La firma automovilística Renault y las principales organizaciones sindicales han logrado desbloquear la negociación del convenio colectivo mediante un preacuerdo que marca un giro estratégico para sus centros en España. Este entendimiento, alcanzado tras una serie de intensas reuniones y con la mediación del Ministerio de Industria y Turismo, permite garantizar la estabilidad laboral de más de 6.000 empleados directos en las plantas de Valladolid y Palencia.
El pacto se traduce en una apuesta industrial sólida que traerá la fabricación de cinco nuevos modelos de vehículos al territorio español. Entre las novedades más destacadas se encuentra la llegada de la plataforma eléctrica RGEV Medium 2.0 a la planta de Palencia, lo que supondrá que, por primera vez en sus 75 años de presencia en el país, el grupo fabrique coches totalmente eléctricos en España, transformando así su modelo productivo hacia la movilidad sostenible.
Distribución de la carga de trabajo y tecnología…

La nueva estrategia de producción se ha repartido para aprovechar la especialización de cada centro. Mientras que en Palencia se centrarán en la nueva tecnología eléctrica y modelos multienergía, la factoría de Valladolid mantendrá la producción de vehículos híbridos de larga duración, asegurando así una carga de trabajo más constante para la próxima década. Esta distribución busca optimizar la eficiencia y responder a la demanda actual del mercado europeo.
Condiciones laborales y ajustes salariales…

En cuanto a las mejoras para la plantilla, el texto aprobado por UGT, CCOO y SCP incluye una serie de ajustes en los sueldos vinculados al IPC, acompañados de cantidades fijas adicionales durante los años de vigencia del convenio (2026-2028). Además, se han implementado cambios en la organización del trabajo, como la reducción de los sábados laborables y la promesa de desarrollar un protocolo para mejorar las temperaturas dentro de las naves industriales.
Para reforzar el empleo, la empresa se ha comprometido a formalizar 300 contratos indefinidos. No obstante, el consenso no ha sido unánime, ya que los sindicatos CGT y CSIF han rechazado la propuesta. Sus argumentos se centran en que el acuerdo no compensa la pérdida de poder adquisitivo de años anteriores y que los ritmos de producción siguen siendo excesivos para la salud de los trabajadores.
El documento final deberá pasar ahora por las asambleas de los trabajadores para su ratificación oficial. De consolidarse, las plantas castellano-leonesas se posicionarán como referentes tecnológicos en Europa, integrando la plataforma más innovadora del grupo y asegurando la supervivencia industrial frente a la competencia de otros mercados internacionales.
El acuerdo preliminar asegura la permanencia de miles de empleos y la modernización de las fábricas mediante la introducción de vehículos eléctricos y la asignación de cinco modelos híbridos y eléctricos, a pesar de la disconformidad de algunos sectores sindicales por las condiciones salariales.
Fuente – Renault
Imágenes | Renault