El Gobierno ha puesto en marcha los preparativos para aprobar en los próximos meses un anteproyecto de ley específico para el hidrógeno renovable, con el que pretende ordenar este nuevo vector energético y dar un salto cualitativo en su despliegue en España. La norma, que transpondrá el paquete legislativo europeo del hidrógeno, busca sentar las bases de un marco estable que facilite la inversión y la planificación a largo plazo.
Según ha avanzado la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, la futura ley creará un sistema nacional del hidrógeno y un mercado regulado para este gas y otros combustibles renovables, con el objetivo de impulsar la demanda, reforzar la competitividad industrial y proporcionar herramientas efectivas para desplegar las infraestructuras necesarias.
Un anteproyecto para un sistema nacional del hidrógeno y un mercado regulado…

Durante la inauguración del 4º Día del Hidrógeno de Enagás, Aagesen detalló que el anteproyecto abordará la transposición completa del paquete europeo del hidrógeno, de forma que España cuente con reglas claras y homogéneas con el resto de la Unión Europea. La intención es estructurar un sistema nacional que ordene la producción, el transporte, el almacenamiento y el consumo de hidrógeno renovable y otros gases de origen verde.
El nuevo marco legal persigue ofrecer “más visibilidad y más estabilidad, a medio y largo plazo” a empresas e inversores, de manera que se acelere la toma de decisiones y se reduzcan las incertidumbres regulatorias. La ministra insistió en que esta estabilidad será clave para que los distintos mercados energéticos se adapten de forma progresiva a la entrada de las nuevas moléculas renovables, integrándolas en las dinámicas actuales de oferta y demanda.
Con esta iniciativa, el Ejecutivo pretende consolidar la demanda de hidrógeno verde en sectores donde la electrificación directa es más complicada, como determinadas industrias intensivas en energía o determinados segmentos del transporte pesado. El mercado regulado servirá, en palabras del Ministerio, para ordenar los flujos, mejorar la señal de precios y garantizar un entorno competitivo que no dependa únicamente de ayudas puntuales.
Más de 3.000 millones ya movilizados y nuevas ayudas por 465 millones…

Hasta ahora se han movilizado más de 3.000 millones en ayudas públicas destinadas al impulso del hidrógeno verde, incluyendo valles energéticos y proyectos industriales que refuerzan la cadena de valor. Estas inversiones han permitido lanzar iniciativas en distintas regiones y consolidar a España como actor emergente en el mercado europeo. La estrategia busca atraer inversión privada y acelerar la transición energética, impulsando empleo y nuevas oportunidades industriales ligadas a tecnologías limpias, fortaleciendo además la competitividad de sectores productivos que dependen de energía sostenible para asegurar crecimiento estable y futuro económico.
El Gobierno ha iniciado además la audiencia pública de nuevas normas que movilizarán al menos 465 millones adicionales en instrumentos de apoyo ligados a subastas europeas. Parte de estos fondos se canalizarán mediante el Banco Europeo del Hidrógeno para apoyar proyectos nacionales de producción competitiva de hidrógeno renovable, reservando recursos para sectores marítimo y aéreo. Con ello se pretende acelerar la descarbonización del transporte, favoreciendo contratos estables a largo plazo y asegurando que la industria adopte combustibles sostenibles para reducir emisiones en segmentos donde existen aún pocas alternativas viables.
Un segundo bloque de ayudas, financiado por el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y los fondos NextGenerationEU, destinará al menos 50 millones a electrificar procesos térmicos y promover combustibles limpios en fábricas. El objetivo es reforzar la industria sostenible, reducir emisiones y consolidar una cadena tecnológica nacional vinculada al hidrógeno verde. Estas medidas buscan movilizar capital privado, asegurar competitividad industrial y convertir la energía renovable en motor de crecimiento económico estable, generando oportunidades productivas y garantizando avances ambientales duraderos en sectores estratégicos del país.
Sistema nacional de verificación, sostenibilidad y certificación…

