Prueba BMW M135i, antesala a la máxima deportividad

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Durante la semana que hemos convivido con el BMW M135i, este coche ha ido poco a poco haciéndose un hueco en el garaje de ActualidadMotor. Es un coche muy potente capaz de transmitir sensaciones fuertes, pero también resulta lo suficientemente racional como para ser tu coche de diario, sin sacrificar absolutamente TODO a la diversión del fin de semana. Quizá por ello BMW lo ha llamado M Performance, que en cristiano quiere decir que no es tan radical como un “M puro” ni tampoco un BMW Serie 1 con algo de potencia extra. “M Perfomance…” casi me cuesta pronunciarlo, pero mi mente no deja de repetirlo.

Bien, debido a que exteriormente apenas se distingue de un BMW 114i con el pack de equipamiento M, no voy a extenderme mucho en hablaros de su línea exterior. Tan solo las llantas exclusivas de 18 pulgadas en color antracita, los enormes frenos con pinzas azules con el emblema “M” y la doble salida de escape denotan que estamos ante un modelo diferente… Si el coche está en movimiento será el bramido de los 6 cilindros en línea quienes avisen al “corderito” de turno que esto es un lobo y no un simple BMW 114i. No voy a hablaros mucho del fabuloso equipamiento que puede tener, para eso está el configurador de la marca.

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El coche me espera, recién salido del garaje. Me acerco a él, recordando que nunca me ha entusiasmado el diseño de la carrocería del Serie 1. Sin embargo, cuando lo ves pintado en este color azul metalizado (opcional), con las llantas antracita (de serie) y algún otro detalle de decoración, el conjunto gana en impacto visual. Las líneas abultadas del capó y los pasos de rueda ensanchados se encargan de aportar la musculatura necesaria para un coche de este pelo.

Dejémonos de primeras impresiones y vamos a conducirlo. Me acerco al coche y compruebo que no tiene apertura sin llaves… Una reflexión: ¿Qué sentido tiene sacar la llave del bolso para abrir si no es necesario hacerlo para arrancar?

Pulso el botón del mando, abro la puerta (sin marco de ventanilla, como debe ser) y me acomodo en los magníficos asientos forrados de cuero. Los reglajes eléctricos son un extra, pero facilitan que el asiento se ciña a tu cuerpo como un guante. Disponemos de reglaje de anchura de respaldo, apoyo lumbar, altura, inclinación de banqueta (muy importante para retener el cuerpo en frenadas) e incluso de longitud de banqueta. Si a ello le unimos el amplio reglaje del volante, encontrar la postura de conducción perfecta es facilísimo.

Aprieto el botón de arranque y… despierta la bestia. Cuando el coche arranca por primera vez  el motor sube hasta unas 2.000 RPM aproximadamente para deleitarnos con su agradable melodía mecánica. Curiosamente esta “función” (por llamarlo de alguna forma) se desactiva cuando entra en funcionamiento el Start&Stop, por lo que el resto de arranques en tráfico urbano serán normales, es decir, hasta 800 RPM sin ningún tipo de acelerón ni floritura adicional. Claramente BMW ha implantado este sistema para disfrute del conductor, como una declaración de intenciones, para que nunca se nos olvide lo que este motor puede darnos si se lo pides.

Un coche confortable para el día a día

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Cada vez que paramos y arrancamos el coche con el botón, el sistema de conducción vuelve al modo “confort”, es decir, ajuste normal del cambio automático, acelerador y dirección. Salgo tranquilamente del parking de BMW y tras callejear brevemente me incorporo a la autovía, impresionado por lo bien que funciona la caja automática de 8 velocidades y convertidor de par. ¿Convertidor de par? ¿Seguro? Pues si… esta caja de tecnología “arcaica” es capaz de plantar cara perfectamente a cualquier cambio automático de doble embrague de última generación. Me quedé impresionado y eso que aún no había exprimido a tope todo lo puede hacer.

