomías, que están utilizando el dinero para aprobar expedientes pendientes y admitir nuevas solicitudes hasta el cierre del programa, previsto para el 31 de diciembre. Esta inyección de recursos busca responder al aumento de la demanda de vehículos electrificados y evitar que compradores que llevan meses esperando se queden sin subvención por falta de crédito.
El reparto no se ha hecho esta vez únicamente en función de la población, sino sobre todo según el volumen de solicitudes registradas y la ejecución real de cada territorio. Comunidades como Madrid, Cataluña, Comunidad Valenciana o País Vasco, donde el Moves III ha tenido una gran acogida, han recibido una proporción mayor de los nuevos fondos para poder ponerse al día.
Cómo se reparten las nuevas ayudas del Moves III por comunidades
El nuevo reparto del presupuesto extra del Moves III de 2025 deja algunas cifras relevantes. Entre las comunidades con asignaciones más elevadas se sitúan Madrid (85 millones de euros), Cataluña (75,5 millones), Comunidad Valenciana (50,32 millones) y País Vasco (50,06 millones). Estas cuatro regiones concentran en conjunto más del 65 % de los fondos adicionales debido a la fuerte demanda de vehículos eléctricos e híbridos enchufables y al ritmo de tramitación de los expedientes.
En un segundo escalón aparecen Andalucía, con 26,25 millones de euros más; Castilla-La Mancha, con 21,21 millones; Galicia, con 14 millones; y otras autonomías como Baleares, Aragón, Asturias, Castilla y León, Canarias, Navarra, La Rioja, Cantabria o Extremadura, que reciben importes menores pero suficientes, en la mayoría de los casos, para asumir las peticiones que estaban en lista de espera.
Al margen de este reparto, Murcia no ha solicitado fondos adicionales, por lo que mantiene únicamente la dotación inicial de 12,73 millones de euros para el Moves III. Algo similar ocurre con Ceuta y Melilla, que tampoco han pedido más presupuesto porque con las cuantías asignadas en un principio (por debajo del millón de euros en cada caso) pueden atender la demanda de vehículos electrificados registrada en estos territorios.
Cuánto dinero se puede recibir con el Moves III
Con la ampliación del programa, se mantienen las cuantías máximas de las ayudas previstas para 2025. En el caso de la compra de vehículos de propulsiones alternativas —eléctricos puros, híbridos enchufables o de pila de combustible—, los importes oscilan aproximadamente entre 700 y 9.900 euros por vehículo, en función del tipo de turismo o furgoneta, de si se achatarra un vehículo antiguo y de la situación del solicitante (particular, autónomo, empresa o administración).
Las ayudas se combinan, además, con subvenciones para la instalación de puntos de recarga, tanto en garajes privados como en empresas o aparcamientos públicos. En este caso, el Moves III puede cubrir entre el 20 % y el 80 % del coste de la instalación, de nuevo dependiendo del tipo de beneficiario y de la potencia del cargador. Este apoyo a la infraestructura se considera clave para que los potenciales compradores no renuncien al coche eléctrico por miedo a no poder cargarlo con facilidad.
Desde su puesta en marcha, el Moves III ha contribuido a la adquisición de decenas de miles de vehículos electrificados y a la instalación de decenas de miles de puntos de recarga en todo el país, movilizando una inversión privada que supera con creces los recursos públicos aportados. En Cataluña, por ejemplo, el programa ha ayudado ya a la compra de 35.250 vehículos y a la instalación de 23.800 puntos de recarga, con una inversión asociada de más de 900 millones de euros.
Cataluña: ampliación de 73,5 millones y objetivo de 180.000 nuevas matriculaciones
Entre las comunidades que más están tirando de las ayudas a la compra de electrificados destaca Cataluña, donde la Generalitat, a través del Institut Català d’Energia (ICAEN), ha ampliado en 73,5 millones de euros el presupuesto del Moves III de 2025, que inicialmente era de 62 millones. Con esta ampliación, la línea de ayudas pasa a contar con 135 millones de euros, lo que permite atender todas las solicitudes que estaban en lista de espera y las que se presenten hasta el cierre del programa.
En la parte dedicada a la adquisición de vehículos eléctricos e híbridos enchufables, dotada con 34,3 millones de euros, se habían registrado 19.824 solicitudes por un valor total de 95,5 millones, muy por encima del presupuesto inicial. Hasta la fecha, se han concedido algo más de 6.200 ayudas, y los pagos se van realizando a medida que los beneficiarios presentan la justificación de la compra y la documentación requerida.
