
El Rally de Montecarlo 2026 ha dejado una de esas historias que marcan época en el Mundial de Rallyes. En medio de un fin de semana pasado por nieve, hielo, barro y lluvia, Oliver Solberg ha firmado una victoria de gran valor deportivo y simbólico, situándose en el centro del foco internacional y, de paso, agitando el tablero del WRC desde la primera cita del año.
En un escenario tan mítico como exigente, el piloto sueco de Toyota Gazoo Racing ha sabido sobrevivir a todos los cambios de condiciones, a varios sustos y a decisiones de neumáticos muy delicadas para acabar imponiéndose con claridad en el Principado. Con este resultado, Solberg no solo estrena su campaña como piloto oficial, sino que se coloca al frente del campeonato y lanza un mensaje serio al resto de favoritos europeos.
Victoria histórica y récord de precocidad para Oliver Solberg
La actuación de Oliver Solberg en Montecarlo ha sido mucho más que un triunfo más en el palmarés del Mundial. Con 24 años, el escandinavo se ha convertido en el ganador más joven del Rally de Montecarlo en la era moderna, arrebatando ese honor a un rival de casa como Sébastien Ogier, que lo ostentaba desde 2009, y superando incluso la marca que había fijado décadas atrás el también sueco Björn Waldegård.
El hijo de Petter Solberg, campeón mundial de rallyes y de rallycross, ha demostrado que la apuesta de Toyota por darle un asiento oficial tras el adiós parcial de Kalle Rovanperä no era un capricho. Después de brillar en 2025 con el título de WRC2 y ganar la general del Rally de Estonia con un Rally1, ha trasladado ese rendimiento al escenario más prestigioso del calendario, inscribiendo por primera vez el apellido Solberg en el palmarés del Montecarlo.
El propio piloto reconocía que esta prueba ha sido “el rally más difícil” de su carrera. Era su primera participación sobre asfalto con el a tiempo completo, en unas condiciones que cambiaban tramo a tramo. Aun así, lideró la clasificación desde el segundo especial del jueves por la noche y, pese a errores puntuales, fue capaz de gestionar la presión y rematar la faena el domingo.
Un Montecarlo extremo: nieve, hielo, barro y lluvia
La edición 2026 del Rally de Montecarlo ha recuperado ese carácter casi salvaje que le hizo famoso en Europa. Tramos con nieve compacta, placas de hielo, lluvia intensa y zonas llenas de barro obligaron a los equipos a hilar muy fino con las montas de neumáticos y a los pilotos a ir continuamente sobre el alambre, midiendo el riesgo curva a curva.
Ya desde el viernes por la mañana, las especiales se disputaron con nieve en buena parte del recorrido, lo que convirtió los compases iniciales en una auténtica ruleta. Los neumáticos con clavos fueron imprescindibles en las secciones más altas, aunque la mezcla con zonas húmedas y asfaltos más limpios castigó a quienes no acertaron con el equilibrio adecuado. Solberg se llevó dos de las tres especiales matutinas, abriendo un hueco importante frente a sus compañeros de equipo en Toyota.
La quinta especial, sobre carreteras algo menos montañosas pero todavía delicadas por la nieve derretida y el asfalto muy húmedo, añadió aún más picante estratégico. Los equipos optaron por combinaciones diferentes: los Ford guardaron neumáticos con clavos, Toyota montó gomas de nieve sin clavos y Hyundai se la jugó con compuestos superblandos de seco. La elección de Toyota resultó la más equilibrada, permitiendo a Elfyn Evans anotarse su primer scratch del rally.
Sustos, pinchazos y una gestión de riesgo clave
El fin de semana de Solberg no fue un paseo militar. En esa misma SS5, tanto él como Takamoto Katsuta sufrieron pinchazos en la rueda delantera izquierda. El sueco perdió buena parte de la ventaja que había amasado desde el jueves, cediendo más de veinte segundos. Katsuta, por su parte, dejó más de un minuto en el incidente. Aun así, el líder supo mantener la calma y reaccionar en los tramos siguientes.
