La factorĆa de Stellantis en Vigo atraviesa un momento de calma chicha tras confirmarse que sus planes industriales siguen viento en popa. El director de la planta, JosĆ© Luis Alonso Mosquera, ha despejado cualquier duda sobre la estabilidad de la sede gallega al asegurar que la hoja de ruta permanece totalmente inalterable de cara a los próximos aƱos. Esta noticia supone un respiro para los miles de trabajadores directos e indirectos que dependen de la salud de BalaĆdos, una de las joyas de la corona del grupo automovilĆstico en Europa.
El ecosistema de la automoción en Galicia no se entiende sin esa simbiosis entre el fabricante y su red de proveedores, que ahora ven cómo el horizonte se despeja con nuevos contratos de calado. No es solo que se mantenga lo que ya hay, sino que la planta se estÔ remangando para preparar los lanzamientos que vendrÔn a corto y medio plazo, cumpliendo con los estÔndares de calidad y costes que exige la multinacional para seguir siendo competitivos frente a otros centros de producción europeos.
El proyecto P1X y la nueva arquitectura modular multienergĆa STLA Oneā¦

El gran protagonista de esta nueva etapa es el sucesor del exitoso Peugeot 2008, conocido internamente bajo el código P1X. Aunque todavĆa no se ha hecho un anuncio con bombos y platillos, la adjudicación de componentes clave confirma que Vigo serĆ” la encargada de ensamblar este modelo, sumĆ”ndose a que Stellantis Vigo ya superó la producción de un millón de unidades del Peugeot 2008. La gran novedad radica en el uso de la plataforma multienergĆa denominada STLA One, una base tecnológica que permitirĆ” fabricar versiones elĆ©ctricas y de combustión de forma flexible, adaptĆ”ndose a lo que pida el mercado en cada momento sin tener que volver locos a los ingenieros.
Se espera que la producción de estas nuevas unidades arranque de forma oficial allĆ” por 2028, aunque las pruebas de preserie empezarĆ”n a dejarse ver por las lĆneas de montaje a finales de 2027. Este relevo generacional es vital, ya que el modelo actual ha sido un autĆ©ntico superventas con mĆ”s de 700.000 unidades fabricadas en suelo gallego. Al apostar por una plataforma unificada, la multinacional busca optimizar los costes de fabricación y ganar agilidad en un mercado cada vez mĆ”s reƱido por la competencia internacional.
Los proveedores gallegos aseguran el pan para la próxima dĆ©cadaā¦

La adjudicación de este nuevo vehĆculo ha traĆdo consigo una lluvia de contratos para la industria auxiliar de la zona. Uno de los movimientos mĆ”s comentados ha sido el de Forvia (la antigua Faurecia), que tras alcanzar un acuerdo laboral con su plantilla, ha logrado el encargo para fabricar todos los asientos del futuro Peugeot 2008. Este contrato no solo garantiza el empleo para sus mĆ”s de 260 trabajadores en el polĆgono de Valladares, sino que aleja el fantasma de que el proceso se realizara de forma interna dentro de la propia Stellantis.
Pero Forvia no estĆ” sola en este barco; empresas como Copo IbĆ©rica se encargarĆ”n de los rellenos de espuma, mientras que Benteler ha amarrado la producción de los ejes traseros. Por su parte, la japonesa Denso suministrarĆ” las bombas de calor, un componente crĆtico para la eficiencia de los coches elĆ©ctricos. Esta adjudicación coral demuestra que el tejido industrial de Vigo y su Ć”rea metropolitana, donde destaca la personalización industrial de CustomFit en Vigo, sigue estando a la altura de las exigencias tecnológicas mĆ”s punteras, manteniendo una carga de trabajo estable que se prolongarĆ”, al menos, durante los próximos diez aƱos.
Apoyo institucional y los grandes retos de la factura elĆ©ctricaā¦

La colaboración pĆŗblica resulta fundamental para consolidar el sector, tal como reconoce la dirección de la planta gallega. La Xunta de Galicia ha anunciado una inyección de 45 millones de euros destinada especĆficamente a la industria de automoción, dentro de un plan que moverĆ” 230 millones hasta 2027. Las ayudas directas buscan que las empresas auxiliares modernicen sus instalaciones y optimicen sus procesos, garantizando que el tejido industrial de la región no se quede rezagado en la competitiva carrera global por la movilidad sostenible.
No obstante, la dirección de Stellantis seƱala obstĆ”culos crĆticos que merman la competitividad, como el elevado coste energĆ©tico. El precio de la electricidad impacta de forma directa en los costes de fabricación, lo que ha llevado a la planta de Vigo a asegurar su conexión a la red de alta tensión. AdemĆ”s, el sector reclama con urgencia un marco laboral estable y previsible, una condición indispensable para que las inversiones internacionales a largo plazo no se vean comprometidas por cambios normativos imprevistos.
La asignación de la plataforma STLA One consolida a Vigo como centro neurĆ”lgico europeo en la fabricación de SUV y vehĆculos de gran volumen. Con el respaldo de los proveedores locales y el apoyo financiero autonómico, la factorĆa prevĆ© elevar su capacidad productiva del 60% al 80% sin cierres traumĆ”ticos. Este crecimiento sostenido se apoyarĆ” firmemente en la innovación tecnológica y la eficiencia energĆ©tica, garantizando el liderazgo industrial de la planta en las próximas dĆ©cadas.