El fabricante chino de automóviles BYD se ha marcado como objetivo rebasar las 25.000 ventas en España en el actual ejercicio 2025. Un salto notable si se compara con las alrededor de 5.000 unidades ventas el año anterior. El movimiento confirma la apuesta de la compañía por consolidarse en el mercado español de vehículos eléctricos, donde su presencia ha crecido con fuerza en un periodo relativamente corto.
Al mismo tiempo, la empresa prepara un ambicioso despliegue de infraestructura de recarga en la Península Ibérica, con la instalación de hasta 200 cargadores ultrarrápidos que, si se cumplen todos los plazos previstos, deberían estar operativos entre finales de 2026 y la primera mitad de 2027. Con esta estrategia, BYD busca reforzar tanto sus cifras de ventas como la confianza de los conductores en la movilidad eléctrica.
Un 2025 de fuerte crecimiento para BYD en España…

BYD afronta 2025 como un año de fuerte expansión, con un crecimiento de matriculaciones que supera ampliamente ciclos anteriores y con la intención de escalar posiciones en el ranking nacional. Entre enero y octubre, la marca registró 19.423 turismos, un aumento cercano al 500% respecto al año previo. Este avance la sitúa como una de las casas chinas con mejor aceptación en España, concentrándose en modelos eléctricos e híbridos enchufables. En el canal particular ya supera el 3% de cuota, un logro destacado para una red comercial aún joven.
De cara al futuro, la marca evita fijar objetivos numéricos pero expresa confianza en mantener un crecimiento sostenido y consolidar su papel en el mercado electrificado. La estrategia pasa por ampliar gama, reforzar concesionarios y ganar visibilidad, apoyándose en la rápida aceptación de sus modelos. Aunque no promete duplicar ventas nuevamente, BYD se ve como un actor estable y relevante en el medio plazo. Su enfoque es seguir construyendo una presencia sólida y competitiva en el mercado español.
Percepción de las marcas chinas y ventaja en electrificación…

Según BYD, la percepción europea hacia las marcas chinas está mejorando más rápido de lo previsto, rompiendo con el tópico de baja calidad asociada al origen. Los clientes valoran la seguridad, tecnología y diseño de los modelos actuales, en un contexto donde la oferta eléctrica se diversifica. La compañía destaca su liderazgo global en electrificados y asegura que las cifras de ventas respaldan su propuesta. En este sentido, el producto pesa más que el precio en la decisión de compra.
BYD señala que la electrificación ofrece ventaja competitiva a los fabricantes chinos, que llevan años invirtiendo en baterías, plataformas y gestión energética. Esta experiencia acumulada se traduce en costes ajustados y tecnología madura frente a rivales que iniciaron la transición más tarde. La combinación de prestaciones, autonomía y precio impulsa su expansión en España y Europa. Aun así, la marca reconoce que el mercado exige cada vez más y que la posventa y el servicio serán decisivos en su consolidación.
Infraestructura de recarga: de la red actual a los cargadores ultrarrápidos
La compañía considera que los cerca de 40.000 puntos públicos actuales ofrecen cobertura suficiente para el parque eléctrico de hoy, con tasas de uso del 8% que indican margen antes de saturación. Sin embargo, admite un déficit en carga rápida, clave para viajes y para reducir la ansiedad del conductor. Este segmento de alta potencia es prioritario para BYD, que busca impulsar soluciones avanzadas. La marca cree que mejorar este tipo de infraestructura acelerará la adopción del vehículo eléctrico.
Para ello trabaja en su propia red de cargadores ultrarrápidos, llamados Flash Charging Points, capaces de sumar hasta 400 km en cinco minutos gracias a potencias de hasta 1.000 kW. El proyecto está en fase de diseño, pero los primeros puntos llegarán en 2026. La red se desplegará tanto en concesionarios Denza como en ubicaciones estratégicas en grandes corredores. El objetivo es alcanzar 200 puntos entre finales de 2026 y mediados de 2027, aunque BYD aún no detalla la inversión necesaria.
Posible producción en España y foco actual en Hungría…

En los últimos meses ha crecido el debate sobre una posible planta de BYD en España, tras declaraciones que apuntaban a contactos con la Generalitat. La compañía ha aclarado que actualmente no existe ningún plan concreto para instalar una fábrica en territorio español. Aunque reconoce el atractivo industrial de España, sostiene que aún no hay un proyecto definido ni calendario de inversión. España aparece en el radar, pero no en los planes operativos inmediatos.
El foco productivo del grupo está puesto en la nueva planta de Hungría, prioritaria para atender la demanda europea y consolidar su presencia industrial en la región. La estrategia pasa por poner en marcha a pleno rendimiento esa fábrica antes de evaluar nuevas localizaciones dentro de la UE. En España, BYD seguirá centrada en la comercialización, la expansión de su red y el despliegue de infraestructura. Una producción local solo se planteará a medio o largo plazo, conforme madure el mercado eléctrico.
Fuente – BYD
Imágenes | BYD
