El culebrón sobre el futuro de Ducati dentro del Grupo Volkswagen ha dado un nuevo giro. Después de meses de especulaciones, una empresa italiana ha dado un paso al frente y asegura haber presentado una oferta formal para hacerse con el fabricante de Borgo Panigale. Se trata de Patritalia S.p.A., una firma de inversión fundada por Massimo Ros, que ha confirmado públicamente su intención de adquirir el 100% de Ducati Motor Holding. Sin embargo, desde la cúpula alemana no hay ni confirmación ni desmentido, lo que mantiene la incertidumbre sobre el futuro de una de las marcas más rentables del grupo.
La noticia, adelantada por el medio estadounidense RideApart y recogida por varias publicaciones europeas, ha reavivado los rumores que ya sonaron con fuerza en 2017. En aquella ocasión, Volkswagen llegó a estudiar la venta de Ducati, pero la operación nunca se materializó. Ahora, el contexto es diferente: el gigante alemán atraviesa una profunda reestructuración para hacer frente a la competencia asiática, los aranceles y la transición hacia el coche eléctrico. La venta de activos como Ducati o incluso Lamborghini se ha puesto sobre la mesa como una posible vía para obtener liquidez, según apuntan el Financial Times y otros medios especializados.
La oferta de Patritalia: patriotismo y ambición deportiva
Massimo Ros, fundador de Patritalia, ha sido claro en sus declaraciones: “Puedo confirmar que los rumores tienen fundamento. Patritalia S.p.A. ha expresado formalmente su interés y está plenamente preparada para adquirir el 100% de Ducati Motor Holding”. Detrás de esta operación hay un fuerte componente patriótico. Ros sostiene que muchas marcas italianas han perdido su esencia al caer en manos extranjeras, y que su objetivo es “devolver a casa” empresas icónicas como Ducati para que vuelvan a estar bajo control italiano. “Se han priorizado los objetivos económicos por encima de preservar el alma italiana”, ha afirmado.
El empresario también ha esbozado su hoja de ruta si la compra se consuma. Entre sus planes figura reforzar la presencia de Ducati en competición, con una posible expansión hacia categorías como Moto2, Moto3 o Supermotard, además del desarrollo de nuevos modelos para ampliar el alcance comercial. Sin embargo, estas declaraciones han generado dudas entre los analistas, ya que la entrada en Moto2 y Moto3 no es viable por reglamento a corto plazo. Algunos medios, como Motorpasión Moto, han señalado que podría tratarse más de un golpe de efecto que de un plan realista.
Volkswagen: ni confirma ni desmiente, pero la presión crece
Desde el Grupo Volkswagen, la respuesta ha sido calculadamente ambigua. Un portavoz consultado por RideApart se limitó a recordar que Ducati es una empresa sólida y rentable, y que la revisión periódica de la cartera de marcas forma parte de una gestión responsable. “En este momento no se ha tomado ninguna decisión sobre una posible venta de Ducati”, afirmó. Ni un sí ni un no, pero tampoco un desmentido tajante, lo que deja la puerta abierta a futuras negociaciones.

Esta postura encaja con el momento financiero del grupo. Volkswagen necesita liquidez para financiar su reestructuración, que incluye el despido de hasta 100.000 empleados, según informaciones de Manager Magazine. La venta del 51% de Everllence, la división de motores marinos, ya ha supuesto una inyección de 7.400 millones de euros, pero los inversores presionan para que se desprendan de más activos. Ducati, con más de 60.000 motos vendidas en 2025 y un margen operativo cercano al 15%, es una joya que podría alcanzar un valor de entre 1.200 y 1.500 millones de euros, según estimaciones de mercado.
El silencio de Domenicali y la inquietud de los sindicatos
Mientras tanto, en Borgo Panigale, el CEO de Ducati, Claudio Domenicali, ha intentado quitar hierro al asunto. En declaraciones anteriores, aseguró que la marca no está en venta y que los rumores carecen de fundamento. Sin embargo, según fuentes internas citadas por MotorcycleSports.net, los representantes de los trabajadores en Italia y Alemania ya han solicitado información oficial sobre el posible cambio de propietario, lo que demuestra que la inquietud es real en las plantas de producción.
La relación de Ros con la cúpula de Ducati también ha sido objeto de atención. En sus perfiles personales aparecen fotografías junto a Domenicali en eventos de MotoGP, lo que algunos interpretan como una señal de cercanía. No obstante, esas imágenes no prueban ninguna relación empresarial entre Patritalia y la marca italiana, y podrían ser simplemente fruto de su presencia habitual en el paddock.
¿Qué pasaría con la apuesta off-road de Ducati?
Un aspecto que ha generado debate es el futuro de la incursión de Ducati en el off-road. La marca ha lanzado la Desmo450 EDS y tiene prevista la Desmo250 EDS, además de ser socio oficial del EnduroGP de Gales. Algunos analistas temen que un nuevo propietario, en busca de recortes, pueda eliminar estos programas. Sin embargo, la inversión ya realizada y la rentabilidad de la marca hacen poco probable un cambio drástico de rumbo. Ducati facturó 925 millones de euros en 2025, con un beneficio operativo de 52 millones, y su pedigrí deportivo es uno de sus principales activos comerciales.
En cualquier caso, la oferta de Patritalia sigue siendo, por ahora, una declaración de intenciones. Sin cifras concretas ni una respuesta oficial de Volkswagen, el futuro de Ducati sigue en el aire. Lo que está claro es que el culebrón corporativo no ha hecho más que empezar, y que tanto los aficionados como los inversores estarán atentos a los próximos movimientos del gigante alemán.