Bentley ha dado una vuelta de tuerca al Continental GT con la llegada de las nuevas variantes Continental GT S y Continental GT Convertible S, dos modelos que buscan reforzar el lado más deportivo de su gran turismo de lujo sin renunciar al confort que le ha dado fama en Europa. Esta actualización llega en pleno auge de los deportivos electrificados, en un momento en el que las marcas de alta gama compiten por ofrecer prestaciones muy altas combinadas con tecnologías híbridas cada vez más sofisticadas.
Lejos de ser una simple serie especial, las versiones S se colocan como un peldaño intermedio entre el Continental GT estándar y las radicales variantes Speed y Mulliner, con un enfoque que combina diseño más agresivo, chasis de última generación y un nuevo sistema de propulsión híbrido de alto rendimiento. El objetivo no es otro que atraer a quienes quieren un Gran Turismo rápido y eficaz, pero que no buscan necesariamente el carácter extremo de las versiones más radicales.
Bentley Continental GT S: diseño deportivo y lujo interior para el gran turismo definitivo…
El Bentley Continental GT S refuerza su presencia con un diseño exterior deportivo gracias al paquete Blackline, que sustituye detalles cromados por acabados en negro brillante en parrilla, logotipos y elementos aerodinámicos, creando contraste marcado con la carrocería. Retrovisores, umbrales y difusor trasero en Negro Beluga, junto a cristales tintados y ópticas oscurecidas, aportan apariencia más ancha y moderna. Las llantas de 22 pulgadas amplían opciones de personalización, permitiendo elegir acabados plateados o negros para adaptar la imagen del gran turismo de lujo a distintos gustos del mercado europeo actual, cada vez más enfocado en exclusividad y carácter dinámico.
El habitáculo mantiene la esencia artesanal de Bentley, pero introduce un enfoque más dinámico en el interior deportivo, destacando tapicería bicolor exclusiva y asientos acanalados que combinan confort y sujeción en conducción activa. El uso de tejido técnico en volante, palanca y paneles mejora agarre y sensación deportiva frente al cuero tradicional, ofreciendo experiencia más conectada con la conducción sin perder refinamiento. Este planteamiento responde a clientes que buscan un coche de lujo utilizable a diario con mayor implicación al volante y atmósfera refinada propia de un modelo premium.
Las inserciones interiores refuerzan coherencia estética con acabados negro piano de serie y opciones en fibra de carbono, cuero y detalles en cromo oscuro que subrayan personalidad deportiva sin sacrificar elegancia. Todo crea ambiente orientado al conductor que mantiene confort y sofisticación, consolidando al Bentley Continental GT S como opción equilibrada entre exclusividad, tecnología y deportividad para clientes europeos que desean un vehículo distintivo, confortable y dinámico capaz de ofrecer lujo cotidiano junto a sensaciones deportivas en viajes largos actuales.
De los Supersports al nuevo GT S: más potencia y electrificación…

La nueva generación del Continental GT ya había mostrado sus cartas con la edición limitada Supersports, un modelo con el que Bentley explotó al máximo la cara más deportiva del coupé. Sobre esa base, la firma británica ha desarrollado las variantes GT S y GTC S, que heredan parte de esa filosofía, pero la adaptan a un esquema híbrido que sube el listón en prestaciones y eficiencia.
El corazón de estos modelos es un sistema híbrido de alto rendimiento que combina un motor V8 biturbo de 4,0 litros con un motor eléctrico. El resultado son 680 CV de potencia y 930 Nm de par máximo, cifras que sitúan al Continental GT S por encima del anterior GT S de gasolina pura y lo ponen a la altura, o incluso por encima, de lo que ofrecía el histórico W12 Speed de la generación previa en parámetros clave de rendimiento.
Gracias a este conjunto mecánico, el Continental GT S acelera de 0 a 100 km/h en unos 3,3 segundos, mientras que el Continental GTC S descapotable firma unos 3,5 segundos, con una velocidad máxima en torno a los 305 km/h. Son registros que encajan de lleno en el segmento de los gran turismo de altas prestaciones que compiten en Europa con propuestas de firmas como Aston Martin, Ferrari o Lamborghini.
La parte electrificada no se queda solo en un apoyo al rendimiento. El sistema híbrido permite recorrer alrededor de 80 km en modo 100 % eléctrico, una cifra notable para un vehículo de este tamaño y potencia, y que puede resultar especialmente interesante para moverse por zonas urbanas europeas con restricciones de emisiones cada vez más estrictas.
Sonido y carácter: escape deportivo para el V8 híbrido…

