La planta de Seat y Cupra en Martorell ha dado un salto estratégico en su transformación industrial al poner en marcha la producción en serie de sistemas de baterías para vehículos eléctricos. Este movimiento marca la fase final antes de que empiece a fabricarse el Cupra Raval, el primer modelo cien por cien eléctrico que saldrá de estas instalaciones, y consolida a Martorell como una pieza central en la apuesta del Grupo Volkswagen por la electromovilidad.
Estas nuevas baterías no solo alimentarán al Cupra Raval, pionero de la familia de coches eléctricos urbanos del Brand Group Core, sino también al futuro Volkswagen ID. Polo, que se ensamblará en la misma factoría. Con ello, la planta pasa de ser un centro de producción tradicional a convertirse en un auténtico hub de movilidad eléctrica en España y en Europa, con un impacto directo en la industria local y en la cadena de valor de la batería en el continente.
Un hito en la transformación de Martorell…
Desde la compañía describen este arranque productivo como un punto de inflexión en la transformación de Seat y Cupra hacia la electrificación. Markus Haupt, CEO de ambas marcas, ha subrayado que el inicio del ensamblaje en serie de sistemas de baterías es un paso decisivo en la recta final de cambio de modelo industrial y acerca de forma directa la producción masiva del Cupra Raval. Más detalles sobre la transformación y hoja de ruta de la compañía complementan este panorama.
La factoría de Martorell se ha preparado para operar como planta flexible, capaz de combinar vehículos eléctricos, híbridos y de combustión eficiente en un mismo entorno industrial. Esta versatilidad, poco habitual a gran escala, busca asegurar que la planta pueda adaptarse a los cambios de demanda mientras avanza la transición hacia el coche eléctrico, sin dejar de lado las tecnologías actuales.
El proyecto forma parte de la estrategia del Brand Group Core del Grupo Volkswagen para reforzar la presencia de la Península Ibérica como enclave de electromovilidad. Según André Kleb, responsable de Producción de la región, España se está consolidando como uno de los polos clave para la fabricación de vehículos eléctricos urbanos en Europa, con hasta cuatro modelos previstos, encabezados por el Cupra Raval y acompañados del ID. Polo. Esta reorganización y estrategia industrial se enmarca en movimientos como los descritos en la reordenación del grupo.
Una planta de 64.000 m² levantada en tiempo récord…
Uno de los aspectos que más llaman la atención de este proyecto es la rapidez con la que se ha desarrollado. En menos de dos años, SEAT y CUPRA han construido y puesto en marcha una planta de ensamblaje de 64.000 metros cuadrados específicamente diseñada para sistemas de baterías. Esta instalación se sitúa a escasos cientos de metros de la línea donde se fabricarán los vehículos eléctricos que utilizarán esos paquetes.
En su interior trabajan alrededor de 500 personas con alta especialización, combinando operarios con formación específica en electromovilidad, ingenieros de proceso, técnicos de mantenimiento de automatización y expertos en calidad. La operación se apoya en un grado de automatización avanzado, pero con un peso relevante de la intervención humana en tareas de supervisión, ajustes y comprobaciones clave. La evolución del empleo en Martorell muestra la importancia de esta especialización local.
La inversión asociada a esta planta se enmarca dentro del proyecto Future Fast Forward, con el que el Grupo Volkswagen está acometiendo la mayor inversión industrial anunciada hasta la fecha en España, en torno a los 10.000 millones de euros, para electrificar tanto su gama de productos como su red de fábricas en el país.
Capacidad productiva: una batería cada 45 segundos…