Sigo en autovía con el modo de conducción normal… muy equilibrado. El acelerador responde sin brusquedades y si pisamos con decisión (una incorporación rápida, cambio de carril, etc) el motor catapulta el coche hacia delante sin contemplaciones. Este propulsor tiene tanta fuerza en bajos y medios que la caja de 8 velocidades ni se molesta en quitar un hierro en la mayoría de maniobras. Si aceleramos casi hasta el final del pedal sí que reducirá una o dos velocidades, mientras que si pisamos a tope actuará la función “quickdown” y el cambio buscará la velocidad más corta posible mientras el motor brama a plena potencia. No es un cambio rapidísimo, pero rara vez notarás retraso en los cambios de marcha.

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Durante mis primeros 80 km de autovía confirmo mi impresión de que el M135i puede digerir viajes largos sin problemas. El motor gira a poco más de 2.000 RPM en 8º velocidad, la suspensión es firme pero cómoda y el ruido del aire o rodadura no nos amarga la vida. Además, sorprendentemente a velocidades legales el coche consume menos de 8 litros/100 km, una cifra bastante buena teniendo en cuenta la potencia disponible.

Si frecuentas nuestra maravillosa autovía A-1, sabrás que el asfalto está hecho una m*****, bastante roto y lleno de resaltos. En esta circunstancia, pese a los neumáticos de poco perfil y la suspensión relativamente firme, el coche no resulta para nada incómodo y el buen trabajo de aislamiento acústico amortigua bien los golpes de rodadura. Pensándolo fríamente, tanta comodidad me hace dudar de cómo se va a comportar el coche cuando lleguemos a las carreteras reviradas… es hora de comprobarlo.

Un coche fácil de conducir en zona de curvas

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Abandono la autovía por la salida que me lleva directamente a uno de mis tramos de curvas favorito. El asfalto es bueno, la visibilidad también, el tráfico inexistente y el coche nos está pidiendo alegría desde hace un rato así que debo complacerle, pero por partes y con calma, ya que son 320 CV y 450Nm los disponibles. Es mejor que este coche y yo nos hagamos amigos antes de llevarlo a fondo.

Durante el primer tramo dejo los ajustes del coche tal cual están cuando lo arrancas (modo confort y cambio automático). La respuesta del acelerador es buena, siendo una gozada aprovechar todo el empuje desde bajos regímenes sin que el cambio apenas tenga que trabajar. Creo que me estoy repitiendo, pero realmente este motor empuja como un demonio desde poco más de 1.500 RPM hasta más allá de 6.000 RPM, y la posición “confort” aprovecha asombrosamente bien esta característica. Además, si lo creemos oportuno, en cualquier momento podemos cambiar en modo manual con las levas o empujando la palanca. Me gusta mucho como funciona este sistema, ya que si vamos en automático y pulsamos para cambiar, el coche pasa a modo manual esperando recibir órdenes, y si en un tiempo no las recibe, vuelve a modo automático. Tampoco es ninguna novedad, pero creo que se adapta mejor a mi pensamiento que otros cambios automáticos de la competencia.

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Mientras abordo las primeras curvas a una velocidad políticamente correcta, pienso que habrá personas que directamente descarten el BMW M135i o cualquier coche de similares características por aversión a su condición de propulsión trasera y motor potente. Sin embargo la realidad es que estos coches han evolucionado tanto que son capaces de transmitir casi toda esa fuerza al suelo sin apenas pérdidas de tracción ni desagradables sobresaltos en la conducción. La capacidad de tracción es sorprendente, gracias en parte a los neumáticos Michelin Pilot SuperSport y sobre todo a la buena puesta a punto del chasis. Finalmente, si seguimos abusando del acelerador entrará en juego la electrónica para ayudarnos a “dulcificar” la respuesta y evitar molestas pérdidas de tracción. Lo bueno es que si no somos bruscos, cuando el sistema entra en acción no deja el coche completamente “clavado” a la salida de la curva.

