La mítica pick up italiana Fiat Strada se prepara para dar uno de los saltos más importantes de su trayectoria industrial. Tras años dominando las listas de ventas en diversos mercados internacionales, la marca italiana ya tiene la vista puesta en la que será su tercera entrega. El objetivo no es otro que modernizar un concepto que mezcla el trabajo duro con el ocio, adaptándose a las nuevas exigencias de sostenibilidad y conectividad que demanda el sector automotriz actual.
Aunque este modelo tiene un ADN profundamente ligado a Sudamérica, su evolución interesa de cerca al mercado europeo, ya que compartirá gran parte de su base técnica con los próximos lanzamientos compactos de la firma en el Viejo Continente. Su puesta al día, prevista para el año 2028, no solo busca mantener su hegemonía comercial, sino estandarizar procesos de fabricación globales bajo el paraguas del grupo Stellantis, utilizando arquitecturas que ya conocemos en marcas como Peugeot o Citroën.
Una arquitectura compartida para ganar eficiencia y reducir costes en su desarrollo…

El cambio más radical que experimentará la nueva pick up italiana se encuentra bajo su renovada carrocería. La adopción de la plataforma modular CMP supondrá un antes y un después en términos de rigidez, seguridad y posibilidades mecánicas. Esta base es la misma que dará vida al futuro Fiat Argo y al renovado Pulse, lo que permitirá a la planta de Betim optimizar sus líneas de montaje. A pesar de este cambio estructural, los ingenieros han decidido que la Strada no crezca de forma desmesurada, manteniendo una longitud aproximada de 4,47 metros para no perder esa manejabilidad que tanto gusta a quienes la usan para el curro diario en la ciudad.
Al reutilizar elementos comunes con otros modelos, como el capó o las puertas delanteras, Fiat consigue reducir costes de desarrollo, pero esto no significa que la Strada vaya a perder su personalidad. Se espera que cuente con un frontal específico y grupos ópticos exclusivos que refuercen su imagen de camioneta robusta. En la parte trasera, los usuarios más tradicionales pueden estar tranquilos, ya que se mantendrá el portón de apertura convencional, una solución que ha demostrado ser la más práctica para cargar bultos sin complicaciones.
Tecnología híbrida y un interior con sabor europeo…

Uno de los puntos donde más se notará el paso del tiempo es en el habitáculo. La futura Strada heredará gran parte del diseño visto en el Fiat Grande Panda, el modelo que marca el nuevo rumbo estético de la marca en Europa. Esto se traduce en un salpicadero mucho más digitalizado, con pantallas integradas de mayor resolución y un volante multifunción de nueva hornada. Se busca elevar la percepción de calidad con mejores materiales y unos ajustes más finos, alejándose de esa imagen de vehículo espartano que solían tener las pick up´s de antaño.
En el apartado puramente mecánico, la gran novedad será la llegada de la electrificación. Para cumplir con la norma de emisiones, las versiones más prestacionales montarán el motor T200 1.0 turbo unido a un sistema híbrido ligero de 12 voltios. Este conjunto, que entrega unos 120 CV de potencia, irá asociado a una transmisión automática de tipo CVT capaz de simular siete velocidades. Para quienes busquen algo más sencillo y económico, se mantendrá el fiable bloque 1.3 Firefly, una opción ideal para flotas de empresas que necesitan un motor duradero y de bajo mantenimiento.
La versatilidad seguirá siendo la piedra angular del proyecto, ofreciendo configuraciones de cabina simple y doble para adaptarse a cualquier necesidad. Con esta mezcla de tradición en sus formas y vanguardia en sus tripas, Fiat pretende que su pick-up estrella siga siendo el referente indiscutible del segmento. La apuesta es clara: evolucionar lo justo para no fallar a sus clientes de siempre, pero dándoles ese extra de tecnología y eficiencia que hoy en día es innegociable.
Fiat Strada: el pick up que conquistó España y Europa…

El Fiat Strada nació en el año 1998 como una pick up compacta derivada del Fiat Palio, pensada inicialmente para los mercados de América Latina. Su combinación de tamaño contenido, robustez y bajo coste de utilización despertó el interés de numerosos profesionales y particulares, lo que favoreció su llegada a distintos mercados europeos, entre ellos España. Aunque su presencia fue limitada frente a otros vehículos comerciales, el Fiat Strada logró hacerse un hueco gracias a su versatilidad, capacidad de carga y facilidad para desenvolverse tanto en entornos urbanos como rurales.
Con el paso de los años, el Fiat Strada evolucionó incorporando mejoras en diseño, seguridad y equipamiento, consolidándose como uno de los modelos más exitosos de la marca a nivel mundial. Sin embargo, su venta en Europa fue desapareciendo debido al endurecimiento de las normativas y a la reestructuración de la gama de Fiat Professional. A pesar de ello, sigue siendo un referente entre las pick up compactas, especialmente en Latinoamérica, donde sigue liderando las ventas y demostrando la fiabilidad que convirtió a este vehículo comercial en uno de los modelos más emblemáticos de la historia reciente de Fiat.