Uno de los elementos que refuerza la personalidad del modelo es el escape deportivo específico de las versiones S. En un entorno en el que la electrificación tiende a suavizar sensaciones, Bentley ha optado por dotar al V8 de una voz más marcada, con un sonido profundo y contundente que se hace notar especialmente en los modos de conducción más prestacionales.
Este sistema de escape, combinado con el empuje inmediato que aporta el motor eléctrico, busca ofrecer una experiencia de conducción más emocional que la del Continental GT estándar, manteniendo al mismo tiempo el refinamiento acústico que se espera de un gran turismo de lujo cuando se seleccionan modos más confortables.
Chasis Bentley Performance Active Chassis: tecnología heredada de los Speed…

Si por algo se diferencian claramente los Continental GT S y GTC S es por el trabajo realizado en el chasis. Hasta ahora, ciertas soluciones estaban reservadas a los GT Speed y Mulliner, pero la marca ha decidido llevar el Bentley Performance Active Chassis también a las versiones S, con el objetivo de reforzar su carácter dinámico.
Este sistema incluye tracción total activa (AWD), amortiguadores de doble válvula, vectorización de par entre ejes y entre ruedas, así como el conocido Bentley Dynamic Ride de 48 V, un sistema estabilizador activo que reduce de forma muy notable el balanceo de la carrocería en curva. Todo ello se completa con dirección a las cuatro ruedas y un diferencial electrónico de deslizamiento limitado (eLSD), elementos que aparecen por primera vez en un Continental GT S.
La dirección a las cuatro ruedas aporta mayor agilidad en tramos revirados y estabilidad a alta velocidad, algo especialmente útil para quienes rodarán con frecuencia por autopistas europeas o carreteras rápidas. El eLSD, por su parte, optimiza la tracción a la salida de las curvas, mejorando la capacidad de transmitir al asfalto todo el potencial del sistema híbrido.
El conjunto se gestiona a través de un software de control del ESC de nueva generación, que amplía el abanico de modos de conducción disponibles. De este modo, el conductor puede elegir ajustes más confortables para largos viajes o configuraciones claramente más agresivas para conducción en tramos de montaña o incluso en circuito, donde el coche permite un cierto deslizamiento controlado del eje trasero si se seleccionan los modos más dinámicos.
Equilibrio entre confort y deportividad…

Con esta receta, Bentley pretende encontrar un punto medio entre el lujo absoluto y la deportividad más radical. El Continental GT S se dirige a clientes que desean algo más que la comodidad de la versión básica, pero que no necesitan el enfoque tan extremo del Speed. Es, en cierta medida, el modelo para quienes quieren un gran turismo capaz de devorar kilómetros sin esfuerzo, pero con un plus de precisión y respuesta cuando la carretera se complica.
En Europa, donde abundan las carreteras secundarias reviradas y los trayectos largos por autopista, esta dualidad puede resultar especialmente interesante. El coche mantiene un rodar refinado y silencioso cuando se circula relajado, pero saca su lado más decidido al seleccionar modos más deportivos, aprovechando la electrónica del chasis y el empuje inmediato del sistema híbrido.
Posicionamiento en el mercado y posibles precios…

Aunque la marca británica aún no confirma tarifas, el Bentley Continental GT S apunta a ubicarse entre versiones base y Speed, ofreciendo equilibrio entre confort y prestaciones deportivas para clientes que buscan mayor dinamismo sin asumir el precio más alto dentro del segmento gran turismo de lujo disponible actualmente en mercados internacionales, manteniendo enfoque competitivo frente a rivales directos y reforzando atractivo comercial para conductores interesados en deportividad usable diariamente con imagen exclusiva y tecnología moderna destinada a públicos exigentes en expansión global con demanda constante actualmente activa siempre creciente.
Como referencia, su coste quedará previsiblemente en punto intermedio dentro del mercado europeo frente a alternativas deportivas consolidadas, permitiendo elegir vehículo equilibrado con mejor chasis y respuesta dinámica sin alcanzar cifras extremas que limitan compras racionales, mientras competidores buscan atraer usuarios valorando diseño, eficiencia y sensaciones reales durante conducción cotidiana, reforzando interés entre empresas y particulares que priorizan versatilidad junto a innovación técnica para viajes largos con comodidad constante manteniendo atractivo comercial sólido para segmentos premium activos con demanda internacional estable y competencia creciente en entornos urbanos modernos hoy presentes.
Finalmente, el modelo apuesta por combinar lujo, tecnología y sistema híbrido eficiente junto a chasis deportivo heredado para ofrecer experiencia capaz de unir comodidad viajera y carácter dinámico cuando carretera permite disfrutar, logrando propuesta atractiva cuyo éxito dependerá del ajuste final de precio frente a competidores fuertes convenciendo conductores exigentes que desean automóvil versátil para uso diario sin renunciar emociones deportivas en trayectos largos europeos con eficiencia sostenible y posicionamiento sólido dentro categorías premium actuales para clientes globales activos buscando movilidad exclusiva con carácter moderno siempre disponible hoy mundialmente reconocida.
Fuente – Bentley
Imágenes | Bentley
