Range Rover Electric: el icónico todoterreno de lujo se vuelve 100% eléctrico

  • El nuevo Range Rover Electric llega con dos motores eléctricos que desarrollan 550 CV y 850 Nm de par, acelerando de 0 a 100 km/h en 4,5 segundos.
  • Su batería de 118,5 kWh con arquitectura de 800 V permite cargas rápidas de hasta 350 kW, recuperando el 80% en 22 minutos y ofreciendo hasta 600 km de autonomía WLTP.
  • Mantiene las capacidades todoterreno con 900 mm de vadeo, modos específicos y un sistema de tracción inteligente que corrige deslizamientos hasta 100 veces más rápido que uno convencional.
  • Ya está disponible en España desde 163.250 euros, con producción en Solihull (Reino Unido).

Range Rover Electric

Tras una espera que se ha prolongado más de lo previsto, el primer Range Rover 100% eléctrico ya es una realidad. La firma británica ha desvelado por fin la versión de baterías de su buque insignia, un modelo que promete mantener la esencia que ha hecho famoso al todoterreno de lujo durante más de cinco décadas, pero con una mecánica completamente nueva. El nuevo Range Rover Electric no solo busca ser un SUV premium más, sino demostrar que la electrificación puede convivir con el lujo, el confort y las capacidades off-road que han definido a este icono desde 1970.

El desarrollo no ha sido sencillo. JLR ha invertido cinco años de trabajo, más de 1,5 millones de kilómetros de pruebas en condiciones extremas y más de 300 patentes nuevas para dar vida a este modelo. La plataforma MLA-Flex, concebida originalmente para albergar todo tipo de mecánicas, ha sido la base sobre la que se ha construido este eléctrico, que se fabricará en la histórica planta de Solihull, en Reino Unido, donde ya se han formado a miles de trabajadores en electrificación. El resultado es un vehículo que, a simple vista, apenas se diferencia de sus hermanos de combustión, pero que por dentro es una revolución silenciosa.

Prestaciones y mecánica: a la altura de un V8

Range Rover Electric

Bajo la carrocería se esconden dos motores eléctricos de imanes permanentes, uno por eje, que desarrollan una potencia conjunta de 550 CV y un par máximo de 850 Nm. Estas cifras colocan al Range Rover Electric a la altura de las versiones más potentes con motor V8 de gasolina, pero con una entrega de potencia más inmediata y suave. La aceleración de 0 a 100 km/h se completa en 4,5 segundos, mientras que la recuperación de 80 a 120 km/h se resuelve en solo 2,7 segundos, según los datos facilitados por la marca. La velocidad máxima está limitada a 200 km/h.

La batería es NMC y tiene una capacidad utilizable de 118,5 kWh y pesa alrededor de 730 kilos. Está integrada en la parte baja del chasis, lo que ha permitido reducir el centro de gravedad en 9 centímetros en comparación con las versiones térmicas, mejorando la estabilidad y el reparto de pesos. El peso total del vehículo alcanza los 2.700 kg, una cifra elevada pero similar a la de la variante híbrida enchufable.

Carga y autonomía: 600 km WLTP y carga ultrarrápida

Range Rover Electric carga

Uno de los aspectos más destacados del nuevo Range Rover Electric es su capacidad de carga. Gracias a la arquitectura de 800 voltios, el modelo admite potencias de carga rápida en corriente continua de hasta 350 kW. Esto permite pasar del 10% al 80% de batería en aproximadamente 22 minutos, o recuperar hasta 220 kilómetros de autonomía en solo 10 minutos. En corriente alterna, el cargador embarcado de 22 kW permite una recarga completa en unas siete horas. Además, cuenta con funcionalidad bidireccional V2L, que permite alimentar dispositivos externos a 3,6 kW, y está preparado para futuras actualizaciones V2G.

