Cupra Formentor 2020: SUV, deportivo, híbrido y ¿alejado de Seat?

El Cupra Formentor iba a ser una de las grandes sorpresas del malogrado Salón del Automóvil de Ginebra. Su presentación en sociedad marcaría un punto de inflexión en la joven marca española. La razón es sencilla: es su primer desarrollo sin la intervención de Seat. Sin embargo, y aunque el producto final les ha quedado realmente bien, sus creadores no pueden negar hacia donde han mirado para inspirarse.

Ahora, sustituyen esa presentación física por una virtual en la que, aunque no sea lo mismo, hemos conocido a su última criatura. En primer lugar, decir que el nuevo Formentor se mantiene fiel al ideal con el que Seat creó a Cupra. Así, en una carrocería de diseño esculpido combina el máximo rendimiento, unas prestaciones deportivas y un interior generoso. Si te gusta, sigue leyendo, porque podría poner contra las cuerdas a sus rivales.

El Cupra Formentor mantiene la esencia del concept

A nivel estético, el Cupra Formentor que rodará por las calles de medio mundo se mantiene fiel al concept. Esto es, sobre una carrocería de 4,5 metros de longitud, 1,84 metros de ancho y 1,51 metros de alto, combina la esencia de los SUV´s y los coupés. El frontal destaca por la inclusión de unos grupos ópticos dobles que recuerdan a los del Seat Tarraco. Cuentan con tecnología LED y la firma luminosa es igual que la del León.

La vista lateral, junto con la zaga, es la que mayor personalidad aporta al Formentor. Es aquí donde apreciamos cómo desciende la línea del techo o lo anchos que son los pasos de rueda. Además, las líneas de tensión están muy marcadas, reforzando la agresividad del conjunto. Además, cuenta con unas llantas de aleación de 19 pulgadas y diseño propio rematadas en negro y color Copper.

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Por último, revisamos la zaga. Tal como adelantó el concept, mantiene los grupos ópticos unidos en la zona central por una tira LED. La forma del portón es muy marcada, sobre todo en la zona central donde han ubicado el logo de Cupra. El paragolpes es deportivo, aunque el elemento que realmente destaca es el difusor. Por último, no podemos pasar por alto las cuatro salidas de escape situadas dos a dos en los extremos.

Interior tecnológico, lógico, de calidad y… sin personalidad

Si el exterior del Cupra Formentor es original y atrevido, en el interior la cosa cambia. Una firma que defiende la deportividad y la pasión no puede presentar un habitáculo puramente alemán. No es que sea una mala cualidad, pero la sobriedad es la nota dominante en todas y cada una de sus líneas. Así, aunque emplea materiales de elevada calidad visual, mantiene un excesivo parecido con el habitáculo del nuevo Seat León.

Tan solo hay tres elementos que rompen esta sobriedad. En primer lugar está la pantalla central para el sistema infotainment. Tiene 12 pulgadas y desde ella se gestiona gran parte de los parámetros del Formentor. Tras el volante se sitúa el nuevo cockpit digital configurable que cobra vida gracias a una pantalla de 10,25 pulgadas. En tercer lugar aparecen los apliques decorativos en tono cobrizo o la línea de luz en el salpicadero.

Uno de los puntos que podríamos criticar es la ausencia de controles «convencionales». Los pocos que quedan son táctiles y los que faltan se han integrado en las pantallas digitales. Donde no hay tacha es en el apartado de ayudas activas a la conducción. El Formentor se sube al nivel 2 de conducción autónoma, con ayudas como el control de crucero adaptativo, el de mantenimiento de carril o avisador de objetos en ángulo muerto.

Oferta mecánica potente aunque también ecológica

En cuanto a la oferta mecánica, el nuevo Formentor sigue el esquema impuesto por el Grupo Volkswagen. En primer lugar, está el bloque 2.0 TSi turboalimentado con 310 CV y 400 Nm de par máximo. Es el mismo que emplea el Cupra Ateca, aunque en este caso la potencia es 10 CV superior. Al igual que en sus hermanos, se asocia obligatoriamente a la tracción total a las cuatro ruedas 4Drive y la transmisión automática DSG.

La ecología también está en su ADN y para ello presume de tren motriz híbrido enchufable. Como podréis imaginar, la parte térmica está encomendada al conocido 1.4 TSI con 150 CV unido a la transmisión automática DSG. Para apoyarse confía en un motor eléctrico de 115 CV que ayuda a alcanzar una potencia final de 245 CV y un par máximo de 400 Nm. Además, permite una autonomía en modo eléctrico de hasta 50 kilómetros.

Fuente – Cupra


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