El sector del transporte de mercancías en las grandes urbes españolas acaba de sumar un nuevo integrante que promete dar mucha guerra. Farizon, la marca especializada en vehículos industriales, vehículos comerciales y furgonetas eléctricas del gigante asiático Geely, ha introducido en nuestro mercado la nueva Farizon V7E, una furgoneta eléctrica que llega para posicionarse como una herramienta clave en la logística de última milla y la logística de proximidad. Este vehículo no es solo una opción ecológica, sino que nace de una arquitectura pensada para maximizar la rentabilidad de autónomos y empresas que necesitan entrar sin restricciones en las zonas de bajas emisiones (ZBE).
La marca, que ya cuenta con cierta trayectoria en nuestro país tras el estreno de su modelo de mayor tamaño, busca con este lanzamiento consolidarse en el top 5 de fabricantes de furgonetas eléctricas a nivel nacional. Para lograrlo, han apostado por un vehículo equilibrado que huye de complicaciones innecesarias, ofreciendo una única configuración de carrocería que destaca por su maniobrabilidad y una eficiencia energética optimizada para el frenético ritmo de las ciudades actuales, convirtiéndose en una interesante alternativa dentro del mercado de vehículos comerciales eléctricos.
Capacidad de carga y diseño pensado para el trabajador…

El diseño de este vehículo no es fruto del azar, ya que se asienta sobre la plataforma GXA-M, una base técnica desarrollada específicamente para vehículos eléctricos que elimina las limitaciones de las furgonetas convencionales. Con una longitud total de casi cinco metros, la Farizon V7E presume de un volumen de carga de 6,95 metros cúbicos, lo que se traduce en espacio suficiente para alojar hasta tres europalés con total facilidad. Además, para que el trabajo diario no sea un suplicio, la altura del plano de carga se queda en unos cómodos 500 milímetros, facilitando enormemente el movimiento de bultos pesados en esta furgoneta eléctrica.
La operatividad en calles estrechas es otro de sus puntos fuertes, apoyada por unas puertas traseras que permiten una apertura total de 270 grados y puertas laterales correderas de gran formato. En su interior, el habitáculo para dos ocupantes se ha configurado como una oficina móvil, disponiendo de hasta quince huecos portaobjetos y un generoso cofre de 45 litros de capacidad ubicado estratégicamente bajo el asiento del acompañante para guardar herramientas o documentos de forma segura, reforzando su enfoque como vehículo comercial eléctrico para el reparto urbano y la logística de última milla.
Rendimiento eléctrico y tecnología de vanguardia…

En lo que respecta a su mecánica, este modelo monta un propulsor de 150 CV (110 kW) que recibe la energía de una batería LFP fabricada por CATL con 67 kWh de capacidad. Según los datos de homologación, el vehículo es capaz de cubrir hasta 475 kilómetros de autonomía en recorridos urbanos, lo que garantiza completar varias jornadas de reparto sin pasar por el enchufe. Si el tiempo apremia, su sistema de carga rápida permite pasar del 20% al 100% de batería en solo 33 minutos, siempre que utilicemos una toma de corriente continua de 100 kW, una cifra destacada para una furgoneta eléctrica.
La seguridad y el confort tecnológico no se han quedado atrás en esta versión. De serie, los conductores contarán con una pantalla central de 12,3 pulgadas compatible con sistemas móviles y una cámara de visión de 360 grados que quita muchos miedos a la hora de aparcar en sitios complicados. También resulta especialmente útil la tecnología Vehicle-to-Load (V2L), que permite utilizar la energía almacenada en la Farizon V7E para alimentar maquinaria eléctrica externa, convirtiendo al vehículo comercial eléctrico en un generador portátil para cualquier tipo de reparación o instalación en la calle.
Garantías comerciales anunciadas y red de servicio oficial en España…

Para terminar de convencer a los más escépticos con la movilidad eléctrica, la firma ofrece una garantía de cinco años o 200.000 kilómetros para el chasis y de ocho años para la batería LFP, demostrando una gran confianza en su durabilidad tras haber superado millones de kilómetros en pruebas extremas. El respaldo técnico en España está asegurado mediante un almacén de recambios centralizado en Madrid, capaz de enviar cualquier pieza necesaria a los talleres oficiales en un plazo de entre 24 y 48 horas, minimizando así el tiempo que el vehículo comercial eléctrico debe estar parado por mantenimiento.
La incorporación de esta furgoneta eléctrica al catálogo nacional es un movimiento estratégico que pone sobre la mesa una relación entre prestaciones y coste muy difícil de ignorar para quienes buscan renovar su flota. Con una red de concesionarios que ya suma ocho puntos de servicio y una estructura de posventa bien asentada, el desembarco de la Farizon V7E reafirma el compromiso del grupo Geely por liderar la transformación hacia un transporte comercial más limpio y eficiente en nuestras carreteras.
Fuente – Farizon by Newspress Spain
Imágenes | Farizon