La Dirección General de Tráfico (DGT) ha dado a conocer los resultados de su última campaña de vigilancia de la velocidad, que se llevó a cabo entre los días 3 y 9 de agosto. Durante esa semana, los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil desplegaron 3.466 puntos de control en las carreteras de todo el país, donde comprobaron la velocidad de 1.037.333 vehículos. El balance arroja 69.231 denuncias por exceso de velocidad, lo que representa un 6,7% de los conductores controlados.
Esta cifra supone un ligero incremento del 0,5% respecto a la campaña similar que se realizó en abril de este mismo año. Pero lo que más preocupa a los responsables de Tráfico es el aumento de los casos que constituyen delito: 19 conductores fueron puestos a disposición judicial por superar en más de 80 km/h el límite permitido, según el artículo 379.1 del Código Penal. Esta cantidad casi triplica la registrada hace dos años, una tendencia que la DGT considera «especialmente grave».
Infracciones por tipo de vía
El desglose de las sanciones muestra que más de la mitad, concretamente un 55,3%, se produjeron en autopistas y autovías, con 38.303 denuncias. En carreteras convencionales se registraron 28.599 denuncias, el 41,3% del total, mientras que en travesías se formularon 2.329, un 3,4%. Sin embargo, si se atiende al porcentaje de vehículos controlados, las carreteras convencionales presentan una tasa de infracción más alta, con un 7,05% de denunciados, casi un punto más que en la campaña de abril. En autopistas y autovías, ese porcentaje se mantiene estable en el 6,37%.
Delitos contra la seguridad vial

Los 19 conductores que han pasado a disposición judicial protagonizan la cara más preocupante de esta campaña. Todos ellos superaron en más de 80 km/h el límite de velocidad de la vía, una conducta tipificada como delito en el Código Penal. La DGT subraya que esta cifra ha ido en aumento de forma progresiva y casi triplica la de hace dos años. Para el organismo, se trata de «conductas especialmente graves» que demuestran la necesidad de «actualizar la normativa vigente para que resulte más disuasoria».
La DGT pide una normativa más dura
Ante estos datos, la Dirección General de Tráfico insiste en que su objetivo no es recaudar, sino prevenir accidentes. No obstante, reconoce que las sanciones económicas y la retirada de puntos no están siendo suficientes para frenar a un pequeño grupo de conductores reincidentes. Por eso, el organismo plantea revisar la legislación actual para endurecer las consecuencias de los excesos de velocidad más graves. La campaña también ha contado con la colaboración de las policías autonómicas y locales, cuyos controles se suman a los datos ofrecidos por la DGT.
En definitiva, la operación especial de control de velocidad ha dejado un balance de 69.231 denuncias, 19 delitos y una advertencia clara: la siniestralidad por velocidad sigue siendo un problema sin resolver en las carreteras españolas. La DGT confía en que la actualización normativa, que ya ha solicitado, contribuya a atajar estas conductas con medidas más contundentes.