Me empiezo a cansar de tanta educación, así que voy hundiendo cada vez más el pie derecho. No me sorprendo al comprobar que con el ESP en modo normal es literalmente imposible conseguir un sobreviraje a la salida de la curva a base de acelerar, por muy deslizante que sea el suelo. Siguiendo con el pensamiento anterior, habrá gente que directamente descarte este coche u otro de similares características por estar tan “domesticado”…pero este es un perfil de cliente muy definido, un auténtico “quemado” del automóvil. ¿Quien se compraría este “M Performance”? ¿Yo mismo me compraría este coche si pudiera pagarlo? Aún no lo tengo claro…

Tras casi una hora disfrutando de un “paseo” a ritmo endiablado, es fácil llevar a la conclusión de que este coche es muy generoso con el conductor, ya que no exige grandes dotes de conducción para llevarlo a ritmos con los que perderíamos el carnet en un santiamén. Pero aún vamos en modo “confort” y no estamos exprimiendo la mecánica…

Un coche para disfrutar de la potencia

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Con un leve toque de palanca pasamos el cambio a la posición “M/S” (Manual/Sport) que a su vez activa el modo de conducción “Sport”. En estas circunstancias el acelerador responde con más contundencia y el cambio lleva el motor más revolucionado, mientras las ayudas electrónicas retrasan levemente su entrada en funcionamiento, sobre todo el control de estabilidad. El resultado es que a mi alrededor todo parece ocurrir a más velocidad, hasta el punto que en repetidas ocasiones he llegado a pensar que o me sobra motor o me falta carretera. Parece una broma, pero el tremendo empuje del propulsor hace que en ocasiones te veas “catapultado” hasta la siguiente curva a una velocidad que casi ni te esperas, y aunque los frenos tienen una potencia extraordinaria, el coche no es precisamente un “peso pluma” y las inercias tienen a rebelarse si no somos previsores.

A la vista de la situación, decido centrarme 100% en la conducción y “trabajarme” el tramo de montaña, abordando cada curva con los deberes bien hechos, planeando cada trazada y el punto donde voy a soltar el freno para poder dosificar de nuevo el acelerador. El cambio en modo manual a través de las levas ayuda enormemente a centrarse en la tarea, ya que obedece fielmente nuestras órdenes sin quitar y poner marchas nunca por sí mismo. Además, como realiza un “sugerente” punta-tacón en cada reducción, ayuda a descargar de trabajo al eje trasero, que dicho sea de paso empieza a insinuarse con cierta rabia en las frenadas más violentas, incluso sin estar en apoyo. La dirección transmite bien, pero como la suspensión tampoco es una roca y los kilos siguen estando ahí, en algunos momentos es difícil calcular la adherencia que queda disponible en el tren delantero y cuando se nos atraganta el trabajo a la entrada de la curva no sabemos si meter más volante o quitar dirección y frenar más fuerte para reconducir el coche. Por supuesto para que esto ocurra tenemos que llegar realmente fuerte a la curva…

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Con el modo Sport y Sport+ el coche mantiene siempre un mínimo de ayudas electrónicas activas, sobre todo a la tracción. Esto nos cortará un poco el rollo ya que aunque en las curvas cerradas pensemos salir con un espectacular derrapaje, la realidad es que si somos muy brutos con el acelerador el ESP nos “castigará” con la misma brutalidad cortando el chorro de potencia, siendo evidente que es mejor conducir con finura. ¿Pero…de que estoy hablando? A fin de cuentas el 99% de los mortales no están capacitados para llevar este coche más rápido de lo que ahora mismo me está permitiendo el ESP, así que pensándolo fríamente no funciona tan mal el modo Sport+. Ya he visto que es relativamente fácil llegar a integrarse con el coche y circular a ritmos altísimos, pero siempre queda la impresión de que podríamos hacer algo más. ¿ Qué tal se conducirá este coche con todo desconectado?