La nueva planta de ensamblaje de baterías en Martorell destaca por su impresionante capacidad de producción, alcanzando las 1.200 unidades diarias. Este ritmo equivale a finalizar un sistema cada 45 segundos, permitiendo un volumen anual de 300.000 unidades. Esta infraestructura es clave para la movilidad eléctrica urbana del Grupo en Europa, garantizando un suministro constante y eficiente mediante una logística totalmente automatizada que optimiza cada fase del montaje industrial moderno.
El flujo de trabajo se divide en dos procesos paralelos que aseguran la máxima eficiencia energética. Por una parte, se realiza el preensamblaje de los componentes electrónicos; por otra, el apilado de celdas para formar los módulos. La instalación está diseñada para gestionar 3.600 ‘stacks’ al día, ejecutando medio millón de puntos de soldadura con una precisión quirúrgica. Este nivel de automatización es fundamental para mantener los estándares de calidad en la fabricación actual.
La fábrica utiliza la avanzada tecnología cell-to-pack, que integra las celdas directamente en el paquete sin módulos intermedios. Este diseño mejora la densidad de energía y simplifica la arquitectura del sistema, permitiendo un mejor aprovechamiento del espacio físico. Gracias a este enfoque innovador, se consigue una notable reducción de costes operativos y una mayor durabilidad del producto final, consolidando el liderazgo en la tecnología de vehículos eléctricos del futuro.
Controles de calidad y puente logístico de 600 metros…
Una vez que el sistema de batería está completamente ensamblado y sellado, pasa por rigurosas pruebas en bancos específicos. En estos equipos se validan parámetros como la seguridad eléctrica, la estanqueidad, la capacidad, la estabilidad térmica o la respuesta del sistema de gestión de la batería, entre otros.
Tras superar los controles, los sistemas se envían directamente a la producción de vehículos mediante un puente automatizado de unos 600 metros de longitud que conecta la planta de baterías con las líneas donde se ensamblarán el Cupra Raval y el Volkswagen ID. Polo. Gracias a esta infraestructura, se garantiza un suministro continuo, sincronizado con el ritmo de fabricación de los coches y sin necesidad de transporte por carretera interno, reduciendo tiempos y complejidad logística.
Este esquema, basado en un flujo prácticamente en tiempo real entre la línea de baterías y la de vehículos, convierte a Martorell en un caso singular de integración vertical dentro del Grupo Volkswagen, algo que puede servir como referencia para otros centros en Europa que afrontan procesos similares de electrificación.
La celda unificada del Grupo Volkswagen, en el corazón de la batería…

La nueva estrategia de electrificación se fundamenta en la innovadora celda unificada del Grupo Volkswagen. Esta plataforma global de batería para coche eléctrico ofrece una escalabilidad excepcional, permitiendo una rápida industrialización en diversos segmentos y mercados internacionales. Gracias a su diseño base común, es posible ajustar la química y capacidad según cada modelo, garantizando una flexibilidad técnica que posiciona a la compañía a la vanguardia tecnológica del sector automotriz europeo actual.
En la planta de Martorell, el sistema MEB+ permite integrar químicas avanzadas como el litio-ferrofosfato (LFP). Esta alternativa a las soluciones de níquel y cobalto es fundamental para reducir los costes de fabricación y extender la vida útil de la batería en entornos urbanos. El control de este conjunto recae en el E-Box, el cerebro electrónico encargado de la gestión térmica y la monitorización de carga, asegurando una comunicación fluida y segura con todos los componentes del vehículo.
La producción del E-Box tiene lugar en El Prat de Llobregat, un centro referente en la transformación industrial hacia la movilidad sostenible. Tras décadas fabricando cajas de cambio, esta factoría se ha reconvertido para producir componentes clave del motor eléctrico, alineándose con los objetivos de sostenibilidad de Seat y Cupra. Este cambio estratégico asegura la competitividad a largo plazo, transformando la experiencia técnica tradicional en soluciones de alta tecnología para el transporte del futuro.
Conexión con las gigafactorías europeas…