En otras secciones nevadas, como las que presentaban mucha nieve derretida y hielo en la primera mitad del recorrido, Solberg volvió a tomar el control marcando los mejores tiempos frente a los Hyundai y a sus propios compañeros de Toyota. Ni los pequeños errores ni los sustos ocasionales en zonas de baja adherencia fueron suficientes para que Evans u Ogier pudieran romper definitivamente su ritmo.
Uno de los momentos más delicados se vivió el sábado, en un tramo especialmente largo y roto por la mezcla de barro, nieve y roderas profundas. El GR Yaris Rally1 de Solberg llegó a salirse de la carretera hacia un prado, pero el sueco logró regresar al tramo, completar la especial y, para más mérito, marcar el mejor tiempo. Ese episodio ilustró bien el grado de dificultad de la prueba y la capacidad del joven piloto para recuperar el control en situaciones límite.
Domingo decisivo en el Col de Turini y victoria con autoridad
La jornada final, con el Col de Turini como juez tradicional, tampoco estuvo exenta de tensión. Solberg arrancó el domingo con una ventaja superior al minuto, un colchón que parecía cómodo sobre el papel pero que se redujo momentáneamente en el segundo tramo del día, en las heladas horquillas de La Bollène-Vésubie.
Allí, el sueco se pasó de frenada, se quedó momentáneamente cruzado y encaró la carretera en sentido contrario, perdiendo algunos segundos y dando un buen susto al equipo. Sin embargo, recondujo la situación con rapidez, retomó el ritmo y se presentó en el Power Stage del Turini con margen suficiente para no tener que asumir riesgos excesivos.
A pesar de ese incidente, el balance del día fue positivo: Solberg selló el triunfo con 51,8 segundos de ventaja sobre Evans, una diferencia más que respetable dadas las condiciones. En la clasificación final, el tercer peldaño del podio fue para Sébastien Ogier, ya a más de dos minutos del ganador, tras un domingo en el que perdió terreno frente a su compañero galés y se quedó sin opciones reales de pelear por la victoria.
Triplete histórico de Toyota en el Principado
Más allá de la gesta individual de su nuevo fichaje, Toyota Gazoo Racing ha salido de Montecarlo con un botín de récord. El 1-2-3 firmado por Solberg, Evans y Ogier supone el primer triplete absoluto de Toyota en el Rally de Montecarlo y la primera vez desde 2015 que un solo fabricante monopoliza el podio en esta prueba.
La marca japonesa añade así su séptimo triunfo en la cita monegasca, consolidando su dominio en la era híbrida del WRC. Para Elfyn Evans, el segundo puesto significa su quinto podio en Montecarlo en siete participaciones, confirmando su solidez en una prueba que castiga cualquier error. El británico, copilotado por Scott Martin, aprovechó los pinchazos y pequeños fallos de sus rivales para afianzarse como principal perseguidor de Solberg.
En el caso de Sébastien Ogier, el tercer lugar tiene un sabor agridulce. El francés, acompañado por Vincent Landais, firmó su 15º podio en 17 participaciones en el Monte, una cifra impresionante, pero pasó buena parte del rally peleando más contra la falta de agarre de los neumáticos Hankook y las condiciones cambiantes que contra sus propios compañeros de equipo. Las quejas por la falta de grip fueron una constante en sus declaraciones.
Hyundai se queda a un paso del podio tras un rally muy sufrido
El otro gran actor del Mundial, Hyundai, tuvo que conformarse con ver el podio desde cierta distancia. Adrien Fourmaux, ahora al volante del Hyundai i20 N Rally1, salvó un meritorio cuarto puesto después de un fin de semana lejos del ritmo de los Toyota, aunque se permitió el lujo de apuntarse alguna victoria de tramo en condiciones muy concretas.
Por detrás, Thierry Neuville cerró un rally francamente complicado. El vigente campeón, que cuenta tradicionalmente con un gran seguimiento en Europa, se vio lastrado por un pinchazo que arruinó cualquier opción de remontada el domingo, obligándole a gestionar daños y asegurar la quinta posición. Pese a ello, la marca surcoreana se marchó del Principado con puntos importantes para el campeonato de constructores.