En cuanto a la instalación de puntos de recarga, la línea catalana contaba con 25 millones de euros y ha recibido más de 9.100 solicitudes que suman unos 26 millones. La ampliación de los fondos permite ahora tramitar los expedientes que habían quedado varados por falta de crédito y aprovechar el remanente de la línea de vehículos para reforzar este capítulo si es necesario.
El Moves III en Cataluña se integra en el Plan de Impulso al Vehículo Eléctrico 2025-2030 del Govern, una estrategia que pretende lograr 180.000 nuevas matriculaciones de vehículos electrificados y la creación de 9.000 nuevos puntos de recarga de titularidad de la Generalitat. El objetivo es reducir en torno a 470.000 toneladas de CO₂ gracias al salto hacia una movilidad más limpia, con una inversión total estimada de 1.400 millones de euros en el periodo previsto.
Galicia: plan autonómico Renova o teu Vehículo y refuerzo del Moves III
En el noroeste, Galicia combina las ayudas estatales del Moves III —reforzadas con una ampliación de 14 millones de euros aprobada recientemente— con un programa autonómico propio llamado «Renova o teu Vehículo», que se centra en la renovación del parque móvil hacia modelos más eficientes y con menores emisiones.
Este plan gallego ofrece subvenciones de hasta 4.600 euros para quienes sustituyan su coche actual por uno más eficiente, ya sea un vehículo electrificado o de bajas emisiones. Según la Consellería de Economía, la iniciativa podría impulsar la venta de alrededor de 1.600 vehículos en toda Galicia, movilizar unos 37 millones de euros en el sector y generar un ahorro energético anual equiparable a 350.000 litros de gasóleo.
Las cuantías de las ayudas autonómicas pueden alcanzar los 4.000 euros por vehículo, cifra que se incrementa hasta 4.600 euros en el caso de familias numerosas. Una de las particularidades del programa es que el importe se descuenta directamente en el concesionario, de forma que el comprador no tiene que adelantar el dinero ni esperar meses a que se le abone la subvención, algo que históricamente ha sido una de las grandes quejas en este tipo de convocatorias.
El plan gallego está dirigido a la compra de vehículos nuevos electrificados o de bajas emisiones, tanto turismos como furgonetas. El precio máximo admitido es de 42.000 euros (impuestos incluidos) para vehículos electrificados y de 47.000 euros para coches eléctricos puros con más de 30 kilómetros de autonomía en modo eléctrico. Estos límites pueden aumentar hasta en 6.000 euros adicionales cuando se trate de vehículos especialmente adaptados para personas con discapacidad o de automóviles con capacidad para ocho o nueve plazas.
Para acceder a las ayudas del Renova o teu Vehículo es obligatorio achatarrar un coche antiguo. En concreto, se exige la baja definitiva de circulación de un turismo con al menos 10 años de antigüedad o de una furgoneta con un mínimo de 5 años. Además, cada particular solo puede beneficiarse de la ayuda para la compra de un único vehículo, mientras que autónomos y empresas pueden solicitarla para adquirir hasta 10 unidades, lo que abre la puerta a pequeñas renovaciones de flota.
Aunque la convocatoria oficial del programa debe publicarse en el Diario Oficial de Galicia para conocer todos los detalles, el plazo para que los concesionarios se registren como entidades colaboradoras está abierto desde el 31 de diciembre y se prolongará hasta el 15 de septiembre de 2026. Esto permitirá que la red comercial esté preparada para tramitar directamente las solicitudes de los compradores en cuanto se activen las ayudas.
Del Moves III al nuevo Plan Auto+: qué cambia a partir de 2026
Mientras el Moves III agota sus últimos meses de vida, el Gobierno trabaja en la puesta en marcha del Plan Auto+, el nuevo sistema estatal de ayudas que tomará el relevo a partir de 2026. Este programa se integra dentro del Plan España Auto 2030 y tiene como finalidad dar continuidad a los incentivos a la compra de vehículos electrificados, pero con una gestión más centralizada y simplificada que la del Moves.
Una de las novedades más destacadas del Auto+ es que las ayudas serán retroactivas desde el 1 de enero de 2026. Esto significa que quienes compren un vehículo eléctrico o híbrido enchufable desde esa fecha podrán acogerse a las subvenciones una vez se apruebe formalmente la convocatoria, aunque la publicación se demore unos meses. De esta forma se pretende evitar el parón en las ventas que solía producirse mientras se esperaba a que se abrieran las nuevas líneas de ayuda.

Además, el nuevo plan prevé subvenciones que pueden superar los 4.500 euros incluso sin necesidad de achatarrar un vehículo antiguo, lo que amplía el perfil de potenciales beneficiarios y facilita que más personas puedan acceder a un coche electrificado. Esta eliminación de la obligación de desguazar un coche previo supone un cambio importante respecto a muchos programas anteriores, aunque seguirá habiendo, previsiblemente, incentivos adicionales para quienes sí retiren de la circulación vehículos más contaminantes.