Las celdas que se ensamblan en Martorell proceden, en una primera fase, de instalaciones como la planta de Salzgitter, en Alemania, mientras se culmina la construcción de la gigafactoría de Sagunto (València), que el Grupo Volkswagen impulsa a través de PowerCo. El objetivo es que, a medio plazo, una parte muy relevante de la cadena de valor de la batería se concentre en la Península Ibérica, desde la producción de celdas hasta el montaje de los sistemas completos y su integración en el vehículo.
Esta estrategia persigue reforzar la autonomía industrial europea en un sector considerado estratégico, reducir la dependencia de proveedores externos y asegurar el suministro en un contexto de fuerte competencia global. La planta de Martorell, por tanto, no es un proyecto aislado, sino un eslabón más dentro de una red de centros especializados que el Grupo está desplegando en distintos países europeos.
Al conectar la producción de celdas en Sagunt y otros enclaves con el ensamblaje en Martorell y el montaje final del vehículo, Seat y Cupra contribuyen a diseñar una cadena de suministro más corta, eficiente y controlable, algo que resulta especialmente relevante en un mercado en el que el coste y la disponibilidad de baterías pueden marcar la diferencia competitiva.
España como hub europeo de electromovilidad…

Con el arranque de esta planta, la Península Ibérica refuerza su posición dentro del mapa europeo del coche eléctrico. El Grupo Volkswagen ha anunciado su intención de fabricar cuatro modelos eléctricos urbanos en España, empezando por el Cupra Raval y el Volkswagen ID. Polo en Martorell. Iniciativas relacionadas con la industria de baterías en España están en marcha, como la propuesta de abrir fábricas de baterías en el país.
Este despliegue industrial no solo supone volumen de producción y generación de empleo, sino también un impulso para el tejido de proveedores, servicios tecnológicos y centros de ingeniería vinculados a la electrificación. La idea es que el país se convierta en uno de los focos desde los que se suministren vehículos eléctricos accesibles a toda Europa, con especial énfasis en el segmento urbano.
En un contexto marcado por la transición energética, la estrategia del Grupo Volkswagen con Seat y Cupra pretende que España no se limite a ensamblar vehículos, sino que asuma un papel protagonista en el desarrollo de plataformas, baterías y soluciones de movilidad sostenible, compitiendo con otros grandes polos europeos. El futuro industrial de la marca y su papel dentro del grupo se exploran en piezas como el análisis sobre el futuro de Seat.
El Cupra Raval como punta de lanza…

El nuevo Cupra Raval será el primer vehículo cien por cien eléctrico fabricado íntegramente en Martorell, estrenando los avanzados sistemas de baterías locales. Este modelo compacto encabeza la familia de coches eléctricos urbanos del grupo, utilizando la versátil plataforma MEB+ diseñada para optimizar el espacio. Con su lanzamiento, la marca busca democratizar la movilidad sostenible en Europa, ofreciendo una combinación perfecta entre tecnología de vanguardia, autonomía adaptada a la ciudad y costes de producción altamente competitivos para el mercado actual.
La infraestructura industrial de Martorell también acogerá la fabricación del Volkswagen ID. Polo, aprovechando valiosas sinergias en componentes y logística. Esta estrategia multimarca sobre una base tecnológica compartida es un factor clave para liderar el sector de la movilidad eléctrica en el continente. Al unificar procesos, el grupo logra una eficiencia superior que impacta directamente en la calidad final, permitiendo que tanto Seat como Cupra aceleren su transición hacia un modelo de negocio totalmente descarbonizado y rentable.
España refuerza así su papel como eje estratégico de la industria automotriz europea, conectando la producción de vehículos con la futura gigafactoría de Sagunt. Esta red de suministro garantiza una capacidad anual de cientos de miles de sistemas de almacenamiento energético, impulsando la innovación en baterías y la sostenibilidad global. Con el Raval y el ID. Polo como pioneros, la planta de Martorell se consolida como un referente tecnológico capaz de transformar el transporte europeo mediante una producción inteligente y altamente automatizada.
Fuente – Seat S.A.
Imágenes | Seat – Cupra