Tremendo dilema… en esta ocasión no he conseguido hacerme con una cita para meter el coche en circuito. Como soy una persona curiosa pero a la vez tengo mucho respeto por mi vida y la de los demás, reservo la opción “DSC off” a un tramo cerrado al tráfico. Bueno, realmente es una explanada de autoescuela para camiones, pero con varios conos y un par de rotondas pintadas en el suelo rápidamente me monto mi pista de pruebas. Lo primero que me impacta es que el coche corre tanto que puedo sobrepasar los 120 km/h antes de llegar a mis curvas “ficticias”, lo segundo es que incluso con “todo off” la capacidad de tracción sigue siendo impresionante.

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A medida que muevo los conos y cierro la trayectoria de las curvas, me voy dando cuenta de lo realmente necesario que resulta ese modo “Sport+”, ya que los 450 Nm de par saturan rápidamente los neumáticos traseros produciendo violentos sobrevirajes nada fáciles de controlar con el gas y volante, debido una vez más al peso. A medida que fuerzo el ritmo me voy dando cuenta que el coche comienza a superarme en cada derrapada, y aunque ensayo varias veces la cosa no mejora. Considero que hay que tener un gran nivel de conducción para llevarlo por donde uno quiere, una vez eliminados los límites que nos impone la electrónica. Hay mucha potencia, mucho agarre y muchos kilos para dominar… vuelvo a poner el modo Sport+ y consigo enfrentarme sin ningún problema a mis miedos.

Una máquina bestial con la que defenderse en cualquier terreno.

Como ya os podéis imaginar, mi conclusión es que este coche es tremendamente rápido, toda una apisonadora gracias a la contundencia de su motor, potencia de frenado y paso por curva. Llevarlo hasta el 90% de lo que puede dar es muy fácil gracias a las bondades del chasis y la electrónica, pero conducirlo hasta el límite requiere un nivel muy respetable.

Lo que tengo entre manos no es un auténtico “M” de BMW, pero puede en muchas ocasiones sacar los colores a sus hermanos más deportivos y a muchos coches de la competencia con unas recuperaciones impresionantes. No es un auténtico M pero podrías llevártelo a un TrackDay y salir con la frente bien alta, buenos tiempos y una sonrisa en los labios.

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No es un auténtico M… por eso puedes hacer medias de consumo de 8 litros, llevarte a la suegra y los abuelos sin que se sientan incómodos ni extraños en el coche.

No es un auténtico M… por eso te lo puedes comprar por poco más de 45.000 euros. ¿Me lo compraría? Si me hicieran esta pregunta cuando tenía 20 años pensaría que no, pero ahora… ¿por qué no?

Una cifras para recordar

  • 320 CV y 450 Nm, cambio de 8 velocidades
  • Reparto de pesos al 50-50
  • De 0 a 100 km/h en menos de 5 segundos
  • De 0 a 180 km/h en menos de 15 segundos
  • De 80 a 120 km/h en poco más de 3 segundos

Y un último detalle… lo hemos probado con la suspensión de serie. ¿Qué tal se moverá este coche con la suspensión adaptativa M?

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3 comentarios

  1.   ALT555 dijo

    Vaya pedazo de máquina. Aunque echo en falta el volante deportivo tan bonito que tiene ahora BMW y esa suspensión adaptativa, si tiene que hacerlo un verdadero M y no a la vez. Lo que tu elijas… A ver si con tanta elección, vamos a llevar a la suegra de tramo y a comprar con el casco y los guantes… jajaja

    Buen vídeo, da gusto oir lo que sale por el escape. 😉

    1.    Luis Gaton dijo

      Según dicen, el sonido está artificialmente aumentado en el habitáculo por el sistema de sonido del coche, pero lo que suena desde fuera… es real 100%

  2.   Eduardo Lausin dijo

    Un coche cómodo para el día a día y con potencia de sobra para divertirte el fin de semana. Tal vez no sea lo mejor para un track day pero a cambio es completamente polivalente, consumo aparte. El M2 y si se atreven con el 1M prometen mucho.

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