Nissan ha decidido dar un paso atrás en su carrera por la electrificación total de su modelo estrella en el viejo continente. Según diversas fuentes cercanas a la cúpula de la compañía, el desarrollo del esperado Nissan Qashqai totalmente eléctrico se ha quedado en el congelador por el momento, una noticia que ha caído como un jarro de agua fría entre quienes esperaban ver pronto este SUV circulando sin emisiones por nuestras ciudades.
Esta decisión no es algo que se haya tomado a la ligera, ya que responde a una reestructuración profunda de la firma japonesa para ahorrar costes y adaptarse a un mercado europeo que no está comprando tantos coches eléctricos como se preveía en el inicio. Parece que la marca prefiere andarse con pies de plomo antes de lanzarse a una piscina que, de momento, no tiene tanta agua como decían los informes de hace apenas un par de años.
Un cambio de planes motivado por la evolución del mercado…

El Qashqai es, con diferencia, el ojito derecho de Nissan en España y en el resto de Europa, llegando a representar casi la mitad de sus ventas totales en territorio europeo. Sin embargo, la marca ha detectado una volatilidad importante en la demanda de vehículos de baterías, lo que les ha llevado a replantearse su hoja de ruta. En lugar de apostar todo al eléctrico puro, la estrategia ahora pasa por un enfoque mucho más equilibrado donde los híbridos seguirán teniendo un papel protagonista durante bastante más tiempo del que nos habían contado.
Si te estabas frotando las manos pensando en reservar uno pronto, lo cierto es que la cosa va para largo. Los informes apuntan a que, incluso si Nissan decide retomar el proyecto en los próximos meses, el vehículo no llegaría a las calles hasta principios de la próxima década. Este parón deja el camino libre a competidores que ya tienen sus deberes hechos, aunque la marca confía en que su actual gama mantenga el tipo ante el empuje de los fabricantes que llegan desde China.
Sunderland y la «larga» sombra de los fabricantes chinos…

La fábrica de Sunderland, en el Reino Unido, es el corazón donde se bombean la mayoría de estos SUV, y su futuro está ahora mismo en plena negociación. Nissan está hablando con el gobierno británico para conseguir apoyo financiero y asegurar la viabilidad de la planta, que da trabajo a miles de personas. Lo curioso del asunto es que una de las líneas de montaje que iba a dedicarse al Qashqai eléctrico podría terminar siendo utilizada para fabricar modelos de la marca Chery, gracias a un acuerdo que ambas compañías están estudiando para aprovechar mejor las instalaciones.
- Prioridad a los híbridos: El sistema e-Power seguirá siendo la punta de lanza comercial.
- Inversión en riesgo: Se habían apalabrado miles de millones de euros para transformar la fábrica británica.
- Otros modelos siguen adelante: Las versiones eléctricas del Juke y el relevo del Leaf parecen estar a salvo del hachazo.
¿Qué pasa con el resto de la gama eléctrica?

Aunque el Qashqai se haya tomado un respiro, no todo son malas noticias para los amantes de los enchufes. Nissan sigue adelante con sus planes para el nuevo Juke eléctrico y el sucesor del Leaf, que también deberían salir de las líneas de Sunderland. Además, se espera que el año que viene aparezca un nuevo modelo urbano más asequible, basado en la plataforma del Renault Twingo, para intentar rascar ventas en el segmento de los coches eléctricos de veinte mil euros, que es donde se va a librar la verdadera batalla próximamente.
La marca nipona ha sido muy clara al decir que su compromiso con la electrificación no ha desaparecido, pero que tienen que ser pragmáticos. No pueden permitirse lanzar un coche que no sea rentable solo por cumplir con un calendario. Al final, lo que buscan es proteger sus cuentas de resultados en un momento de gran incertidumbre económica, donde las marcas chinas están apretando las tuercas con precios muy agresivos que obligan a los fabricantes tradicionales a andarse con mucho ojo.
A pesar de este freno en seco para la variante de baterías, el modelo actual sigue funcionando de cine gracias a sus opciones de gasolina y, sobre todo, a su tecnología híbrida que tan buena fama tiene entre los conductores españoles. La realidad es que Nissan prefiere exprimir el éxito del modelo actual y centrarse en racionalizar su catálogo global, reduciendo el número de modelos disponibles para ser más eficientes y competitivos en un entorno que cambia casi cada semana. El Qashqai eléctrico tendrá que esperar en el banquillo hasta que el panorama esté mucho más despejado.