En cuanto a autonomía, la marca anuncia hasta 600 kilómetros en ciclo WLTP, aunque las pruebas internas apuntan a una autonomía real de unos 535 kilómetros. Estas cifras sitúan al Range Rover Electric como uno de los SUV eléctricos de lujo con mayor rango del mercado, lo que lo convierte en un vehículo perfectamente utilizable para viajes largos.

Capacidades todoterreno: sin concesiones

Range Rover Electric volante

Range Rover ha querido dejar claro que la electrificación no ha supuesto una merma en las capacidades off-road. El nuevo modelo mantiene una capacidad de vadeo de 900 milímetros, una cifra impresionante para un vehículo eléctrico. Los ángulos de ataque y salida se reducen ligeramente respecto a las versiones térmicas, pero se mantienen en valores muy competitivos: 33,2 grados de entrada, 28,8 grados de salida y 22,3 grados de rampa. La altura libre al suelo es de 262 mm, unos 21 mm menos que en el modelo de combustión, pero la suspensión neumática de doble cámara puede elevar la carrocería hasta 60 mm adicionales en situaciones extremas.

El sistema de tracción inteligente, denominado Integrated Traction Management, es capaz de controlar la velocidad de los motores eléctricos en 50 milisegundos y gestionar el deslizamiento de las ruedas hasta 100 veces más rápido que un sistema mecánico convencional. Esto permite mantener la tracción sobre superficies de baja adherencia con una precisión asombrosa. Además, el modo de conducción a un solo pedal (One-Pedal) funciona también en pendientes de hasta 33 grados, permitiendo detener el vehículo en mitad de una rampa o descenderla con total control sin necesidad de usar el freno.

Diseño y confort: la continuidad como seña de identidad

Range Rover Electric parrilla

Estéticamente, el Range Rover Electric es prácticamente idéntico a sus hermanos de combustión. La parrilla delantera es ciega y está pintada en negro para disimularla, y las llantas son específicas de 22 pulgadas con un diseño más aerodinámico. La toma de carga se encuentra en el lado del conductor, con una tapa de apertura eléctrica, y en la aleta opuesta hay una segunda toma para corriente alterna. No hay maletero delantero, ya que la marca considera que el espacio interior es suficiente.

En el interior, el diseño se mantiene inalterado, con el cuadro de instrumentos digital de 13,7 pulgadas y el sistema multimedia Pivi Pro, al que se añaden menús específicos para monitorizar el flujo de energía. El sistema de cancelación activa de ruido y el aislamiento acústico mejorado hacen que el habitáculo sea 7 decibelios más silencioso que un Range Rover con motor V8, lo que eleva la sensación de confort a niveles de Rolls-Royce. El sistema de gestión térmica ThermAssist monitoriza 700 parámetros en tiempo real para optimizar el reparto de energía entre el habitáculo, la batería y los motores, reduciendo el consumo de calefacción hasta en un 40%.

Precio y disponibilidad en España

Range Rover Electric cargando

El nuevo Range Rover Electric ya está disponible para pedidos en España con un precio de partida de 163.250 euros. La gama incluye los acabados SE, HSE y Autobiography, además de una First Edition con colores exclusivos como Belgravia Green, Santorini Black o Varesine Blue, y un interior Light Cloud con materiales Ultrafabrics y Kvadrat. También habrá versiones SV, SV Ultra y SV Black para los que busquen una personalización aún mayor.

La producción comenzará en los próximos meses en la planta de Solihull.

En definitiva, el Range Rover Electric no es solo un coche eléctrico más, sino un ejercicio de equilibrio entre tradición e innovación. Mantiene la esencia que ha hecho famoso al modelo durante más de 50 años, pero la adapta a una nueva era de movilidad sostenible. Con unas prestaciones sobresalientes, una autonomía más que suficiente y unas capacidades todoterreno intactas, este SUV de lujo se posiciona como una de las opciones más interesantes del segmento. La espera ha merecido la pena, y el resultado es un vehículo que demuestra que la electrificación no está reñida con el lujo ni con la aventura.


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