Mucho se ha especulado en los Ćŗltimos tiempos sobre si la marca espaƱola por excelencia tenĆa los dĆas contados frente al empuje de su hermana deportiva Cupra. Sin embargo, los datos de ventas y las recientes declaraciones de la directiva dejan claro que Seat sigue siendo un pilar fundamental para el consorcio automovilĆstico, especialmente en mercados donde la electrificación total todavĆa se ve como algo lejano.
La estrategia de la compaƱĆa de Martorell no pasa por desaparecer, sino por adaptarse a un entorno cada vez mĆ”s exigente con las normativas ambientales. Aunque modelos como el Tarraco o el Ateca hayan dicho adiós, el consejero delegado Markus Haupt ha querido lanzar un mensaje de total tranquilidad asegurando que la inversión en la firma no va a detenerse, centrĆ”ndose en lo que mejor saben hacer: coches lógicos y accesibles.
La llegada a la gama de la tecnologĆa microhĆbridaā¦
El primer paso para garantizar que los superventas de la casa sigan circulando por nuestras carreteras es la actualización mecÔnica. El año que viene veremos cómo el Ibiza y el Arona incorporan por fin motores con hibridación ligera (MHEV). Esto les permitirÔ lucir la tan ansiada etiqueta ECO en España y cumplir con las restrictivas normas de emisiones que entrarÔn en vigor a finales de la década.
No es un secreto que estos dos modelos son los que tiran del carro en las listas de matriculaciones, y de momento mantienen un ritmo de ventas envidiable. Por su parte, el Seat León tampoco se queda atrĆ”s en los planes de futuro, ya que se espera que reciba un lavado de cara importante y variantes hĆbridas enchufables mejoradas para aguantar el tirón al menos hasta 2029 o 2030.
El dilema del coche elĆ©ctrico en el seno de Seat como marca Ā«low costĀ»ā¦
La pregunta que todo el mundo se hace es cuĆ”ndo veremos un Seat cien por cien elĆ©ctrico. La respuesta desde la cĆŗpula es sincera. De momento no salen las cuentas. Para que un modelo de la marca espaƱola sea viable económicamente, el coste de la plataforma elĆ©ctrica debe bajar considerablemente. La razón se debe a que ahora mismo serĆa imposible vender un Seat elĆ©ctrico que fuera igual de rentable para la marca que asequible para el gran pĆŗblico.
Aunque el Grupo Volkswagen estĆ” trabajando en nuevas arquitecturas para democratizar esta tecnologĆa, Haupt admite que el debate serio sobre el futuro elĆ©ctrico de la marca se producirĆ” mĆ”s adelante. Mientras tanto, la hoja de ruta es clara. Exprimir al mĆ”ximo la gama actual y seguir ofreciendo motores de combustión e hĆbridos eficientes para quienes aĆŗn no pueden dar el salto al enchufe.
Dos marcas, dos caminos distintosā¦

Una de las cosas que se han querido dejar muy claras es que no habrĆ” un trasvase de modelos Ā«baratosĀ» entre firmas. Mucha gente pensaba que el próximo Cupra Raval podrĆa tener su equivalente con el logo de la ese, pero esta posibilidad estĆ” totalmente descartada. Cada marca tiene su propio ADN y su pĆŗblico objetivo, por lo que no tendrĆa sentido despojar a un Cupra de su esencia para convertirlo en un Seat.
En el pasado sà se compartieron modelos como el León o el Ateca, pero esa etapa ha terminado para dar paso a una diferenciación total. La idea es que Cupra se posicione en un segmento superior con un enfoque mÔs aspiracional, mientras que Seat continúe siendo la puerta de entrada para muchos conductores, manteniendo su propia identidad y un catÔlogo de productos que no se pise con el de su pariente deportiva.
La continuidad de la histórica firma espaƱola parece garantizada a medio plazo gracias a una planificación que prioriza la rentabilidad y el servicio a mercados internacionales menos electrificados. A travĆ©s de la actualización de sus coches mĆ”s conocidos y una gestión inteligente de las sinergias dentro del grupo, la compaƱĆa espera seguir siendo un referente en la movilidad hasta que el mercado elĆ©ctrico permita lanzar propuestas que encajen con su filosofĆa de precio y funcionalidad.
Fuente ā Seat
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