En la superespecial urbana disputada en el entorno del puerto de Mónaco, sobre parte del trazado del circuito de Fórmula 1, Hyundai encontró un pequeño motivo para sonreír. Fourmaux marcó el mejor crono bajo una lluvia torrencial que convirtió el asfalto en una trampa constante, demostrando que el coche tiene potencial cuando el agarre es muy bajo y las condiciones se vuelven casi de supervivencia.
M-Sport Ford, entre abandonos y pinchazos
Para M-Sport Ford, la cita monegasca fue un auténtico vía crucis. El equipo británico vivió un triplete de desgracias que arruinó prácticamente todas sus opciones de firmar un buen resultado general. Jon Armstrong abandonó en la penúltima especial, la SS16, tras salirse de la carretera y chocar cuando peleaba por posiciones destacadas.
Su compañero Josh McErlean tampoco tuvo mejor suerte y se vio obligado a decir adiós tras otro accidente, mientras que Grégoire Munster ni siquiera pudo tomar la salida en la SS14 por problemas mecánicos. A estos abandonos se sumaron pinchazos repetidos que complicaron aún más cualquier intento de remontada, especialmente en las etapas con nieve derretida y cortes muy sucios.
Este cúmulo de incidentes abrió la puerta a que varios pilotos de categorías inferiores, especialmente de WRC2 y WRC3, se colaran en el top 10 general, algo poco habitual en un Montecarlo moderno pero que ilustra bien hasta qué punto el rally fue una prueba de resistencia más que de pura velocidad.
Brillo de los Rally2 y Rally3: Rossel y Fontana al ataque
Entre los coches de especificación Rally2, el gran protagonista fue Léo Rossel. Al volante de su Citroën C3 Rally2, el francés se llevó la victoria en WRC2 y escaló hasta una notable sexta posición absoluta, beneficiándose de los problemas de los Rally1 pero también mostrando un ritmo muy sólido en tramos mixtos y de baja adherencia.
Tras él se situaron Takamoto Katsuta, que salvó los muebles de Toyota con un séptimo lugar después de sus propios problemas de dirección asistida y pinchazos, y otros nombres destacados de WRC2 como Roberto Daprà, Arthur Pelamourgues y Eric Camilli, que cerraron el top 10 general. La presencia de tantos coches de Rally2 en los puestos nobles fue uno de los rasgos más llamativos de esta edición.
Pero si hubo una historia llamativa en las categorías inferiores, esa fue la de Matteo Fontana. El italiano, vigente campeón de WRC3, pilotando un Ford Fiesta Rally3, logró un hito poco habitual al imponerse en dos de los cuatro tramos disputados el domingo, batiendo incluso a algunos de los Rally1 y Rally2 en condiciones muy delicadas por la nieve y el estado de la pista.
Fontana llegó incluso a liderar la clasificación del Super Sunday hasta que Yohan Rossel marcó el mejor crono en el Power Stage y se llevó los cinco puntos en juego. Aun así, el italiano terminó cuarto en esa tabla parcial y se aseguró puntos valiosos para el campeonato del mundo en una jornada donde su valentía y su lectura del terreno sorprendieron a muchos.