Paralelamente a la tramitación del anteproyecto de ley, el Ministerio para la Transición Ecológica ha iniciado la consulta pública previa para regular los sistemas nacionales de verificación de la sostenibilidad y la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero aplicables a biocarburantes, biogás, hidrógeno y otros combustibles gaseosos renovables.
Esta iniciativa está ligada al proyecto de real decreto para el impulso de la descarbonización del transporte y el fomento de los combustibles renovables, actualmente en tramitación. El objetivo es contar con un esquema robusto que acredite el origen renovable de los gases y cuantifique de manera homogénea las reducciones de CO₂ asociadas, evitando el riesgo de greenwashing y mejorando la transparencia del sistema.
La normativa contemplará la creación de un sistema de trazabilidad y certificación integral de los gases renovables, que permita seguir el rastro del producto desde su producción hasta su consumo final. Según explicó Aagesen, este modelo reducirá los costes de auditoría respecto a los regímenes voluntarios existentes, al tiempo que ofrecerá mayor coherencia y fiabilidad a lo largo de toda la cadena.
Un elemento central de este esquema será el denominado Tanque Virtual de Balance, que permitirá considerar el sistema gasista español de forma unificada y no de manera fragmentada. De este modo, se podrá gestionar el conjunto de los flujos de gas renovable y fósil dentro de un marco común, facilitando la integración progresiva de mayores volúmenes de hidrógeno y otros gases verdes sin necesidad de separar físicamente cada molécula.
Concursos de capacidad eléctrica para proyectos industriales de hidrógeno

La vicepresidenta también informó de que el Ministerio ha remitido a los interesados la propuesta de resolución de los primeros concursos de capacidad de acceso a demanda a la red eléctrica, convocados el pasado mes de julio. Se abre así un periodo para que las empresas puedan presentar alegaciones antes de la adjudicación definitiva.
Estos concursos permitirán reservar capacidad eléctrica para proyectos industriales de gran escala, varios de ellos vinculados directamente al desarrollo del hidrógeno de origen renovable. Al garantizar el acceso a la red, se facilita la instalación de grandes electrolizadores y otras infraestructuras que requieren un suministro eléctrico estable y competitivo, clave para producir hidrógeno verde a precios asumibles.
El diseño de estos concursos busca priorizar iniciativas con mayor impacto en descarbonización, empleo y generación de valor añadido en el territorio. En la práctica, se trata de coordinar la planificación de la red eléctrica con la nueva oleada de proyectos industriales vinculados al hidrógeno, evitando cuellos de botella y asegurando que la infraestructura eléctrica acompaña al ritmo de la inversión.
El papel de España en la infraestructura europea del hidrógeno…

El consejero delegado de Enagás destacó la necesidad de un marco estable para impulsar grandes inversiones ligadas al corredor H2Med. Según explicó, una regulación clara permitirá acelerar proyectos estratégicos vinculados al hidrógeno verde y dar seguridad a empresas que deben comprometer capital a largo plazo. Esta certidumbre resulta clave para consolidar nuevas infraestructuras energéticas, impulsar la transición energética y reforzar la competitividad industrial europea, asegurando que el despliegue tecnológico avance de forma sostenible y rentable para compañías y territorios implicados en la nueva economía energética.
H2Med aspira a convertirse en el primer gran corredor europeo de hidrógeno renovable, conectando la Península Ibérica con el resto del continente. El proyecto se desarrolla junto a operadores como Teréga, NaTran, REN y OGE, mediante enlaces entre Portugal, España y Francia. Tras completarse estudios submarinos y avanzar la ingeniería inicial, se prevé su entrada en operación en 2032, respaldada por grandes empresas interesadas en infraestructuras clave para asegurar descarbonización industrial, competitividad y suministro energético limpio estable en Europa durante las próximas décadas.
La estrategia española combina regulación específica, líneas de apoyo y certificaciones técnicas para situar al país como referencia en energía renovable e infraestructuras de hidrógeno. El objetivo es atraer inversión, impulsar industria sostenible y acelerar la reducción de emisiones en sectores intensivos en energía. Con proyectos transfronterizos y nuevas ayudas públicas, el Ejecutivo busca que el hidrógeno verde se convierta en motor de crecimiento y reindustrialización, garantizando seguridad jurídica, sostenibilidad ambiental y oportunidades económicas duraderas para empresas, territorios y trabajadores vinculados al desarrollo energético europeo del futuro cercano.