Otro elemento clave del Auto+ será la tramitación centralizada y más ágil, pensada para simplificar los procedimientos tanto para los concesionarios como para los compradores. Se busca evitar los cuellos de botella que se han vivido en algunas comunidades, donde la acumulación de expedientes ha provocado demoras de muchos meses en la resolución de las ayudas del Moves III.
Para los profesionales del sector, especialmente los concesionarios de vehículos nuevos y seminuevos electrificados, el Plan Auto+ se presenta como una oportunidad para mejorar la rotación de stock, ya que permitirá contabilizar también ventas ya realizadas gracias a la retroactividad de las ayudas. El Gobierno espera que este nuevo esquema contribuya a consolidar el crecimiento del mercado de vehículos electrificados, que en los últimos años ha acelerado con fuerza.
Plan España Auto 2030: ayudas, recarga y apoyo industrial
El Plan España Auto 2030 es el paraguas bajo el que se enmarca el Auto+ y el conjunto de políticas para impulsar la movilidad eléctrica. Presentado por el Ejecutivo con la idea de promover un «coche eléctrico español y económico», este plan combina incentivos a la demanda, inversión en infraestructura y apoyo a la industria del automóvil.
Por un lado, se ha anunciado una dotación de 400 millones de euros en ayudas directas para la compra de coches eléctricos, que se articularán en buena medida a través del nuevo Plan Auto+. A ello se suman unos 300 millones de euros para desplegar soluciones de recarga —especialmente en aquellas zonas del territorio donde aún hay poca disponibilidad de puntos de carga— y otros 580 millones vinculados al PERTE VEC, que tiene como objetivo convertir a España en un polo relevante en la fabricación de vehículos eléctricos y componentes asociados.
El contexto de estas medidas viene marcado por una reducción del 32,4 % en las emisiones de gases de efecto invernadero desde 2008, según el Instituto Nacional de Estadística, aunque el país sigue emitiendo más de 279 millones de toneladas de CO₂ y otras sustancias contaminantes cada año. De ahí que el Gobierno insista en acelerar la electrificación del parque automovilístico, en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y con la Ley de cambio climático y transición energética, que obliga a los municipios de más de 50.000 habitantes a establecer Zonas de Bajas Emisiones.
En estas áreas, los vehículos eléctricos e híbridos enchufables cuentan con claras ventajas de movilidad, ya que pueden circular libremente sin restricciones que sí afectan a turismos de gasolina o diésel más antiguos. Este marco regulatorio, combinado con las ayudas a la compra y a la instalación de puntos de recarga, está contribuyendo a que cada vez más conductores se planteen seriamente el salto a un modelo electrificado.
Deducciones fiscales y evolución del mercado de electrificados
Además de las subvenciones directas, el Ejecutivo mantiene incentivos fiscales para quienes apuesten por la movilidad eléctrica. Se ha prorrogado, al menos para el próximo ejercicio, la deducción del 15 % en el IRPF por la compra de vehículos electrificados y la instalación de puntos de carga, una medida que busca complementar las ayudas del Moves III y del futuro Plan Auto+.
Según datos de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC), el mercado ya está reflejando estos estímulos y la evolución de las baterías: por primera vez, en un mes se han vendido en España más vehículos 100 % eléctricos e híbridos enchufables que coches de gasolina y diésel. En lo que va de año, se han alcanzado las 200.000 unidades de automóviles electrificados, lo que significa que uno de cada cinco coches vendidos entra dentro de esta categoría.
El despliegue de infraestructura de recarga también avanza, tanto gracias a los programas públicos como a la iniciativa de empresas privadas. Se están instalando miles de nuevos puntos, desde cargadores domésticos hasta estaciones de alta potencia en carretera. En este contexto, compañías españolas especializadas en soluciones de recarga ofrecen cables y equipos compatibles con la mayoría de electrolineras, con altos niveles de protección frente al polvo y al agua y certificaciones europeas que garantizan su seguridad, lo que contribuye a generar mayor confianza entre los usuarios potenciales.
Las ayudas vigentes y las que llegarán en los próximos años dibujan un escenario en el que la compra de un vehículo electrificado es, para muchos hogares y empresas, más asequible que hace apenas unos años. Entre subvenciones estatales, programas autonómicos como el gallego o el catalán, deducciones fiscales y un entorno normativo cada vez más favorable, quienes estén pensando en pasarse a un coche eléctrico o híbrido enchufable cuentan con un abanico amplio de apoyos económicos, aunque resulte imprescindible informarse bien de los requisitos y plazos de cada plan antes de dar el paso.