Clasificación final destacada del Rally de Montecarlo 2026
La clasificación general dejó una fotografía clara del dominio de Toyota y del papel de perseguidores del resto de marcas. Así quedaron las principales posiciones al término de los cuatro días de competición en el Principado:
- 1.º O. Solberg / E. Edmondson (Suecia, Toyota GR Yaris Rally1) – 4h 24m 59.0s
- 2.º E. Evans / S. Martin (Reino Unido, Toyota GR Yaris Rally1) – a 51.8s
- 3.º S. Ogier / V. Landais (Francia, Toyota GR Yaris Rally1) – a 2m 02.2s
- 4.º A. Fourmaux / A. Coria (Francia, Hyundai i20 N Rally1) – a 5m 59.3s
- 5.º T. Neuville / M. Wydaeghe (Bélgica, Hyundai i20 N Rally1) – a 10m 29.8s
- 6.º L. Rossel / G. Mercoiret (Francia, Citroën C3 Rally2, WRC2) – a 12m 58.4s
En cuanto a la puntuación extra del domingo, Elfyn Evans fue el más efectivo en el Super Sunday y en el Power Stage, sumando los puntos adicionales que le permiten mantenerse cerca de Solberg en la general del campeonato. Junto a él, Fourmaux, Fontana, Yohan Rossel y el propio Solberg se repartieron el resto de puntos en la etapa final.
Impacto en el Mundial: Solberg sale líder del WRC 2026
El botín de Montecarlo coloca a Oliver Solberg al frente del Mundial de Pilotos del WRC 2026. Con la combinación de la victoria general y los puntos añadidos, el sueco se sitúa en la parte alta de la tabla en un arranque de temporada que refuerza su papel de aspirante serio al título.
Por detrás, Elfyn Evans se erige en su principal perseguidor tras un rally muy completo y una gestión inteligente de los momentos de máximo riesgo. Sébastien Ogier, pese a no encontrar el punto óptimo con los neumáticos en casi ningún momento, se mantiene en la lucha gracias a su podio y a su excelente bagaje histórico en Europa, donde es capaz de marcar diferencias en cualquier cita del calendario.
En el top 5 del campeonato aparecen también Adrien Fourmaux y Thierry Neuville, beneficiados por los problemas y abandonos de otros rivales directos. Los dos pilotos de Hyundai, sin embargo, necesitan dar un paso adelante en las próximas citas si quieren plantar cara a Toyota en igualdad de condiciones durante todo el año.
Montecarlo, un clásico europeo que sigue marcando la pauta
Lo ocurrido en el Montecarlo 2026 confirma, una vez más, por qué esta prueba sigue siendo una de las joyas del calendario europeo. Sus carreteras, estrechas y rodeadas de precipicios, sus cambios bruscos de adherencia y la combinación de puertos de montaña como el Col de Turini con tramos urbanos en el entorno del circuito de Mónaco siguen poniendo al límite tanto a los pilotos como a los ingenieros.
En un campeonato cada vez más global, el Monte mantiene ese aire clásico que lo vincula con la historia del automovilismo en el Viejo Continente. La edición de este año, con coches híbridos de última generación peleando contra la nieve de los Alpes, ha servido además para demostrar que la esencia del rally sigue intacta pese a la evolución tecnológica.
La mirada puesta en el Rally de Suecia
Tras este exigente arranque, el WRC 2026 pondrá rumbo ahora al norte de Europa para disputar el Rally de Suecia, previsto del 12 al 15 de febrero. Será el único evento puramente invernal del calendario, con especiales rápidas entre los bosques helados y los bancos de nieve de la región de Umeå.
Para Solberg, correr en casa supondrá un nuevo examen. Llegará como líder del Mundial y con la moral por las nubes tras su victoria en Montecarlo, pero también con la presión añadida de responder ante la afición local. Toyota, por su parte, tratará de consolidar el margen obtenido en el campeonato de constructores frente a Hyundai y M-Sport.
La prueba sueca también será una oportunidad para ver el rendimiento de jóvenes pilotos europeos que se estrenan en condiciones de nieve a nivel mundial, así como para comprobar si los rivales de la marca japonesa son capaces de responder al golpe sobre la mesa que ha supuesto el triplete del Principado.
Lo vivido en este Rally de Montecarlo 2026 deja una imagen clara: Oliver Solberg ha irrumpido definitivamente en la élite, Toyota ha mostrado una superioridad notable y el Mundial arranca con una mezcla muy atractiva de veteranía y nuevos talentos. Si el resto de la temporada mantiene este nivel de intensidad, los aficionados europeos al motor tienen por delante un año de rallies que puede dar mucho que hablar.
Imágenes | Toyota
